Mi blog: más personal que profesional ¿no?

Es un dilema que, a pesar de estar resuelto, ronda con relativa frecuencia a este bloguero: ¿escribo por satisfacción personal o para conseguir clientes? La cuestión requiere de una nueva reflexión en voz alta a cuenta de la entrada de Julen sobre el noble arte de bloguear, en aportación a la pregunta que planeta Amalio: ¿Es el tuyo un blog personal o profesional?

En mi caso es evidente que este no es un blog profesional: su objetivo no es ganar dinero. No hay publicidad contextual. Salvo alguna notable excepción, no hablo de marcas o empresas concretas… Tampoco está centrado el ámbito profesional y el tono escapa, claramente, del rigor  y la sobriedad a los que me someto cuando redacto informes para mis clientes. Aquí vengo a compartir inquietudes, a desahogarme sobre algo que no me parece bien o a buscar consuelo ante alguna injusticia.

Por supuesto, soy un profesional con blog y gran parte de las preocupaciones que asoman en las entradas de este blog tienen que ver con mi ocupación. La que sea que tenga en cada momento, ya que esto de productor de sostenibilidad me tiene unas veces más cerca de la industria y otras más de la mano con la Administración, en ocasiones impartiendo clase en un máster y otras sensibilización ambiental a estudiantes de primaria. No me aburro. Asesorar en el avance hacia modelos de desarrollo sostenible no es una especialización: implica ser generalista con conocimientos sólidos en materias como la legislación ambiental, pero sin descuidar todo lo que está alrededor, especialmente las personas, el entorno y la organización del trabajo.

Mi actividad profesional tampoco me permite venir aquí a presumir de clientes. No vendo dispositivos electrónicos sobre los que hacer revisiones de desempaquetado. Identifico "oportunidades de mejora", resuelvo marrones a última hora, atiendo a requerimientos por posibles incumplimientos de la normativa ambiental, asesoro sobre cómo hacer las cosas lo mejor posible con el menor coste… cosas de las que no siempre uno puede sentirse orgulloso, que no sería demasiado bueno airear y que sólo interesan al que paga. Amén, por su puesto, de las cláusulas de confidencialidad. De mis cursos en ISM si hablo de vez en cuando, eso sí.

Pero lo mío es vocacional, y no puedo dejar de pensar en ello: cómo de ecológicos son los pañales de un sólo uso, dónde tiro unos zapatos usados, qué tienen que ver los tapones de plástico con la cura de enfermedades poco frecuentes, que menuda cadaga las pinzas de plásticoEn muchas de estas entradas no hay criterio técnico ni consejo profesional, tan solo la opinión de alguien que cree que hay muchas formas distintas de hacer las cosas. Sí, algunas veces no puedo contener la alegría del trabajo bien hecho y también enmudecen los tropezones laborales… pero eso también es parte de la persona. Como mi afición a la fotografía o a montar en bicicleta.

Por supuesto, tengo el curriculum bien a mano, porque si algo me han enseñado estos años de blogueo (5 desde que decidí que de nada sirve el anonimato si nadie sabe quién eres) es que los mejores clientes son los que saben a qué atenerse cuando te llaman. Porque por mucho rigor, criterio, pasión y compromiso que ponga en mi trabajo, resulta mejor cuando, a demás, hay química. Y mejor retrato que el blog… difícil. Sí, hay quien no le gusta escribir, o quien prefiere mantenerse discreto en la red (lo que no quiere decir que lo sea en su vida personal).

Y ya que has llegado hasta aquí, a ver si me ayudas a resolver la duda que me queda después de esta reflexión: ¿la sostenibilidad no le importa a nadie? o, simplemente, no genero conversación porque, efectivamente, sólo me leen mi abuela y mi pareja.

5 comentarios

  1. Hola Alberto,

    Yo creo que claramente personal. En algunas ocasiones, hasta parece un diario sobre tu vida, que no digo que sea malo o bueno.

    Y lo de generar conversación, en algunas ocasiones es difícil el hincar el diente al tema sobre el que hablas por eso creo q la gente no aporta mucho (yo entre ellos, vamos). En otras ocasiones la gente lee (o es lo que creo que me pasa a mí) el título del artículo y en fracciones de segundo, una parte de su mente decide el si merece la pena leerlo o no. Yo de hecho, en esta ocasión, he leído pq efectivamente tu blog está derivando más en el aspecto personal de tu vida, cosa de la que me había venido dando cuenta antes de que llegase este momento en el que tienes dudas sobre ello.

    Yo por ponerte un ejemplo, tengo una cuenta de correo en el portal de yahoo. Bueno, pues cada vez q cierro sesión, sale un slide de noticias que en un 99% de los casos no son más que frivolidades, pero que te llaman la atención y rara es la vez que no acabas pinchando en una noticia o curiosad. Pero lo que es la presentación, el anticipo de la noticia, deja libertad a tu mente para imaginar cualquier cosa menos la chorrada que finalmente acaba siendo.

    Y bueno, espero que no te sienten mal estos comentarios ya que no es ésa la intención bajo la que los escribo; piensa que es sólo una opinión y que puedo estar perfectamente equivocado.

  2. Muchas gracias Car,

    Encantando de leer tu comentario, muy interesante. Me gusta el planteamiento, tienes razón en que con frecuencia redacto de modo que no hay por donde meterle mano. Y está claro que hay entradas que pueden tener más interés que otras, quizá debería trabajar un poco más la clasificación de los contenidos, separando lo que es más personal, lo que son artículos más elaborados y lo que es pura descarga aporreando teclas.

    Me ha gustado el símil con la cuenta de yahoo, porque me pasa lo mismo que a ti: muchas veces no puedo dejar de pinchar en algo que no siempre es lo que prometía.

    Muchas gracias por tu visita y comentario. Un saludo.

  3. Me ha gustado mucho esa reflexión final de que con el blog ya saben los clientes a qué atenerse 😉

    Pero, a lo que íbamos, he llegado hasta el final de tu artículo… así que además de tu abuela y tu pareja, yo también te leo. No todo, no siempre, no absorbiendo cada palabra, pero “te sigo”. Desde luego que esto de comentar tiene su miga porque la conversación se ha desplazado a formatos más ligeros y ¿ágiles? No sé, el mundo va como va.

    De todas formas, al margen de la conversación, yo siempre digo que el blog es como ese armario donde vas metiendo cosas con la esperanza de poder echar la vista atrás y conocerte un poco mejor. Vale, nos sirve para posicionarnos blablabla pero también nos sirve como recuerdo.

    En fin, aquí seguimos dale que dale a la tecla… de plástico por cierto 😉

    Cuídate, Alberto.

  4. Muchas gracias Julen.

    Tienes razón en lo del desplazamiento de la conversación a distintos formatos, se difumina fuera de los contornos del blog.

    Seguiremos haciendo fondo de armario… lo que me recuerda que tengo alguna que otra percha de plástico.

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