Acabo de leer: Vivir con menos.

vivir con menosAcabo de terminar la lectura de “Vivir con menos: prácticas para ahorrar y cuidar la Tierra”, de Miguel Moro Vallina. En unas 130 páginas recoge información sobre el impacto de nuestra forma de vida y consejos para reducirlo. El diseño y la maquetación son los puntos fuertes de una publicación que tiene un aspecto cuidado. Gran cantidad de vistosas fotografías, diagramas e infografías hacen la lectura amena, a la vez que refuerzan las ideas clave.

El texto se reparte en cinco capítulos a través de los cuales se abordan los desafíos que enfrentamos en el reto de alcanzar un modelo de desarrollo sostenible. Así, mediante una descripción de los principales impactos asociados a cada uno de los aspectos, se abordan las problemáticas relacionadas con el agua, la alimentación, la energía, el transporte y los residuos.

En cada uno de estos ámbitos se realiza una propuesta de buenas prácticas para mejorar nuestro comportamiento ambiental. Desde consejos para reducir el consumo de agua o la carga contaminante con la que sale por nuestros desagües a pautas para cocinar con el menor consumo de energía manteniendo las propiedades nutritivas de los alimentos. Aporta argumentos para comprender las ventajas e inconvenientes de los biocombustibles como alternativa a los combustibles fósiles. O información práctica sobre la vida útil de las baterías de nuestros teléfonos móviles.

Cada apartado se salpica con unos “apuntes de ecología”, que pretenden acercar al lector el conocimiento científico que justifica la necesidad de adoptar hábitos más sostenibles, invitando a conocer con más detalle el funcionamiento de los sistemas naturales que soportan las distintas actividades humanas. Para ello, a lo largo del texto, de sugiere la consulta de bibliografía y distintas páginas web: desde el manual de ecología del profesor Margalef a portales web de distintas instituciones ocupadas en asuntos ambientales.

Vivir con menos es una guía básica de buenas prácticas ambientales en el hogar. Un excelente punto de partida para una iniciación a la problemática ambiental que causa el modelo de consumo actual, así como una interesante recopilación de pequeños gestos para ayudarnos a ser un poco más sostenibles.

Pero, para no llevarnos a engaño, no estamos ante un manual de decrecimiento, que en cierto modo es lo que esperaba haber encontrado en sus páginas. En este lado de los peros, también cabe alguna errata que sacará de quicio al lector más exigente.

Creo que el libro llena el hueco que han dejado vacío las publicaciones que venían editando, en época de vacas gordas, distintas instituciones públicas con competencias en las materias que aborda el libro. Ideal para complementar acciones de sensibilización ambiental, tanto por su visión global e integradora, como por un lenguaje claro dirigido al consumidor medio. Y con la ventaja de la independencia, que permite al autor aclarar conceptos que, según el criterio del político de turno, venían siendo tabú en las ediciones institucionales. Y, eso sí, sin la perversión comercial de las publicaciones patrocinadas.

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