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Gestión de residuos

Evaluación del futuro de la contaminación por plástico.

La revista Science lleva a su portada la contaminación por plástico. Entre otros contenidos interesantes destaca el artículo Evaluating scenarios toward zero plastic pollution, en el que se analizan distintos escenarios de reducción de la contaminación plástica.

Los modelos que ignoran las externalidades del uso del plástico han favorecido una contaminación que podemos encontrar de manera ubicua en nuestro planeta: océanos, ríos, lagos, suelos, sedimentos, la atmósfera o el cuerpo de los animales están contaminados por plástico. Todo eso sin olvidar que la producción, recolección y vertido de residuos de plástico es una de las principales fuentes de gases de efecto invernadero.

Los plásticos de un solo uso en los que se basa el modelo de consumo de usar y tirar agravan el problema. Pese a las campañas al respecto, los sistemas de gestión no tienen capacidad suficiente para reciclar o eliminar todos los residuos plásticos.

Se estima que 8 millones de toneladas acaban cada año en los océanos, pero no hay estimaciones de la contaminación en el medio terrestre. Debido a la magnitud de estos flujos seguimos sin información sobre la verdadera eficacia y los costes económicos reales de las soluciones propuestas para resolver el problema de los residuos plásticos. Y seguimos sin estrategias basadas en la evidencia que incluyan intervenciones prácticas y medibles que contribuyan a la reducción de la contaminación por plásticos.

Sobre este escenario, los investigadores utilizan un modelo para estudiar los flujos en la cadena de valor de la gestión municipal de residuos de plástico y las fuentes de microplásticos, de modo que pueden estimar la emisión de plástico al entorno y evaluar los costes de distintos escenarios basados varios tipos de intervenciones. Como ocurre en otros estudios, los investigadores destacan las dificultades de obtener datos adecuados de producción y manejo de residuos.

El escenario en el que todo sigue igual hasta 2040, business as usual, se utiliza como base para comparar las estrategias de intervención alternativas. Este supuesto multiplicaría por 2,6 la llegada anual de plásticos y microplásticos desde tierra a los sistemas acuáticos y por 2,8 la contaminación plástica retenida en los sistemas terrestres.

Asumiendo una aplicación adecuada de las políticas aprobadas en la normativa vigente, como la prohibición de determinados plásticos de un solo uso, se conseguiría una reducción, para 2040, de un 6,6% en la contaminación por plástico en el medio acuático y de un 7,7% en los ecosistemas terrestres. Es decir, los compromisos actuales lograrán reducciones, pero ajustarse a la magnitud del problema requiere de un esfuerzo adicional bastante considerable.

El estudio divide las estrategias para la reducción por plástico en las que se dan aguas arriba, previas al consumo –reducir la demanda-, y aguas abajo, después del consumo –sistemas de recogida y reciclaje-. Los escenarios basados en mejorar la recogida y depósito de residuos pueden conseguir reducciones importantes de la contaminación por plástico, como los escenarios relativos a la reducción de la producción, pero ni las intervenciones preconsumo ni las postconsumo por si mismas son suficientes para resolver el problema.

Así, los investigadores proponen un escenario de cambio de sistema, con una reducción significativa de los residuos mal gestionados, reducciones en la demanda de plásticos, sustitución por materiales alternativos y reciclaje, sumando un conjunto de acciones que evitasen la contaminación por plástico. Incluirían ocho tipos de intervenciones:

  • Reducir la cantidad de plástico en el sistema.
  • Sustituir plásticos con materiales y sistemas de distribución alternativos.
  • Diseñar para reciclar.
  • Incrementar la capacidad de recogida.
  • Mejorar la capacidad de clasificación y reciclaje mecánico.
  • Reducir el abandono posterior a la recogida.
  • Disminuir el comercio de residuos.

En cuanto a los costes, todos los escenarios se manejan en cifras alrededor del 20% con respecto al de mantener las cosas como hasta ahora. Los escenarios basados en el depósito de residuos o la sustitución de materiales supondrían un incremento en los costes frente a no hacer nada, mientras que las medidas de los escenarios basados en mejorar el reciclaje o cambiar el sistema conseguirían reducciones en los costes de la gestión de residuos asociadas a la valorización de los materiales.

Los resultados del estudio destacan la urgente necesidad de mejorar los sistemas de gestión de residuos reduciendo la cantidad de plásticos que no se recogen, clasifican, reciclan o depositan adecuadamente.

En este sentido se destaca como dificultades para el reciclaje la diversidad de tipos de polímeros y la necesidad de encontrar soluciones viables económicamente para gestionar efectivamente los plásticos flexibles, desatendidos por sistemas de clasificación centrados en plásticos rígidos que se recogen y clasifican más fácilmente.

El estudio concluye que el 78% del problema de la contaminación por plástico se podría resolver para 2040 utilizando el conocimiento y las tecnologías actuales. Este escenario generaría, adicionalmente, una reducción del 18% en el coste de los sistemas de gestión de residuos. A pesar de todo, sin innovaciones que lo eviten y un mayor compromiso de todas las partes implicadas, ese 78% de reducción –en el mejor de los escenarios estudiados- seguiría implicando una acumulación masiva de plástico en el medio ambiente.

Así pues, queda mucho por hacer en este campo. La prevención sigue siendo clave, ya que el plástico que no se fabrica es el que menos contamina, pero estamos muy lejos de un escenario en el que la humanidad consiga vivir sin plástico de usar y tirar.

A pesar de ello nuestras decisiones cotidianas son clave, tener presente cómo afecta el plástico a nuestra salud y a la del planeta que compartimos es importante a la hora de decidirnos por las distintas opciones a nuestro alcance.

4 respuestas a «Evaluación del futuro de la contaminación por plástico.»

Ciertamente el producto, cualquiera, que menos contamina tras su uso es el que no se fabrica si no es posible su correcto y efectivo reciclaje. Gran incongruencia los horizontes de porcentajes de reciclado fijados en las distintas normativas por una parte y la cantidad de nuevos productos en el mercado para los que nuestras instalaciones y procesos de reciclaje no están preparados. El caso del plástico es uno de ellos. Si, inevitablemente a corto plazo, nuestra vida está ligada al plástico porqué no establecer limitaciones a nuevos polímeros que únicamente benefician a las cuentas de resultados de las industrias, exigiendo que ningún producto no reciclable entre en la cadena de consumo???. Creo que esos «genios» de laboratorio antes de introducir nuevos formatos mas ligeros y resistentes (menor coste productivo) ya asumirían el sistema de reciclaje bajo la premisa de convertir el resultado en nuevo producto. Si tras cada proceso de reciclaje se obtiene un nuevo producto de interés económico siempre habrá quién lo recicle.
Saludos

Hola. Salgo del super ahora. Guantes (de un solo uso…) y bolsas…volando a mi alrededor. Con la excusa de la pandemia, todo «coger con guantes o bolsas haciendo de guante…»
Papeleras sin tapa, o mal diseñadas, que se salen lo que tiras, o simples cajas de cartón a modo de «recogeguantes de un solo uso»
Fantástico lo que veo me rodea. Y esto a la salida de un «super alemán» que se les supone más cuidadores del medio ambiente que nadie.
Ahh…y si quieres coger una caja de cartón (de las que éllos tiran, son las que llegan con los diferentes productos) no es tarea facil.
Si por contra, «que compres las bolsas de rafia reutilizables» que por supuesto son de plástico, y se degradan en pequeños trocitos (son tejido tipo sacos de patatas, pero de plástico, no los antigüos que eran vegetales)
Toodo maravilloso, pasando por caja, y diciendo que reciclan…lo que veo que no se hace.
A ver si tenemos suerte, y nos come la basura

Esa es mi crítica: los consumidores tenemos opciones limitadas frente a la capacidad de las grandes corporaciones para cambiar las cosas.

La ciencia ha puesto sobre la mesa evidencias suficientes y las personas estamos concienciadas ¿qué falta para cambiar el modelo de producción y consumo de una vez por todas?

Saludos.

Muy acertado Pedro,

Quizá la clave estaría en limitarnos a utilizar los polímeros necesarios y aquellos que sabemos recuperar y reciclar a un coste aceptable.

Saludos.

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