Web 2.0: el paraiso de los dos and don’ts.

no procrearNo hace demasiado tiempo la llamada Web 2.0 era una promesa de libertad. Un espacio de expresión, opinión y conocimiento colectivo compartido. The clue train manifesto, nos había dicho que “las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se conducen en una voz humana” y que “ya sea transmitiendo información, opiniones, perspectivas, argumentos en contra o notas humorísticas, la voz humana es abierta, natural, sincera”.

De un tiempo a esta parte todo aquello se va configurando en una serie interminable de consejos y listas de las cosas que debes (dos) o no debes (don’ts) hacer y decir en tu blog, en twitter, en Linkein, en facebook, en un bar…

Debes ser prudente con lo que dices, cualquiera podría estar leyendo. No debes escribir de forma negativa porque espantaría a tus lectores. Que te centres en un tema para crear audiencia segmentada. Que mantengas perfiles activos en estas webs sociales y aquellas otras. Conecta todos tus perfiles en las distintas redes. Publica frecuente y regularmente. No digas tonterías subido a la banqueta de un bar… (no sabía yo que alguien se subiera a la banqueta de un bar para algo distinto de hacer o decir una tontería).

Sí, está claro que Internet es parte de la vida y que hay que respetar las normas que rigen nuestra convivencia, así como aplicar la misma prudencia con la que guiamos nuestro día a día. Pero la cuestión tal vez sea otra… ¿quién nos dice lo que debemos y no debemos hacer en Internet?

5 comentarios

  1. ¡Y llegó la autocensura! Y es la peor de todas. Como comenté en linkedín muchos blogs se están convirtiendo en un pastiche, en una impostura “mú moderna” y muy cool pero en espacios vacíos. Pues lo siento por ellos pero mi experiencia profesional me dice que salvo que ingreses por lectores la tasa de conversión de esos blogs-webs-perfiles es muy muy baja.
    Conseguir visibilidad es relativamente fácil pero las consecuencias son un montón de contenidos de vida breve por su escaso interés. Y poniéndonos más profundos es hipotecar por cuatro caramelos la herramienta más potente que ha caído en nuestras manos. Bailarle el agua a los lectores nos lleva a la superficialidad si o si.
    Una de las recomendaciones que suele hacerse en los blogs es la de escribe post breves, lo siento, hay cosas que requieren explicaciones largas tan largas que incluso un blog se queda corta y terminas por sacar un pdf para explicarlo. A esta brevedad han contribuido facebook y twitter enormemente y resulta agotador. Cuando me ha tocado investigar algunos temas y me he sindicado a los blogs de dicho sector dedicas horas y horas a leer y en ocasiones tienes la sensación de no haber aprendido nada que no hubiera solucionado con la correspondiente entrada de la Wikipedia.
    No creo en la originalidad pero si en el valor, en el interés y sus múltiples formas (sencillez, cantidad, síntesis).

  2. Completamente de acuerdo con la entrada, Alberto. Cada uno tiene su estrategia personal en las redes sociales y es importante recalcar que es personal. Siempre que no estés representando a una entidad, tú decides qué escribes/publicas en internet y qué no. En la libertad de cada uno está en seguir a uno u otro blog, cuenta de twitter o usuario de Google + en función de sus intereses.
    Un abrazo.

  3. Rubén: entre la autocensura y el consumo rápido, nos estamos cargando los espacios para la reflexión. Como apuntas, quizá toca diferenciar el blog como espacio para lectura sosegada.

    David: efectivamente, para mí el blog es un medio de expresión personal, las entidades tienen su público y su forma de llegar a él.

    Saludos y gracias por vuestros comentarios.

  4. Nos pasamos el día diciendo a los demás lo que tienen que hacer y un blog debería servir precisamente para que uno dijera, hiciera o le diera el uso que le diera la gana.
    Ser bloguero se trataba de eso, no?
    Un abrazo, señores.

  5. Buenas Santiago, gracias por tu comentario.

    Ciertamente, depende del modelo de negocio que se plantee con el blog. Como dice David, no es lo mismo un blog personal que uno corporativo.

    En cualquier caso el riesgo que se corre con ciertos consejos es el de aplanar el mensaje, generar un discurso tibio que no plantee discrepancias y que no cuestione nada… es lo que le viene bien a la publicidad contextual que patrocina la web 2.0 tal y como es ahora… pero ¿es ese el modelo de socialización que queremos?

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