Basuraleza, no soluciona el problema pero lo ilustra bien

Tenemos un término nuevo: basuraleza. Alguien ha pensado que hacía falta ponerle nombre a la basura que se abandona en la naturaleza y ha creado una nueva palabra. Basura + Naturaleza = Basuraleza. Muy ocurrente. No soluciona el problema pero lo ilustra muy bien.

España suspende en el reciclaje de su basura: Solo se recicla el 29% de los desechos urbanos, muy lejos del objetivo fijado por la UE para 2020. El titular no es nuevo. Una actualización de datos que constata un problema que llevamos arrastrando bastante tiempo. ¿Cuál es la estrategia española para resolver las deficiencias en gestión de residuos? Inventar un palabro: “basuraleza”. Podría ser gracioso si no fuese porque la broma la pagamos entre todos.

Basuraleza llena los titulares de prensa y fluye por las redes sociales. El problema es que no somos capaces de reciclar más que un 29% de los residuos municipales que generamos en España. Pero es mucho más amable y agradable compartir el nuevo término que analizar las causas y proponer soluciones reales. Nos asusta revisar nuestro modelo de consumo. Es mucho más cómodo abandonarse a la autocomplacencia.

Y no estamos solos. Grandes corporaciones y empresas multinacionales nos acompañan en este viaje a la basuraleza. Son el origen del problema y la solución. Tan solo tendrían que dar cumplimiento adecuado a su obligación de hacerse cargo de los residuos que proceden de los productos que ponen en el mercado, tal y como indica la legislación vigente.

Pero no están haciendo todo lo que deberían. En el caso de los envases reconocen que podrían destinar 140 millones de euros al año a mejorar la recogida de los residuos. ¿Quién se va a gastar ese pastizal en mejorar la gestión de residuos si puede ahorrárselo? Las empresas de la industria de usar y tirar:

Si la Unión Europea nos tira de las orejas porque no estamos gestionando bien nuestra basura podríamos exigir responsabilidades a quienes ponen en el mercado productos que con su uso se convierten en residuos. Especialmente si, por alguna casualidad, un titular jugoso se escapa del control de la industria del envase de usar y tirar. Quizá la conciencia de la sociedad española podría despertar y empezar a reclamar cambios que resulten en un modelo de consumo más sostenible.

Pero no, basuraleza viene al rescate. Decenas de millones de euros gastados en propaganda para mantenernos adormilados. ¿Podríamos destinarlos a resolver el problema de los residuos? Sí, pero se trata de seguir vendiendo productos obsolescentes en envases de usar y tirar. Ahora los llamarás basuraleza, para que no te fijes que llevan impresos los logotipos de las corporaciones que los han puesto en el mercado.

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