Y mi primera macro fotografía en la pared.

Lanzado a sacar mi arte del ordenador, no podía quedarme sólo con las panorámicas, también encargué la reproducción de una de una colorida foto de detalle.

Así, si unas vistas de Nueva York decoran mi salón, unos claveles chinos (¿Tagetes patula?) me vigilan desde la pared mientras les dedico estas líneas.

La solución, en este caso, es impresión sobre PVC espumado de 60 x 30 centímetros, más cómoda de colgar, pero menos vistoso que el lienzo.

La imagen no tiene ningún tipo de post producción, ya que no me gusta retocar las fotografías, y quizá el resultado es menos atractivo de lo que podría ser, pero fiel al modelo y con un colorido relativamente discreto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *