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No me sigas en tuiter

Cierto: nunca fue tuiter. Y Twitter ya tampoco es Twitter. Siempre tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas. Pros y contras que había que sopesar antes de decidir utilizarlo o no. Con esa cosa de plaza pública a la que acudir a compartir. En la que estar para dejarse ver. A la que ir a comprar y vender. Con aura de espacio público para la conversación distribuida. Pero ya no.

X es un modelo de negocio con un propósito. Su dueño y señor lo utiliza para moldearnos a su imagen y semejanza. Su algoritmo decide qué ves y quién te ve. Recopila información tuya en su sitio, en tu móvil y en prácticamente cualquier página web que visitas. Si algo o alguien le molesta lo elimina. Sin más.

Llegó con la excusa de limpiar la página web de cuentas falsas y automatizadas, pero cada vez hay más. Sobre todo de las que mueven y repiten contenidos y argumentos que favorecen el modelo de negocio. Si vas en contra de sus intereses de deja fuera. Es una empresa privada. Practica su derecho de admisión. Que utiliza todos los medios a su alcance para aumentar su margen de beneficio.

Y son muchos. Desde despedir a los moderadores que velaban por la seguridad de los usuarios a influir en procesos electorales para conseguir gobiernos de personas que legislarán a favor de sus intereses. Explotar la ignorancia para desviar la atención de problemas sociales que urge resolver, popularizar falsas soluciones que retrasan la acción eficaz en la lucha contra la desigualdad o desdibujar la evidencia científica. Cerrar las cuentas de personas que comparten conocimiento que cuestiona a sus cliente o llaman la atención sobre riesgos derivados del uso de tuiter.

X funciona con la lógica de un feudalismo digital en el que los usuarios somos los siervos de los señores que poseen la tecnología y se apropian de nuestro contenido para su propio beneficio. Lo peor es que hemos puesto a los tiranos en el poder a base de pedir a nuestros iguales que se sometiesen al yugo: “Comparte mi contenido allí, sígueme allí, dame un like, un retuit…” Nos convertimos y convertimos a los demás en vasallos de los barones latifundistas de la red.

Soy culpable. Y lo lamento. Quizá volveré a tropezar. Pero en mi propósito de enmienda incluye pedirte que no me sigas en Twitter. Ni en Facebook, ni en Instagram.

Desde hace tiempo utilizo mi blog como espacio de reflexión personal. No tiene retuits ni likes, pero puedes dejar un comentario si lo que publico te gusta o si sientes la necesidad de rebatirlo. También podemos mantener debates cruzados entre tu blog y el mío.

Seguro que las entradas de mi blog no llegan a miles de personas, pero ¿quién me asegura que sí lo hacen los tuits arrojados al ciberespacio? Cualquier persona con acceso a Internet es público potencial de mi blog, pero de mis tuits… solo lo son los usuarios activos de X filtrados y elegidos por un algoritmo.

Una programación que difícilmente dará visibilidad a contenidos que van en contra de los intereses de las corporaciones que siguen alimentando el monstruo. Bien con gasto publicitario, bien con cuentas de falsos usuarios que mueven lo que sí interesa al modelo de negocio: perpetuar prácticas con alto impacto social y ambiental para garantizar márgenes de beneficio a unos pocos. Insostenible.

Como no quiero que me sigas en X, he decidido quitar del blog el menú de “perfiles sociales” y (eso llevará más tiempo) ir eliminando los enlaces que apuntan a esas webs de terceros que se dicen redes sociales pero, cada vez más, son herramientas para construir una sociedad de control en la que ganan unos pocos y los demás perdemos.

Perdemos libertad, capacidad de acceder a información veraz, opciones de contrastar contenidos… y mucho tiempo que podríamos dedicar a conversar.

¿Tenemos algo que decirnos? ¿Por qué tenemos que hacerlo en la web de un tirano megalómano? Busquemos espacios libres que todavía quedan algunos en la red de redes.

Yo no quiero que me sigas en X, me tienes en mi blog para lo que necesites ¿Dónde puedo leerte a ti?

18 respuestas a «No me sigas en tuiter»

Buen día. De momento no escribo, no tengo blog. Uso Telegram, mientras no lo bloqueen. Quizá puedas hacer lo mismo, el Sr Monesma tiene infinitos de sus documentales allí, y desde allí los veo.
Gracias por tu trabajo.

Creo que no tienes razón. Solo en que es una empresa que busca ganar dinero. Antes lo perdía y estaba abocada a cerrar por bancarrota.
Si alguien te sigue ve tus tweets. No veo que se cierren cuentas de nadie y los moderadores no hacían nada antes. Por eso los echaron.
Tú eliges lo que ves y Twitter te recomienda cuentas parecidas a la tuya. Tú eliges qué mundo ves en Twitter, en qué burbuja meterte.

Gracias por tu comentario David, pero lo que dices no es cierto.
Mi propia cuenta de usuario ha sido cerrada varias veces sin explicación. Todos los días hay casos de personas o empresas que ven como su cuenta de usuario en X queda bloqueada temporal o definitivamente.
Sigo a personas cuyos tuits no me aparecen salvo que los busque activamente.
Con frecuencia me aparecen contenidos de cuentas a las que no sigo, de personas con las que no tengo nada que ver y que presentan contenidos que preferiría no haber visto.
La burbuja en X la crea un algoritmo que puede darte una falsa sensación de control. Pero estás en manos de los clientes de X, que son los que realmente deciden.
Puedes creer lo que quieras, pero la información y la realidad van por otro camino.

Es que no es creer o no creer. No salen cuentas que no sigues en la sección de «siguiendo» (salvo publicidad). Y me parece muy raro que bloqueen cuentas por que sí, nunca vi ninguna cuenta de esas. Si lo hacen te dan algún motivo.

Los clientes de X somos todos.

Necesito pruebas para creer, y nunca las he visto.
Yo te sigo, por supuesto 😉

Ah, vale. Pero Ecoembes aparece como publicidad, igual que hay publicidad en periódicos, televisión…
Yo entiendo cliente como aquél que recibe el servicio, en este caso nosotros somos clientes, podemos escribir, buscar, seguir, leer… Ecoembes es otro cliente, que usa el servicio de publicidad.

Lo que vi de los bloqueos es que son temporales, parecen más bien fallos del programa que intencionados. Si fueran intencionados no quitarían los bloqueos.

Por otra parte, está bien que aparezcan cuentas recomendadas o tweets de personas que te pueden interesar en la sección «para tí», para poder conocer más cuentas que te pueden interesar.

El argoritmo debe funcionar con «para tí» o cuando buscas en el buscador. Por eso sí te debemos seguir, para poder recibir tus tweets y no depender del algoritmo 😉

La cuestión es que cliente es quien paga y deja margen de beneficio. El usuario no. Insisto, yo no soy cliente de X.

En X algunos clientes pagan por publicidad y la empresa, mediante el algoritmo, se encarga de posicionar sus contenidos. Sean anuncios de la plataforma, publi reportajes en otros medios compartidos como noticias en la plataforma, usuarios (personas o bots) afines a la causa… Hay publicidad parecida a la de los medios convencionales y otras formas de publicidad que son el modelo de negocio diferencial de X.

Da igual su bloqueo las cuentas corporativas de Ecoembes o sus anuncios, X se las apaña para seguir mostrándome contenidos publicitarios de Ecoembes.

Y, quizá a ti no te pase, pero en «siguiendo» X no me muestra las publicaciones de algunas cuentas a las que sigo. Tengo que ir expresamente a sus perfiles para encontrar lo que han publicado. Entre otras estrategias mediante el uso de listas.

Sobre lo de si los bloqueos son por error o no… curioso que se bloqueen cuentas que cuestionan en modelo de negocio y no las catervas de cuentas «anómimas» que se dedican a la desinformación, el odio y el acoso. Esta vez había mucho ruido y la estrategia corporativa resulta en restaurar las cuentas bloqueadas, pero no siempre es así.

Lo dejo aquí, pero… eso es tu opinión. Objetivamente un cliente es alguien que usa un servicio, no tienes por qué pagar por ello.

Y lo raro es que bloqueen y desbloqueen a las 24 horas. Si fuera para silenciar a ciertas cuentas no quitarían el bloqueo tan pronto, es absurdo. Parecen bloqueos automáticos que al ser revisados a mano se deshacen. Es decir, la empresa desbloquea voluntariamente lo que sin querer se bloquea.

Y por lo que yo se se bloquean cuentas de todo tipo, suele pasar cuando alguien recibe muchas denuncias de golpe por algún tweet.

Que usuario y cliente son cosas distintas no es una opinión.

Y para conseguir que tumben tantas cuentas a la vez se necesita coordinar muchas cuentas de usuario en una estrategia planificada. Como han sido muchas a la vez, evidenciando las costuras del modelo, la empresa lo justifica como un error, no sea que algunos clientes se asusten y se retiren. Es una cuestión de imagen.

X intenta mantener la suya de espacio plural y seguro para la conversación. Pero, desde mi experiencia, ya no lo es.

Desde Blogsostenible estamos de acuerdo en tu planteamiento. De hecho, desde hace ya un tiempo estamos fomentando otro tipo de redes sociales sin control empresarial, tales como nuestro canal de Telegram o la red Mastodon (similar a X, pero sin ese control impuesto).

Nos hemos planteado muchas veces eliminar totalmente nuestra participación en redes como X, Instagram o Facebook. Apenas tenemos repercusión para el esfuerzo que supone mantener esas cuentas. La cuestión es que, si nos vamos los pocos que hablamos de medioambiente… ¿no quedarán esas redes aún más grises?

Como ejemplo, os dejo nuestro toot en Mastodon:
https://social.politicaconciencia.org/@blogsostenible/112291956254990917

Gracias por el comentario y la reflexión.

No es una decisión fácil. Yo sigo teniendo mi cuenta activa en X.

Lo que he visto en otros espacios sociales que se van convirtiendo en lugares grises y hostiles es que acaban siendo ruinas irrelevantes en las que se refugian personajes tan oscuros que son pocos los incautos que se acercan a curiosear.

Tuiter se mantiene porque sigue habiendo muchos usuarios que aguantan el tirón. Pero, sobre todo, por las empresas, políticos y administraciones que dedican muchos recursos a mantener en monstruo gordo y lustroso.

Pero si tenemos claro qué clase de monstruo es lo mejor es ir combatiéndolo ¿no?

Me parece muy bueno y acertado y es necesario ir creando otras formas de comunicación que no sean la de un monstruo megalómano y peligrosísimo para una sociedad libre y lo más apartada de manipulaciones.
Claro si es posible

Gracias Joaquín,

Efectivamente el problema está en quién y cómo define la libertad.

Espero que sea posible. Por nosotros, que hemos conocido otras cosas, y los que vienen detrás tengan posibilidades de elegir.

Saludos.

Hola!
Quisiera saber su opinión sobre las máquinas Reciclos de Ecoembes. ¿Se puede verlo como algo positivo? Y en este sentido si quisiera proponer una colaboración entre un ayuntamiento y los comercios del pueblo al comprar una máquina así ¿dónde se pueden alquilar o comprar una?
Muchas gracias

David,

Las máquinas de Reciclos de Ecoembes son una forma de acaparar posibles soluciones alternativas al contenedor amarillo en la recogida de envases. Los acuerdos para su implantación serían entre Ecoembes y el ayuntamiento. Tiene mi opinión en este enlace: Reciclos es greenwashing de la industria del envase de usar y tirar.

Existen varios fabricantes y distribuidores de sistemas de retorno de envases con máquinas de este tipo que se podrían implantar de forma independiente, pero no es sencillo implantarlas.

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