5.000 toneladas de residuos de envases perdidos en la Comunidad de Madrid

De esto que estaba echándole un vistazo al Diagnóstico ambiental de la Comunidad de Madrid 2014 cuando me he llevado el susto que pueden encontrar en la fila de totales de la imagen que aparece a continuación:

residuos_envases_madrid

¿Cómo es posible que en las plantas de clasificación de residuos de envases de la Comunidad de Madrid entren 122.537 toneladas de residuos y produzcan 369.805 toneladas de material de rechazo?

¿El milagro de los panes y los peces? ¿y la prensa no habla de ello? No, Alberto, lee la nota…

Vale bueno… qué susto, resulta que las salidas no se corresponden con las entradas, menos mal…

Pero parado en la tabla otra cosa llama poderosamente mi atención. 19.779 toneladas de entrada, 11.836 toneladas de material recuperado, 6.280 toneladas de rechazo en planta… me da a mí que se han perdido un par de miles de toneladas de nada por el camino. Vamos a ver… 19.779 – 11.836 = 7.943 pues sí, aquí hay 1.700 toneladas de residuos que no me están contando… Siguiente fila 11.247 – 6.833 = 4.414 esta sí que cuadra… qué raro, ¿será que no hay un criterio homogéneo para presentar estos datos? A ver la siguiente…

Repitiendo las cuentas por el resto de la tabla, con las plantas en las que se puede hacer el cálculo sin recurrir a otra fuente de información, resulta que unas 5.000 toneladas de residuos del contenedor amarillo están en el limbo. Y el periodismo de información ambiental no se hace eco de ello. ¿Será que la gestión de residuos no deja escándalos interesantes con los que vender periódicos?

Por cierto, lo que quería calcular, la eficacia declarada en la recuperación de materiales, está entre el 30% y el 60% según la planta de clasificación que tomemos como referencia. Es decir, de los materiales que los habitantes de la Comunidad de Madrid depositamos en el contenedor amarillo durante el año 2014 entre el 40 y el 70% acabaron en un vertedero o en una incineradora.

Y no sabemos qué fue de, al menos, un 4% de los residuos de envases que entraron en las plantas de clasificación ¿me ayudan a buscarlos?

13 comentarios

  1. Hola Alberto,
    Efectivamente para ver si algo no cuadra lo primero que hay que hacer es analizar y no dar por supuesto. En cuanto al misterio del % perdido habría que ver primero si las toneladas entrantes son todas del contenedor amarillo, posiblemente haya una cantidad a considerar de productos que no deberían haber acabado en ese contenedor y tengan que ser destinados a otras plantas tras los cribados correspondientes. Por otra parte están los envases con contenido de aluminio y metales, que supongo que sí entran en el % recuperado con procesos de separación magnética, fundición , etc. En cuanto a los plásticos los hay de muchísimas variedades y tal variedad de polímeros cada cual con su composición supongo que no son fáciles de reciclar a pesar del uso de compatibilizadores; los productos más inestables que comprometan la mezcla final serán rechazados.
    En cualquier caso debería estar explicado en esas cifras teniendo en cuenta la pulcritud con la que se nos pide que reciclemos en nuestros hogares o negocios.
    Un saludo,

  2. Buenas Javier, efectivamente creo que se trata más de ser transparente y dar la información completa.

    En cualquier caso si fuese material “impropio” debería tener su propia categoría o contabilizarse en la columna de rechazo. Lo curioso es que en algunas plantas si falta ese volumen importante, pero en otras no.

    Simplemente quería llamar la atención sobre lo deficiente que resulta la información sobre residuos.

    Saludos y gracias por tu comentario.

  3. Qué bien nos vendría que se hicieran bien las cosas en todos los eslabones de la cadena.
    Desde la clasificación en casa y el depósito en el contenedor adecuado, a la gestión en toda la cadena de los residuos.
    Y bien hechas las cosas, ya de paso dar bien y claros los datos.
    Se dan las noticias con demasiada alegría y poco rigor. Y así nos va.
    Dar información ambiental no es suficiente. Hay que darla bien. Y además hay que facilitar las fuentes que permitan que el lector pueda revisar lo que se le dice y sacar sus propias conclusiones.

    A estas alturas lo que se ha conseguido es que desconfiemos de casi toda la información que recibimos. En cuanto estamos bien informados de algo de primera mano, es muy frecuente que las noticias que leemos sobre un tema nos hagan palidecer. Y eso nos hace pensar que eso debe pasar casi siempre, por lo que nuestro nivel de desinformación debe ser bastante elevado. ¡Qué miedo! ¡Qué fácilmente nos manipulan!

    Gracias por hacernos ver las incoherencias de la información sobre la gestión de residuos en la Comunidad de Madrid. A ver si se esmeran un poco más.

    Saludos

  4. Pues está bien claro, como dice la nota del cuadro la salida de rechazo incluye la de las plantas de bolsa de restos, es decir que incluye todo. No es la salida de la planta de envases.

  5. Gracias por tu comentario José Luis.

    Miguel, efectivamente la nota aclara el desfase de más de 240.000 toneladas entre la entrada y la salida, pero me faltan otras 5.000 toneladas de las otras 4 plantas a las que no se refiere la nota. Sólo espero que no sean de latas de bebidas, esas supongo que están bien localizadas.

    Saludos.

  6. En algún momento habrá que dejar de identificar “envases”, que es un concepto amplio que incluye desde el plástico film a los flejes, pasando por las botellas de detergente y tarrinas de yogur de 1 g de peso o bolsas de caramelos y aperitivos, sólo con “envases de bebidas”. Debido a la mayor relación volumen/superficie los envases de bebidas siempre son la fracción que mejor y más se recupera porque es donde más eficaces son los sistemas automatizados, sean éstos magnéticos u ópticos. Para buscar envases perdidos es mejor fijarse en esos otros productos. Y si hablamos de bebidas, hay muchas más que las clásicas de cerveza, refrescos y agua, que casi siempre se olvidan. Vino, licores, leche, son también bebidas.

  7. Efectivamente Miguel, puede ser un buen comienzo, la cuestión es que los datos se dan en peso y entiendo que, al menos en los residuos domésticos procesados en las plantas a las que hacen referencia estos datos, la contribución de los envases de bebidas y en particular las latas tienen una contribución importante, tanto a las entradas como a las salidas.

  8. Pero estábamos hablando de los que se pierden, no de los que entran. Lo que indico es que esa fracción perdida no hay que buscarla entre los envases de bebidas y menos las latas sino entre las fracciones más ligeras y volátiles.

  9. Apreciado Miguel:

    Si las fracciones más ligeras y volátiles se van a perder, ¿para qué me tomo yo la molestia de llevarlos al contenedor amarillo? ¿Para qué me molesto en quitar hasta la ventanilla de plástico a los sobres y tirar el papel por un lado y el plástico por otro?

    Si entre el 40 y el 70% de lo que yo laboriosamente separo va a acabar quemado o en un vertedero ¿para qué separo, para qué pago impuestos, para qué pago más al productor para que esté pague su punto verde? Es una pérdida de dinero y esfuerzo que además perjudica al planeta y a las personas.

  10. Estimada Laura,

    Si no participamos en la recogida de residuos el reciclaje directamente no es posible. Pero también es cierto que necesitamos un modelo de separación de residuos que no nos lleve demasiado esfuerzo a los ciudadanos y que sea acorde con los envases que ponen en el mercado los fabricantes. Estos tienen la responsabilidad de hacer productos que cuando se conviertan en residuos se puedan reciclar fácilmente.

    Por cierto, no sería necesario que retirases la ventanilla de plástico de los sobres, el proceso de reciclaje de papel debería estar preparado para separar esos materiales que suelen acompañar al propio papel o cartón, como grapas y demás.

    Saludos,

    Alberto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *