¿Reciclas en vacaciones?

Contenedores de recogida selectiva saturados de residuos de envases

De un tiempo a esta parte va calando el mensaje sobre el impacto de los residuos de usar y tirar. Los medios de comunicación han dedicado bastante atención a este problema en los últimos tiempos y parece que cada vez más gente tiene clara la importancia de participar en los sistemas de recogida selectiva de residuos.

En nuestros hogares vamos incorporando hábitos para separar correctamente nuestras basuras y depositarlas en los contenedores adecuados para que reciban el mejor tratamiento posible. Pero… ¿Qué ocurre cuando llegan las vacaciones? ¿Nos relajamos y dejamos de participar en el sistema de recogida selectiva?

Las campañas de comunicación de las empresas responsables de los sistemas de recogida selectiva, con Ecoembes a la cabeza, nos intentan concienciar de la importancia de separar adecuadamente los residuos, también en verano. ¿Qué pasa cuando vamos a entregar nuestros residuos al contenedor?

  • Que no hay contenedores de recogida selectiva: muy frecuente en municipios que, por el tamaño de su población, no tienen obligación de implantar sistemas de recogida selectiva de residuos domésticos. No tiene mayor importancia, si presentas la basura seleccionada facilitarás su tratamiento posterior, en caso de que exista tal cosa. Puede incluso que estés en un pueblo tan pequeño que no tenga supermercados y hagas la compra a granel, en las tiendas del pueblo o a vendedores ambulantes, con lo que generarás menos envases de usar y tirar que de costumbre.
  • Que el contenedor amarillo está lleno, rebosando y los residuos se acumulan por todas partes: Es un fallo de planificación. Estás en un municipio que en periodos vacacionales multiplica su población y el sistema de recogida selectiva no es capaz de asimilar la inmensa cantidad de basura que se genera en estas fechas. Y lleva 20 años sin solucionar el problema.

En el segundo caso quizá te sientas desmotivado y decidas que no merece la pena el esfuerzo. Le pasa a mucha gente, más si ve que todos los envases que han quedado fuera del contenedor amarillo van, con el resto de basura recogida por los servicios de limpieza, a vertedero. Otras veces son arrastrados por el viento al alcantarillado o directamente al campo o al mar. ¿Hay solución para esta escena que se repite año tras año?

Sí, claro que la hay. Una bien sencilla: implicar a quienes ponen en el mercado esos envases de usar y tirar. El modelo del contenedor amarillo hipoteca las opciones de atender la fluctuación estacional en la generación de residuos. Básicamente porque la infraestructura de recogida depende de ayuntamientos que no tienen flexibilidad para ampliar plantillas de trabajadores, flotas de vehículos de recogida, dotaciones de contenedores… La buena noticia es que sí hay un agente que tiene esa flexibilidad. Y no solo eso, coincide con el agente que se beneficia de esa fluctuación estacional en el consumo de producto envasado: las cadenas de supermercados.

Igual que hacen el agosto vendiendo a la población multiplicada por efecto del turismo, tienen en su mano la solución al problema de la creciente generación de residuos de envases: bastaría con que admitiesen en sus establecimientos la devolución de los envases vacíos. De esta forma se evitaría saturar los contenedores, los residuos no quedarían abandonados por las calles y se reduciría la carga adicional a las arcas públicas del modelo de distribución y comercio con envases de usar y tirar.

¿Reciclas en vacaciones? No. Igual que el resto del añ,o participas en un sistema de recogida que debería tener como finalidad la valorización y el reciclaje de tus residuos. Para que realmente los envases de plástico puedan ser reciclados y no sigan llenando vertederos e incineradoras necesitamos mejorar el sistema de recogida. Y una buena estrategia sería cambiar el modelo por uno que premiase a quien devuelve los envases usados al comercio en vez de fomentar el abandono de la basura alrededor de los contenedores de recogida selectiva.

3 comentarios

  1. Esos contenedores de FOBESA hasta arriba me suenan mucho. Estuvimos este fin de semana en Benicassim y por un lado me alegra ver que la gente recicla en vacaciones pero por otro me entristece la cantidad de residuos que generamos. Nosotros tratamos de reducir al máximo pero no es suficiente. Se tienen que implicar mas actores de la sociedad, como los supermercados que comentas o los productores. Por cierto, os animo a recoger plásticos de las playas y no ensuciar, así no pondremos nuestra toalla en un vertedero.

  2. Gracias Laura,

    Efectivamente FOBESA tiene mucha presencia en la provincia de Castellón. Efectivamente la clave está en la prevención: evitar residuos. Podemos recoger los residuos que nos encontremos, me parece un buen consejo, pero la clave está en que no lleguen a abandonarse.

    Saludos y gracias por tu comentario.

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