¿Quién audita los datos de gestión de residuos de envases?

ecoembes en zincshowerLos datos de gestión de residuos de envases son, posiblemente, la verdad estadística más cuestionada en el sector ambiental. El Sistema Integrado de Gestión (SIG) ecoembes publica en sus memorias cifras que, constantemente, son puestas en duda por distintos agentes, desde las organizaciones ecologistas a otros interesados en la gestión de envases.

Cuando se argumenta en contra de la credibilidad de los datos, la respuesta es siempre la misma: consulte las memorias, están auditadas. Y así es. Si uno abre la memoria anual de ecoembes encontrará el informe de Auditoría de Cuentas Anuales firmado por la entidad que toque y, claro está, pagado por la auditada. La SGAE o BANKIA también tenían sus cuentas auditadas. Eso no ha impedido que veamos a estas entidades involucradas en escándalos que todavía llenan la prensa de titulares. En cualquier caso, esta auditoría dice poco o nada sobre la veracidad de los datos de gestión de envases.

También podemos encontrar información relativa a la auditoría y certificación de sistemas de gestión de la calidad y del medio ambiente, actividades con escolares o capacidad de transmitir su mensaje a través de medios de comunicación de masas. Pero ni una palabra en relación al asunto que nos trae de cabeza: cuánto se recicla, cuánto cuesta y quién paga el modelo.

En definitiva: no hay información sobre la trazabilidad de los datos de gestión de envases ¿de dónde salen los números con los que se hacen las cuentas para obtener los resultados ofrecidos? ¿alguien controla su veracidad? ¿se pueden contrastar de alguna manera? ¿cómo se relacionan con lo que depositamos en los contenedores?

De la información que publica ecoembes deducimos que cada año maneja unos 400 millones de euros. Y que con ellos hace muchas cosas destinadas a perpetuar un determinado modelo de gestión de residuos: desde decirle a los escolares, sus mamás y papás qué deben tirar en el contenedor amarillo, a reunir a los alcaldes para decirles cómo deben legislar en materia de gestión de residuos.

Seguimos sin saber, cuando se nos dice que en 2012 se obtuvo un resultado del 70’3% de envases reciclados, qué significan los porcentajes. La ecuación es sencilla, tanto que la falta de transparencia sobre cómo se ha calculado hace que la estimación de las asociaciones ecologistas, colocando esta misma cifra en un 25% , sean más creíble y cercana a los titulares que nos dejan las estadísticas europeas oficiales.

Quizá no estemos en el 70% ni en el 25%, pero lo cierto es que la credibilidad de la información y la veracidad de los datos en materia de residuos es un problema que convendría atajar alguna vez. O tal vez no, según a quién le preguntemos.

8 comentarios

  1. Muchas gracias por tu comentario y por la recomendación David.

    Efectivamente, creo que al final perdemos todos: difícilmente vamos a conseguir una adecuada participación ciudadana si lo único que se genera es desconfianza.

    Me apunto tu blog, no lo tenía fichado.

  2. Completamente de acuerdo contigo en todo lo que comentas, y en la acertada observación respecto a la falta de transparencia en el sector de los residuos en general y, más en particular, en este tipo de organizaciones sin ánimo de lucro.

    Tan sólo no estoy de acuerdo en una cosa, yo si que se “… quién paga el modelo?”. Evidentemente, el ciudadano.

  3. Estoy de acuerdo en que es necesaria una mayor transparencia en todo este proceso, pero tal y como has escrito el artículo, no explicas de forma clara como funciona ese proceso de auditoría.
    Para empezar, no tiene que ver para nada con la auditoría de los Estados Contables. Que las Cuentas Anuales de Ecoembes estén auditadas con una opinión limpia, no es independiente con que las declaraciones de envases sean correctas.
    De forma simplificada, el mecanismo funciona de la siguiente manera: los productores envían una declaración con los envases que a lo largo del año ha vendido junto a sus productos; de estas declaraciones, se seleccionan algunas para ser auditadas; entonces un equipo de auditoría va a la empresa y realiza los procedimientos de auditoría necsarios para validar esas cifras.
    Todo esto es independiente de la auditoría contable de Ecoembes.

  4. Los 400 millones que mencionais es lo que dejarían de cobrar los consumidores españoles por envases no devueltos, con un sistema de depósito, según el estudio Eunomia para los promotores del SDDR.
    En cuanto a las cantidades recuperadas, se compensa a los aytos contra la entrega de unos materiales según unas normas de calidad standard. Si no cumplen las normas, no cobran. Así de sencillo.
    Y seguís confundiendo el reciclado de todos los residuos a que hace referencia la directiva marco (que incluye ente otros la materia orgánica) con el reciclado de envases.

  5. jose: efectivamente, la pregunta del título se refiere a la falta de información sobre el proceso de control sobre la gestión de residuos de envases, si fuese un proceso transparente lo podríamos describir con detalle, pero no es el caso. Incluso el mecanismo que citas, relativo a cómo participan los productores en el sistema integrado de gestión, tampoco aporta la trazabilidad necesaria para interpretar los resultados de la gestión de residuos.

    Miguel: esos 400 millones son los que los envasadores trasladan al consumidor a través del precio de venta de productos envasados, los consumidores pagan esos 400 millones. No veo la confusión por ninguna parte: la recogida separada de materiales de la directiva marco favorecería el reciclado de envases, es un paso importante para superar el fracasado modelo del contenedor amarillo.

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