El Proyecto Libera es un irresponsable lavado de imagen

Suena bien. Una empresa privada saca a personas concienciadas con el medio ambiente a recoger basura abandonada en el campo. Una interesante actividad de responsabilidad corporativa y voluntariado ambiental. Pero cuando quien lo propone es Ecoembalajes España, S.A., empresa cuya razón social es pagar la recogida y reciclaje de los residuos de envases, esta actuación es ejemplo de un lavado de imagen verde, conocido como greenwashing. Si me acompañas, en los siguientes párrafos te cuento por qué y cómo el Proyecto Libera sirve para lavar la imagen de la industria del envase de usar y tirar, perpetuando un negocio poco ecológico.

En primer lugar, si eres uno de los muchos voluntarios que han salido a recoger basura en el campo con el proyecto Libera: muchas gracias. Gracias por retirar esos residuos abandonados donde nunca deberían de haber llegado. Gracias por evitar que sigan contaminando la naturaleza. Gracias por prevenir que se degraden a la intemperie, con el riesgo que supone de que acaben en nuestra cadena alimentaria.

Pero, participes o no en Libera, debes saber que es una actuación de lo que se conoce como greenwashing: un lavado de cara verde con el que una empresa privada pretende hacer ver a la sociedad que su actividad es más respetuosa con el medio ambiente de lo que realmente es. Esta práctica es ampliamente denunciada en otros países, pero en España cuesta encontrar recopilaciones con ejemplos de empresas que están haciendo greenwashing.

Libera se presenta como la primera movilización ciudadana para liberar nuestra naturaleza de basura. Y aquí empieza el engaño. No es la primera iniciativa llevada a cabo para retirar residuos del medio natural en España y no es una propuesta ciudadana: es una apuesta desesperada de una empresa envuelta en una crisis de reputación corporativa para vincular su imagen a una organización conservacionista que necesita una fuente de ingresos con los que mantener su estructura.

Años antes de que Ecoembes (Ecoembalajes España, S.A.) pusiese en los medios de comunicación su campaña, diversas organizaciones ecologistas, ambientalistas y conservacionistas de este país han propuesto y llevado a cabo exitosas iniciativas de recogida de residuos. Algunas con empresas con un verdadero compromiso ambiental, otras convertidas en práctica habitual por montañeros, senderistas, excursionistas, y otros naturalistas.

Pero con todo, lo peor no es que estemos ante publicidad engañosa. Lo peor es el daño que esta campaña hace a la conciencia ambiental en España, atacando todos los principios que deben regir la responsabilidad corporativa o el voluntariado ambiental. Vamos por partes.

Las grandes mentiras corporativas no van a hacer del planeta un lugar más verde

Libera no es educación ambiental

Una cuestión importante es destacar cómo influye el proyecto Libera en la Educación ambiental. ¿Quién y por qué tira residuos en el campo? Analizar esta cuestión y estudiar las respuestas a la misma sería interesante.

Quien tira residuos en el campo suele ser un usuario poco concienciado que utiliza los espacios naturales dentro de un modelo de consumo insostenible. Podría dedicar su tiempo de ocio a cualquier otra cosa, pero va al campo portando productos en envases de usar y tirar y los abandona allí. ¿Porque es un guarro irrespetuoso? Posiblemente, pero a la mayoría no le gusta hacer las cosas mal. Y la creencia de que no pasa nada por abandonar residuos en el campo, que alguien va a venir a recogerlos, está muy extendida. Lo malo es que Libera confirma esa creencia mostrando a personas que recogen la basura tirada en el campo.

El mensaje que llega a la población no es, necesariamente, un mensaje de concienciación ambiental. Mayormente es un mensaje del tipo: “da igual tirar residuos en el campo porque luego vienen los ecologistas y los recogen”. Es fomentar la máxima de que una mala conducta ambiental se justifica en la creación de empleo: yo lo tiro en cualquier parte y que paguen a otros para que lo recojan.

Y el problema es doble:

  • Se pierde la oportunidad de enseñar a la población a ir al campo sin envases de usar y tirar. En vez de promocionar bolsas de aperitivos, botellas de agua, latas de refresco… en el medio natural, podríamos enseñar a la población a utilizar cantimploras y tarteras.
  • Se crea una sensación de conservación de la naturaleza que no es real: los voluntarios del proyecto Libera llegan a una pequeña parte de la superficie del territorio nacional, por lo que la mayor parte de los residuos abandonados en la naturaleza siguen y seguirán allí a pesar del lavado de imagen de Ecoembes.

Y no es sólo eso. Casi todas las actuaciones propuestas se limitan a lugares gestionados de alguna manera: áreas recreativas, parques regionales… que cuentan con organizaciones encargadas de su gestión y toman decisiones sobre el acceso y uso. Espacios para los que ya existen, o debieran existir, actuaciones formales de limpieza y mantenimiento. Las montañas de envases de cerveza de usar y tirar que determinado colectivo de usuarios generan lejos de la vista del senderista medio, esas no ha ido Libera a buscarlas.

botella de plástico abandonada en el campo

¿Recoger residuos de envases para Ecoembes es voluntariado?

En los estatutos de Ecoembes se recoge claramente cuál es el objeto social de esta empresa. A los efectos que nos ocupan en este artículo destacamos: “El diseño y organización de sistemas encaminados a la recogida selectiva y recuperación de residuos de envases y embalajes, para su posterior tratamiento y valorización.¿Puede una empresa privada realizar su actividad con voluntarios? Parece ser que Ecoembalajes España S.A. sí: puede llevar a cabo la recogida y recuperación de residuos de envases y embalajes con voluntarios.

Es curioso. Si una empresa de obra civil decidiese ponerse a construir carreteras con voluntarios, y a alguno se le ocurriese llamar a la inspección de trabajo durante esa actuación, el escándalo sería mayúsculo. Cabría la posibilidad de que justificasen que hacen las carreteras por amor al arte.

Ecoembes es el sistema de responsabilidad ampliada del productor para los residuos de envases domésticos. Esto quiere decir que es la empresa creada por corporaciones que ponen en el mercado productos envasados para cumplir con su obligación legal de hacerse cargo de los residuos que generan esos envases. Los envases que tienen el logotipo conocido como “punto verde” están adheridos al sistema: los consumidores que compran productos en estos envases pagan (incluida en el precio) una pequeña cantidad que va a la caja de Ecoembes para que se encargue de recogerlos y reciclarlos cuando se convierten en residuos. En las ciudades esto se lleva a cabo con los contenedores amarillos. En el campo, el Proyecto Libera realiza este trabajo con voluntarios.

Símbolo del punto verde con el que los envasadores muestran que están adheridos a ecoembes

No sé qué opinarán los accionistas de Ecoembalajes España S.A., pero lo mismo se apuntan al carro y empezamos a ver en las cajas de Carrefour, en las envasadoras de Coca Cola o en las plantas de reciclaje a voluntarios que se dedican a ocupar un espacio que hasta ahora empleaba a trabajadores (poco y mal) remunerados.

El voluntariado, en ninguna de sus formas, debería incidir en el mercado laboral. Pero vivimos en un país un tanto peculiar en este sentido. La Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado dice que el voluntariado son “actividades de interés general desarrolladas por personas físicas”. Cuando la actividad está en el objeto social de la empresa que lo promueve ni es interés general, ni lo desarrolla una persona física. Por lo tanto, no creo que recoger residuos de envases para Ecoembes pueda ser considerado voluntariado.

 

¿Qué consigue Ecoembes con esta campaña?

 

  • Hacerse la foto. O mejor todavía que cientos de voluntarias y voluntarios, entusiastas del medio ambiente, publiquen en sus redes sociales la imagen de Ecoembes vinculada a una “buena” acción ambiental.
  • Manipular la información. La empresa se hace propietaria de los datos de las recogidas y los publica como mejor conviene a sus intereses. A pesar de que en volumen y peso, la mayor parte de los residuos recogidos en estas campañas son envases adheridos a Ecoembes. La organización publicará notas de prensa, que se difundirán por las organizaciones participantes en las recogidas y los voluntarios, en las que los datos serán en cantidad o unidades de cada residuo (el volumen o peso de las colillas de tabaco es insignificante si se compara con el de los envases, pero en unidades 4 colillas parecen lo mismo que 4 latas de refresco). De esta forma quita el foco de los envases (que son su responsabilidad) y lo lleva a otros residuos, igualmente importantes, como las colillas del tabaco o las toallitas, pero que no están en el ámbito de actividad de Ecoembes.
  • Desviar la atención sobre los verdaderos problemas de gestión de residuos de envases, en particular de la necesidad de superar un modelo de recogida obsoleto con el que en los últimos 20 años no hemos conseguido reducir la contaminación generada por los envases de usar y tirar.
  • Ecoembes es una empresa privada creada por la industria del envase de usar y tirar. Su objetivo no es eliminar los plásticos de tu modelo de consumo: pretenden que cada vez compres más envases de usar y tirar con la conciencia más tranquila. Y este tipo de campañas cumplen ese propósito mostrando al público general que no tiene que preocuparse por el impacto de sus residuos, como si depositarlos en el contenedor adecuado fuese la solución al problema.
  • Ecoembalajes España, S.A., firma convenios con asociaciones conservacionistas y ecologistas para que sus voluntarios queden al servicio de la propaganda de la organización, en vez de dedicar su tiempo a concienciar sobre el verdadero problema: el creciente aumento del consumo de envases de usar y tirar.

 

¿Recoger basura es una acción de responsabilidad corporativa?

 

Como decía al principio de este artículo, Ecoembes no es la primera ni la única empresa privada que promueve acciones de voluntariado relacionadas con la recogida de residuos en espacios naturales. ¿Qué pasa con el resto? Habría que analizar caso por caso, pero si tu actividad económica no está relacionada con la recogida y recuperación de residuos, sí podrías promover un voluntariado en este ámbito.

Si, por ejemplo, me dedico a comercializar material deportivo, a formar a desempleados o a vender muebles, sí puede tener sentido una actividad de voluntariado relacionado con limpiar la basura que la gente abandona en el campo. Incluso podría hacer un voluntariado corporativo con mis propios empleados, destinando parte de su jornada laboral a esta actividad. Pero no tendría sentido que una subcontrata de limpieza de residuos municipales organizase un voluntariado animando a sus empleados a recoger la basura de los parques y jardines que tiene encomendados.

Así pues, si la actuación realmente responde a un interés general y no está contemplada en el objeto social de la empresa, bienvenida sea.

Un caso particular son los distribuidores de productos envasados. Por ejemplo, el Grupo DIA tiene capacidad de decisión sobre los envases que pone en el mercado. Llevar a cabo actuaciones responsables en la materia pasaría más por evitar los envases de usar y tirar o mover su negocio hacia productos a granel. Pero si sacase al campo unos cuantos voluntarios y publicase un informe diciendo que la mayoría de los residuos que han recogido se comercializaron en Mercadona… quedaría como lo que está haciendo Ecoemes con Libera.

lata de Coca Cola abandonada

Libera no es ciencia ciudadana

 

Otra perversión del proyecto Libera es que se presenta como “ciencia ciudadana”. Ecoembes propone una metodología para medir el resultado de su actividad y caracterizar los residuos como más le interesa a sus objetivos corporativos, pero lo intenta vender como una iniciativa ajena a su actividad empresarial.

Esto no es inocente, ya que los cambios en la legislación y los modelos sobre gestión de residuos, en particular de residuos de envases, pasan por la necesidad de estudios que justifiquen la viabilidad de esos cambios.

Así Ecoembalajes España, S.A. está, desde hace algún tiempo, comprando y pervirtiendo los intereses de la sociedad, ofreciendo resultados alineados con sus objetivos desde varios ámbitos. Los estudios e investigadores supuestamente independientes son uno. Y la “ciencia ciudadana” es otro.

Si los cuestionarios de recopilación de datos y el análisis de resultados se hacen siguiendo el criterio de Ecoembes, y se publica con notas de prensa que salen del gabinete de propaganda de la empresa, no estamos precisamente ante algo que podamos considerar “ciencia ciudadana”. Otro ejemplo más de la capacidad de manipulación de esta organización.

 

¿Qué podría hacer Ecoembes para reducir los residuos abandonados en el medio natural?

 

El problema de fondo de esta actuación es el abandono de envases: el “littering”, que no debería existir. Este término es la vergüenza de la industria del envase de usar y tirar, que rápidamente ha acudido a apropiárselo. Con Libera Ecoembes consigue liderar el discurso sobre littering. Está bien. Pero no podemos olvidar que, como sistema de responsabilidad ampliada del productor, Ecoembes es el principal causante del littering. ¿Basta una campaña de greenwashing para solucionarlo? No. Entonces… ¿Qué hacemos?

  • Impedir que se adhieran a Ecoembes empresas cuyos envases no pueden reciclarse mediante un sistema de recogida basado en un contenedor amarillo.
  • Admitir los envases adheridos a Ecoembes que se recogen fuera del contenedor amarillo. Históricamente los envases que acaban en papeleras, contenedores de “restos”, contenedores de obra, papeleras de parques y jardines, contenedores ubicados en espacios naturales, envases recogidos por en campañas de voluntariado en medio natural… no son admitidos por Ecoembes. Si Ecoembes pagase a cada organización (ayuntamientos, ONG, empresas gestoras…) el importe correspondiente a la recuperación de esos envases no sería necesario poner en marcha campañas como Libera.
  • Eliminar papeleras y contenedores del medio natural: es una de las mejores formas de que cada persona tome conciencia de que tiene que volver a su lugar de origen con los residuos que genera en el medio natural. ¿Cuántos envases de los recogidos por Libera han salido de una papelera o un contenedor ubicado en el campo al que un animal salvaje ha ido a buscar comida que no debería estar allí?
  • Concienciar a los ciudadanos sobre el uso de envases reutilizables: si todos vamos al campo con una cantimplora llena de agua del grifo y una tartera la oportunidad de abandonar residuos disminuye considerablemente.
  • Aportar recursos a las ONG sin dirigir su mensaje. Ecoembes no separa la publicidad de la Responsabilidad Corporativa, llevando todo a su maquinaria de propaganda. El Proyecto Libera no resuelve el problema del littering, pero sí desmonta al activismo vía convenio con la industria del envase de usar y tirar. ¿Así es como quiere arreglar Ecoembes el problema? ¿Silenciando cualquier opinión crítica al respecto?

Pues eso. Que si quieres ir al campo procura acudir con lo imprescindible para pasar un buen rato disfrutando de la contemplación de la naturaleza. Evita los envases de usar y tirar. Si quieres recoger los residuos que te encuentres por tu camino y presumir de buen comportamiento, hazlo. No necesitas que una empresa te proponga una etiqueta para demostrar en redes sociales que te ocupa la protección del medio natural.

Y si eres una empresa y quieres llevar a cabo acciones de voluntariado ambiental procura planificarlas con profesionales con criterio, capacitados y dotados de herramientas para la educación ambiental. También puedes aportar recursos o donar directamente una cantidad de dinero a entidades con fines sociales para que realicen con total libertad acciones para alcanzar sus fines. De lo contrario te puede salir una torpe campaña de propaganda que acabe en una crisis de reputación corporativa.

2 comentarios

  1. Gracias por este completo artículo.

    También habría que investigar la relación entre Ecoembes y la incineración de envases (muy interesantes por su alto poder calorífico).
    Uno de los fines de Ecoembes es la valorización. En el caso de las incineradoras es frecuente la “valorización energética”.
    Así las cosas, la sospecha de que gran parte de los envases de Ecoembes se desvie, sin previa selección para su reciclaje, para alimentar incineradoras en España y en toda Europa, ahora que China ha dejado de importar basura para su reciclaje.
    ¿A cuánto pagan la tonelada de envases las incineradoras de Suecia y Noruega (envueltas en una guerra de precios para conseguir envases que quemar), que estando próximas a los polos han caido en la dependencia del calor sucio proveniente de quemar basura.

  2. Gracias Chamusquina.

    Abres un melón muy bueno. Afortunadamente la legislación va aclarando qué es “valorización energética” y qué es eliminación mediante incineración.

    Da para muchos artículos. Espero encontrar el momento.

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