¡Qué miedo me das en chanclas con la bici!

Me gusta, siempre que tengo ocasión, desplazarme por la ciudad en bicicleta. Siendo consciente de que su uso es voluntario, suelo llevar casco. También me gusta llevar mascarilla y alguna prenda que me haga bien visible… Vamos que no soy candidato a salir en Madrid Cycle Chic. A cambio consigo cierta seguridad, comodidad y, si las circunstancias lo permiten, algo de velocidad. Porque uno no puede darse la paliza de camino a una reunión, pero si en nuestro destino nos espera una ducha… ¿por qué no darse un poco de caña?

Estoy de acuerdo con los detractores del casco en que no evita la mayor parte de las lesiones que podría causar un accidente ciclista. También soy consciente de que, incluso con chaleco reflectante, mochila amarilla, algo más de un metro ochenta y noventa quilos de peso, sobre mi bicicleta adornada con pegatinas chillonas y distintos elementos reflectantes y una feria de luces, sigo siendo invisible para gran parte de los conductores. Algún susto sin mayores consecuencias ha venido a confirmarlo y a preguntarme que ocurriría si no tomase esas precauciones.

Quizá por todo ello, cada vez que me cruzo con alguno de esos ciclistas urbanos que pedalean por la capital como si fuesen camino de un chiringuito de playa, me entra verdadero pánico. Entiendo que mi parafernalia puede resultar excesiva, pero circular sobre una bicicleta, en una ciudad como Madrid, en chanclas, me parece un riesgo innecesario.

Quizá sea, como todo, cuestión de práctica, pero no paro de pensar en las múltiples posibilidades que ofrecen las chanclas de enganchase de un modo poco deseable, salirse del pié en el momento menos oportuno y, sobre todo, de lo que podría ocurrir si toca echar el pié a tierra en una situación de urgencia. Quizá a otros ciclistas les horroricen los rastrales de mis pedales, que, si bien podrían dejarme atrapado, hasta la fecha me han servido para salir airoso de las situaciones más comprometidas a las que me he enfrentado.

Supongo que esto del calzado ciclista es un mundo y que desde los pedales automáticos a las chanclas, pasando por los mocasines, hay una gran variedad de posibilidades, la cuestión es ¿qué calzado utilizas cuanto montas en bicicleta? ¿por qué?

2 comentarios

  1. Hola Alberto;

    Pues soy mas bien como tu, la prevencion es fundamental, salgo habitualmente con chaleco reflectante, luces, casco y zapatillas deportivas, cuando voy #alcurroenbici (cojo tramos de autovia) y despues ya depende, para desplazamientos esporadicos, cuando me muevo con biZi publica, pues con el calzado q lleve, zapatos normalmente (o ahora en verano sandalia cerrada). En ningun momento usaria chanclas, a no ser que fuera en el pueblo a la pisci.

  2. Gracias Eduardo,

    Creo que un mínimo de prudencia y seguridad no viene mal… y las chanclas pues para esos días piscineros.

    Un abrazo.

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