Evaluación de la OCDE del desempeño ambiental de España 2015

Esta mañana se ha presentado en Madrid la última Evaluación de la OCDE del desempeño ambiental de España, que evalúa los progresos del país en la materia desde el año 2000.

Entre otras cuestiones se analizan las siguientes:

  • Impuestos ambientales: en España están en los niveles más bajos de Europa, suponiendo un 1,6% del PIB en 2012, en contraposición con el aumento de la tributación laboral. En esta línea el informe apoya una reforma que amplíe y aumente los impuestos ambientales. Como ejemplo se cita que un aumento de los impuestos sobre el diésel hasta el nivel correspondiente a la gasolina ayudaría a proteger el medio ambiente, permitiendo una reducción de la tributación del trabajo.
  • Normativa ambiental: se destaca descoordinación de la aplicación de la legislación ambiental en su aplicación en las 17 comunidades autónomas, con la recomendación de profundizar en la simplificación del sistema, aliviando la carga que implica para las empresas sin poner en peligro el nivel de protección del medio ambiente.
  • Intensidad energética: la cantidad de energía primaria utilizada para generar cada unidad del PIB disminuyó un 15% en el período 2000-12 y un 5% adicional en 2013. El consumo energético general siguió el ciclo económico de “expansión y contracción”, aumentando rápidamente hasta 2007 para descender después. En 2012, el consumo energético fue un 1% menor que en 2000.
  • Intensidad en las emisiones de CO2: España genera un 20% menos de CO2 por unidad de PIB que en 2000, debido al aumento, durante el periodo de estudio, de  la contribución de las energías renovables en la producción de electricidad, la incorporación de medidas más estrictas de eficiencia energética y, cómo no, los efectos de la crisis. El suministro de energías renovables ha crecido en un 147% desde 2000, representando un 14% del suministro de energía primaria en 2013 gracias a la expansión de la energía eólica y solar desde 2005.
  • Espacios protegidos: aproximadamente un 29% de la superficie de España y un 8,4% de sus aguas territoriales cuentan con algún tipo de protección ambiental. A pesar de ello, el estado de conservación de aproximadamente un 40% de los hábitats y especies es relativamente desfavorable.
  • Consumo de agua: es uno de los más intensivos de entre los países de la OCDE, si bien el consumo de agua del sector industrial descendió un 60% en el período 2000-2010.

En definitiva, muchos de los datos que podríamos calificar de positivos se deben al momento de contracción de la actividad económica y no a la aplicación de medidas efectivas de gestión o protección ambiental. Así, el informe avisa sobre el riesgo de que una eventual recuperación económica y aumento de la actividad industrial podrían poner en peligro las tendencias observadas en cuanto a intensidad en el consumo de recursos y emisiones contaminantes.

Así, la conclusión global es que España necesita integrar más el medio ambiente en su programa de recuperación económica.

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