Observaciones precipitadas sobre la jornada de esta mañana.

Sí, el título es un poco críptico, pero no es una de esas entradas para hacer amigos. Esta mañana he estado en una jornada con el apasionante título “Modificación de las autorizaciones ambientales integradas según la DEI en la Comunidad de Madrid”.

La DEI es la Directiva 2010/75/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de noviembre de 2010, sobre las emisiones industriales (prevención y control integrados de la contaminación), cuya transposición al ordenamiento jurídico patrio debería haber estado lista el 7 de enero de 2013, pero todavía anda, parece que ya finalizando, en tramitación parlamentaria.

En este contexto, la patronal, a través de aecim (cuya cuenta de tuiter no se actualiza desde febrero), y la Administración, habían convocado a una jornada informativa para explicar la rocambolesca situación a la que se enfrentan las empresas, los técnicos y los funcionarios, de tener que dar cumplimiento a una Directiva Europea que exige la adaptación de las Autorizaciones Ambientales Integradas, antes del 7 de enero de 2014, sin un instrumento legal patrio que garantice el proceso.

20130511183805A pesar de lo provechoso de la jornada, cabe destacar el patético espectáculo de la representación política de la Administración y de la Patronal. Uno demostrando que se pasa por el arco del triunfo el interés general que justifica el puesto que ocupa, así como que no tiene escrúpulos de aprovechar su cargo para conseguir rédito electoral o beneficio personal. Y el otro demostrando que no tiene ni idea de lo que habla, con un discurso tan victimista y rancio como contradictorio, en el que intenta ganar el favor de los que no se dan cuenta que, precisamente, esa forma de abordar los retos de la normativa europea es la que nos está enterrando en la crisis que vivimos. Por supuesto, la sala sin posibilidad de enchufar el portátil y ninguna alusión a conectividad wifi abierta. La única conexión con la realidad de la calle son las pegatinas de protesta que se acumulan en la fachada de la sede de la patronal.

La inauguración y clausura, amén de la pérdida de tiempo para todos los asistentes, constatan que los responsables de las empresas y los funcionarios están solos en el papelón de dar cumplimiento a los requisitos de esta Directiva. La única apuesta decidida en este sentido ha venido del llamamiento, tanto de la Directora de Medio Ambiente de aecim como de las representantes de la Administración, a participar en la elaboración de los documentos BREF para conseguir que acerquen la realidad de la industria regional.

Y esa es la actitud: en lugar de lloriquear por las imposiciones de Bruselas, utilizar los mecanismos disponibles para ser parte activa en los procesos de toma de decisiones. Mientras la industria madrileña esté representada por personas que desprecian el medio ambiente y no están al día de las obligaciones legales o de sus implicaciones técnicas, seguiremos negándonos la oportunidad de participar, en igualdad de condiciones con nuestro entorno económico, en los procesos de toma de decisiones. Es más cómodo echar la culpa de todos nuestros males a las asociaciones ecologistas o a los avanzados países del norte de Europa que coger el toro por los cuernos. En lugar de luchar por una dotación de personal que agilice la tramitación de las nuevas autorizaciones nos vendemos diciendo que la Administración no tiene interés en sancionar porque ese dinero va a una caja común en la que el Director General de turno no sabe cómo meter mano.

Volviendo a la jornada y sus aspectos positivos, en primer lugar, el resumen Marta Carnero ha puesto a todos los asistentes al día de los requisitos básicos de la Directiva 2010/75/UE. Marta ha destacado que la situación de las autorizaciones en la Comunidad de Madrid es bastante buena, ya que las exigencias de la administración regional han hecho que muchas de ellas incluyan los principales requisitos que introduce la nueva directiva.

A continuación, la Jefa de Área de Control Integrado de la Contaminación Comunidad de Madrid, con el apoyo de su brillante equipo, ha aclarado qué se está haciendo para conseguir que las autorizaciones se actualicen con el menor impacto posible para todas las partes implicadas. En este sentido, ha tranquilizado algunas inquietudes en relación a la presentación de informes periódicos de situación del suelo o sobre la situación en la que quedan empresas que tienen que renovar la tramitación de la anterior Autorización Ambiental Integrada. Me han parecido muy oportunas dos aclaraciones, la relativa a la participación en la elaboración de documentos BREF, a la que ya he dedicado unas líneas, así como la que ha servido para contrastar el victimismo del representante de la patronal: la incorporación de Mejores Técnicas Disponibles (MTDs) no tiene que suponer un gran coste para las PYMES y micro empresas: en muchas ocasiones no son más que la adopción de sencillas y baratas medidas para evitar riesgos de consecuencias muy costosas para todos.

Esto se alarga mucho y no he entrado en detalle en la cuestión, pero tengo que dejarlo aquí, una clase me espera. Prometo retomarlo en breve, más pausadamente y con la sangre fría que merece la cuestión, de modo que pueda dedicarle un rato a desarrollar algunos de los conceptos expuestos aquí, así como a cuestiones clave, como la aplicación de valores límites de emisión (VLE), la repercusión de las “BAT conclusions” en la gestión ambiental y el papel, de esas conclusiones sobre mejores técnicas disponibles, en las futuras autorizaciones ambientales integradas. Eso sí, si me queda algo de suficiente entidad irá a mi otro blog, con el pertinente aviso a navegantes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *