Tu intimidad saqueada… para venderte mejor.

Hace unas semanas me topé con este vídeo que pone un poco de humor al asunto de la publicidad contextual y la privacidad:

Paranoid from firefoxflicks on Vimeo.

Quizá vendría al pelo para ilustrar la entrada de Julen en la que nos invita a navegar en privado sin cortarnos:

Iniciar la navegación privada en Firefox es muy simple. Solo tienes que ir al inicio de Firefox y hacer click en “Iniciar navegación privada”. A partir de ese momento pasas a otro espacio en el que lo que hagas no estará accesible a otra persona que volviera a usar ese equipo.

Si bien es cierto que:

Hay que tener en cuenta también que esto no te procura anonimato en la red. Lee este aviso para que lo tengas claro:

“Aviso: la Navegación privada no te oculta en el anonimato en Internet. Tu proveedor de servicios de internet, tu jefe, o los propios sitios pueden rastrear las páginas que visitas. Del mismo modo, la Navegación privada no te protege de los registradores de teclado ni de los programas espía que puedan instalarse en tu equipo.”

Sí, claro, es verdad… ya estoy mezclando conceptos. No es lo mismo hablar de la información que recopilan, por ejemplo, las páginas web que visitamos o los servicios sociales a través de nuestro perfil, que del rastro que dejamos en un ordenador cuando lo utilizamos. Pero todas tienen un punto en común: obtener información para crearte la necesidad de adquirir productos o servicios.

La última de la que he sido consciente a través de este artículo de José Alcántara es la que se refiere a la técnica de espiarnos a través del uso que hacemos de nuestros propios equipos. Una práctica bastante extendida entre según denuncia Stallman:

Proprietary software is associated with malicious treatment of the user: surveillance code, digital handcuffs (DRM or Digital Restrictions Management) to restrict users, and back doors that can do nasty things under remote control. Programs that do any of these things are malware and should be treated as such. Widely used examples include Windows, the iThings, and the Amazon “Kindle” product for virtual book burning, which do all three; Macintosh and the Playstation III which impose DRM; most portable phones, which do spying and have back doors; Adobe Flash Player, which does spying and enforces DRM; and plenty of apps for iThings and Android, which are guilty of one or more of these nasty practices.

Free software gives users a chance to protect themselves from malicious software behaviors. Even better, usually the community protects everyone, and most users don’t have to move a muscle. Here’s how.

Pero Ubuntu se ha unido a la moda practicada por otras de las aplicaciones y sistemas que aparecen en la cita anterior. Parece ser que, entre otras malas prácticas, cuando haces búsquedas en tu ordenador (por ejemplo para encontrar ese archivo en el que habías estado trabajando y no recuerdas en qué carpeta estaba, o esa foto que hiciste en no sabes muy bien que viaje) estas se envían a un servidor centralizado con el objetivo, entre otros posibles, de analizar tus gustos y, qué sé yo, ofrecerte productos de una tienda on-line que puedan ser de tu interés.

Y como dicen por aquí, en el disco duro de tu ordenador puedes tener todo tipo de información personal que puedas querer buscar con cualquier tipo de intención, desde el curriculum para actualizarlo y buscar un nuevo puesto de trabajo, a la planificación más o menos detallada de alguna acción de protesta para cambiar el mundo o información confidencial que algún cliente te ha confiado para que le asesores en un asunto relacionado con algún incumplimiento de la legislación ambiental. Pues con tus inocentes búsquedas puedes estar dando pistas al proveedor del software que te está espiando sobre el contenido, más o menos delicado, de esos archivos.

Y ¿qué hacemos? Desconectarnos, que podría ser la solución definitiva, no parece una opción en los tiempos en que vivimos. El poder nos atrapa en sus redes y nos hace creer que somos libres dentro de ellas, pero la verdad es que hay muchos motivos para permanecer atentos.

Así pues, en relación al tema que nos ocupa en esta entrada, Stallman propone clasificar a cualquier software que haga cosas de este estilo como software espía malicioso, dejar de utilizarlo y prevenir a otros sobre su uso. Para los usuarios de Ubuntu, la Electronic Frontier Foundation propone cambiar a distribuciones que no incluyan la interfaz de usuario Unity, un buen ejemplo sería Kubuntu, basado en KDE y que recomiendo apasionadamente (hasta que me convenzan de lo contrario, que ya hay quien me anda tentando para probar otras distribuciones linux con escritorio KDE). Por su parte, José Alcántara parece estar por volver a Debian.

Yo, que no tengo mucho más que aportar al debate, leo y escucho ¿alguna propuesta?

 

5 comentarios

  1. Y habrá quien diga que es para mejorar la experiencia de usuario o que es precisamente para evitar que recibas publicidad que no desees.
    La única experiencia de usuario que quiero que me mejoren es la de mi autonomía. Y si en algún momento reduzco mi privacidad o me expongo abiertamente en la red, cosa que hago a diario, será porque yo lo decido no para ir de compras.
    Es increíble como cambian las condiciones de uso del software y no me vale aquello de “tampoco es para tanto” o “que esperabas si esto es gratis” (como pasó con instagram). Estamos hablando de privacidad o lo que es lo mismo, de control. La estructuras no son inocentes aunque en principio puedan parecer inocuas.

  2. Efectivamente Rubén, la cosa es para tanto y más.

    Una cosa es la exposición a la que cada uno podría decidir o no someterse y otra que todo el tinglado “social” esté montado en tener vigilado al usuario 24 horas al día: geoposicionado, viendo lo que él ve a través de sus fotos, siguiendo sus relaciones a través de los contactos en herramientas sociales… e investigando lo que hace en su equipo, qué archivos crea, qué contenido tienen, qué estrategias utiliza para localizaros…

    Al menos hay que hablar de ello y ser conscientes del escandaloso nivel de control al que estamos sometidos, como planteas, de manera nada inocente.

    saludos y gracias por tu comentario.

  3. De acuerdo totalmente con ustedes. A mí todos los días me aparecen banners ofreciendome artículos relacionados con un regalo que le compré a un amigo para los pasados Reyes, y aún siguen. Es increíble la manera de cómo nos llegan a controlar y me temo que cada vez nos controlarán más sino se denuncia esto de manera global.

  4. Así es Alejandro, nos bombardean con publicidad que da gusto.

    Una opción es limpiar las “cookies” del navegador. En este enlace dice como hacerlo en Firefox. Son archivos que se almacenan en el ordenador y son, en parte, culpables de ese seguimiento que nos hacen. También s+irven para gestionar las sesiones de usuario en sitios que requieren identificación y acceso con contraseña. Tampoco viene mal, para la mayoría de usuarios que tenemos una IP dinámica, apagar el módem cuando no lo utilizamos, de modo que se nos asigne una nueva IP la próxima vez que nos conectemos a Internet.

    Saludos y gracias por tu visita y comentario.

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