Ajos y hojas de higuera.

Ya puede venir enero que me pilla con los ajos plantados. Que si hay que meterlos de pico, que si los entierres más profundos, que si aprieta la tierra, que si en cuarto creciente, que si mejor en noviembre… el ritual siempre viene acompañado de todo tipo de comentarios y opiniones de propios y extraños.

El caso es que este año ya tengo plantados mis ajos, una tradición que aprendí de mi abuelo y espero seguir conservando. ¿Por qué ajos? Pues porque no requieren mucho mantenimiento, se crían en secano y no hace falta acudir a regarlos: basta con preparar la tierra, plantarlos, quitarles las hierbas que suelen aprovechar a crecer alrededor y recogerlos.

Por supuesto que un huerto completo, con sus tomates, patatas, lechugas y algunas verduras mola más, pero si tus obligaciones en la ciudad te impiden regar con frecuencia, los ajos son la excusa perfecta para escaparte de vez en cuando al terruño.

Este año es el segundo que experimento lo que se puede ver en las fotos de esta entrada: cubrir los surcos con las hojas de la higuera. En esta época del año se han caído todas y, entre otras opciones, el año pasado se me ocurrió repartirlas sobre los surcos de la plantación de ajos. El resultado fue que me ahorré el trabajo de desbrozar: apenas crecieron hierbas entre los ajos.


Y es que la naturaleza es así, tu preparas la tierra con amor y cariño para que crezcan tus ajos y un montón de plantas que estaban allí primero o que esperaban su oportunidad aprovechan para crecer alrededor: tus ajos y su competencia se ven favorecidas por tu esfuerzo… y a seguir esforzándose para que todas esas plantas que no vas a utilizar para guisar no le quiten agua y nutrientes a tus ajos.

Las hojas secas entre los surcos dan sombra y evitan que germinen o prosperen las semillas de otras plantas. También frenan el impacto de las gotas de lluvia sobre el suelo, retienen la humedad y amortiguan el efecto de las heladas. El año pasado, cuando lo experimenté por primera vez tenía miedo que, de alguna manera, causasen la inhibición del crecimiento de los ajos, pero no fue así: los ajos se desarrollaron adecuadamente y sin tanta competencia alrededor. Y con menos necesidad de mantenimiento que en otras ocasiones.

Este año mi intención es hacer un seguimiento fotográfico de la evolución de los ajos cubiertos por las hojas de higuera, para ver si obtengo el mismo resultado que el año anterior y mantengo el sistema… ya os iré contando.

El resultado de plantar unos cuantos ajos… la satisfacción de obtener un producto de la tierra que has cultivado con tus manos y un sabor único en tus guisos que no consigues con otros ajos…

Y tú ¿tienes huerto? ¿plantas ajos? ¿qué trucos aplicas para sembrarlos y cultivarlos? ¿algún consejo que quieras recomendarnos?

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