Las redes sociales son la nueva mecanografía.

TypewriterMucho antes de tener cualquier pista sobre mi orientación profesional, cuando todavía no sabía que algunos cursos después debería tomar decisiones como estudiar letras o ciencias, mis padres me apuntaron a mecanografía. Era una forma de mantenerme ocupado durante el “recreo de comedor”, ese espacio de tiempo que, los hijos de padres trabajadores, pasábamos perreando en el patio del colegio.

Por supuesto no era el único de mis compañeros de clase que iba a “máquina”, esa aula estaba llena de gente tecleando. Adultos preparando la temida prueba de pulsaciones que se hacía en la calle del Codo, adolescentes buscando una alternativa para abandonar los estudios de bachillerato y chavales haciendo competiciones infantiles con las que escaquearse de las aburridas repeticiones: asdfgf ñlkjhj… En aquella época aporrear teclas con una cierta fluidez abría muchas puertas. Pero no bastaba con eso, habilidades como el manejo adecuado del retorno de carro o visión para la distribución de textos en una página en blanco eran clave para acceder a un salario digno.

Mientras cogía soltura con el teclado todo estaba cambiando: los ordenadores y la ofimática plantearon un escenario con márgenes e interlineados predefinidos. Muchas de las más arduas tareas de la mecanografía estaban automatizadas en un paquete de software. La posibilidad de modificar el texto sin necesidad de repetirlo al completo, disponer de una previsualización en pantalla y todas las ventajas del procesador de textos acabaron con las pulsaciones por minuto como barrera de entrada al mercado laboral. Llegó la era de la titulitis: carrera, idiomas y máster para sentarte delante de un ordenador a teclear.

Pero el ordenador era más que una máquina de escribir. La generalización del acceso a Internet revolucionó la forma de relacionarse, de acceder a la información, de compartir conocimiento. Las fronteras de la empresa se diluyen. Si la mecanógrafa se extinguió cuando se dotó a cada puesto de trabajo de un ordenador, Internet difumina las estructuras que separaban a los profesionales y el mercado. El mercado, ese sitio donde se encuentran la oferta y la demanda, ya no es cosa de grandes fuerzas de venta a puerta fría. A diario se buscan en Internet productos y servicios. Y entre los resultados aparecen las empresas, sus trabajadores y los profesionales independientes.

Cualquiera con unos conocimientos mínimos puede aprovechar las tecnologías de la información y de la comunicación para conseguir visibilidad, captar clientes, vender productos o servicios… Una buena estrategia de presencia en Internet permite a quienes lo necesiten encontrar lo que ofreces. Ya no hace falta importunar con una llamada a la hora de la siesta a personas que no tienen interés en lo que se les pretende colocar. Basta con atraer a quien lo necesita hasta nuestro blog, donde demostramos que sabemos hacer lo que se nos demanda.

Ya no son las pulsaciones por minuto o una buena colección de títulos las que abren las puertas del mercado laboral. Es más, el mercado laboral ya no garantiza un puesto de trabajo o unas condiciones laborales por las que merezca la pena luchar. La habilidad para conseguir visitas a un blog, followers en twitter o contactos en Linkedin son las nuevas armas del trabajador. El manejo de herramientas para seguimiento y medición de la presencia en Internet permite desarrollar estrategias para convertir esas visitas y los contactos en clientes. Y esos sí que garantizan un flujo de ingresos que, bien directamente, bien a través de una empresa, ayudan al profesional de este siglo a llegar a final de mes.

2 comentarios

  1. Me ha encantado este post, he vuelto a mis 12 años frente a una olivetti lettera escribiendo cartas comerciales con sangría y echando carreras de pulsaciones con mis compañeros 😉 , como el saber nunca ocupa lugar siempre seremos los que más rápido teclean en el ordenador y los que saben dónde están las letras en el teclado del smartphone con los ojos cerrados.
    Desde luego que ahora las redes son todo un mundo por aprender, hacerte “ver” en las redes puede suponer una gran oportunidad para encontrar empleo (hablo desde la propia experiencia). Saludos

  2. Muchas gracias Beatriz, me ha gustado mucho tu comentario, muy entrañable.

    Y lo valoren o no en los procesos de selección de personal, teclear con fluidez es una gran ventaja, sobre todo para la gestora de comunidades más rápida del mundo verde.

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