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Gestión de residuos

Arde otro recuperador homologado de Ecoembes.

Las llamas en la nave de recuperación de residuos de Sarrià de Ter son un drama que se repite con mucha frecuencia en los últimos años. El sector está saliendo a una instalación siniestrada a la semana. Empresarios que ven su esfuerzo convertirse en cenizas, familias que ven desaparecer su fuente de ingresos. Y el sueño de la economía circular convertida en su peor pesadilla.

Los plásticos, cartones y otros materiales rescatados de nuestra basura, de los desechos de diversas actividades económicas, eso que alguna vez alguien había descartado y estaba a punto de vivir su segunda oportunidad en forma de una nueva materia prima se convierte en emisiones de efecto invernadero, contaminantes que afectan a nuestra salud y la del planeta que habitamos.

Pero este incendio no es un incendio cualquiera. La empresa de Sarrià de Ter figura en una lista exclusiva, la de proveedores de recuperación y reciclaje homologados por el sistema integrado de gestión de residuos de envases ligeros. Así dicho igual suena un poco críptico. Se trata de una de las empresas a las que Ecoembalajes España S.A. homologa para recibir los materiales recuperados de la recogida selectiva ¿Tampoco?

Los materiales que depositamos en los contenedores necesitan de varios procesos para dejar de ser basura y convertirse en nuevas materias primas. El reciclaje no ocurre en el contenedor amarillo. Primero hay un proceso de recogida, los residuos se trasladan a plantas de clasificación de envases y allí se separan por tipos de materiales.

Esos materiales se adjudican a recuperadores homologados. Los de la lista. Lista que mantiene actualizada Ecoembes, que es quien decide a quién se asignan esos materiales. Plásticos, metales, papel y cartón… lo que sale de los contenedores de colores de recogida selectiva de envases ligeros va, después de su transporte y de pasar por una planta de clasificación a uno de esos recicladores.

El incendio de Sarrià de Ter no es el primero que ocurre en una instalación homologada por Ecoembes. Ni el segundo. Van varias decenas en los últimos años. Y en cada incendio se pierde una gran cantidad de envases que salieron de una planta de clasificación. Toneladas y toneladas de plásticos de usar y tirar que pasan de ser material recuperado del contenedor amarillo a gases de efecto invernadero en la atmósfera. Pero en las estadísticas figuran como residuos reciclados.

Y seguimos sin tener datos. Sí, hay cientos de empresas homologadas por Ecoembes, tal y como se puede comprobar en los listados de su página web. Lo que no sabemos es cuantas toneladas recibe cada una en cada momento. Tampoco sabemos cómo circulan los residuos entre esas empresas una vez que les llegan adjudicadas por el sistema integrado de gestión de residuos de envases ligeros.

No sabemos, de los tristes resultados de la gestión del contenedor amarillo qué parte acaba finalmente convertida en materia prima, qué parte se pierde en viajes al sureste asiático o qué parte arde en incendios fortuitos en instalaciones de recuperadores homologados.

Tampoco leemos en la prensa convencional titulares como el que acompaña a estas palabras. Porque no interesa. Las secciones ambientales de medios de comunicación viven del patrocinio directo de Ecoembalajes España, S. A. Algunos reciben el dinero de Ecoembes, otros del conglomerado de empresas que formaron la sociedad anónima y cuyos modelos de negocio dependen de los envases de usar y tirar.

Envases de usar y tirar que son baratos porque no incorporan los costes ambientales, sociales y económicos que trasladan al conjunto de la sociedad. Los primeros las propias instalaciones homologadas que arden una tras otra dejando un rastro de miseria para sus propietarios y trabajadores. Poniendo en cuestión la labor en un sector clave en un modelo de consumo basado en productos de usar y tirar.

Si queremos reciclaje tenemos que velar por quienes lo hacen posible. No podemos seguir dejándoles al capricho de una industria que reparte miseria, emisiones de efecto invernadero y microplásticos por todo el planeta. Debemos exigir a las administraciones que pongan luz al sector y que revisen la estructura de costes.

Que hagan que el envase de usar y tirar asuma íntegramente la gestión de sus residuos. Desde la recogida al reciclaje, incluyendo las medidas adecuadas para que las instalaciones de tratamiento que no sigan ardiendo al ritmo que llevamos. Es insostenible y nos está saliendo muy caro a todos: consumidores, administraciones y gestores de residuos.

A todos menos a quienes les sobra dinero para hacer propaganda engañándonos a todos sobre lo que cabe esperar del gesto de depositar un residuo en el contenedor amarillo.

7 respuestas a «Arde otro recuperador homologado de Ecoembes.»

Es una vergüenza! Y parece que dos meses de confinamiento no han hecho sino incrementar los envases de plástico y otras cosas de usar y tirar.
No hago más que darle vueltas y vueltas a cómo hacer llegar a toda la población el mensaje, pues hasta ahora, ninguna campaña ha sido muy efectiva.
Gracias por seguir divulgando.

Gracias por tu comentario Lara,

La maquinaria de la industria del envase de usar y tirar está bien engrasada, llevando a todos los medios de comunicación un mensaje a favor de sus propios intereses.

Quizá el camino sea ilustrar la alternativa: en vez de hablar tanto de dónde tiramos los guantes de plástico reforzar el mensaje de que lavarse las manos es más eficaz para prevenir el contagio. En vez de hablar de reciclar botellas de plástico ilustrar que el agua de grifo es más segura, mucho más barata y con un menor impacto ambiental.

Saludos y mucho ánimo.

¿Que empresa ha ardido? No veo el nombre por ninguna parte.
Hay algún lugar donde consultar el listado de empresas del sector del reciclado que han ardido en los últimos años?

Muchas gracias
Saludos

Hola, Alberto.

Soy bióloga y una nazi del reciclaje, pero no es hasta ahora que estoy estudiando un curso de gestión de residuos por la Universidad de Alcalá que me estoy dando cuenta de estas cosas.

Me parece un escándalo que haya un negocio tan turbio alrededor de un asunto que ya es esencial para la Unión Europea y para la sostenibilidad, y que afecta a tantas personas.

¿Se está haciendo algo al respecto?

Un saludo

Buenas Cristina,

Pues algo se está haciendo, pero no suficiente.

Falta investigación y faltan datos para poder evaluar la magnitud del problema.

Lo malo es que hay demasiada propaganda y el asunto no trasciende a los medios de comunicación con intensidad suficiente como para crear conciencia social.

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