Una de enlaces rotos.

Chain
Imagen de Jamesr Bowe en Flickr

 Estos días le he dedicado algo de tiempo a mi presencia web: que si completar el perfil de LinkedIn, que si tunear la galería de fotos para poder compartir más fotos en la red, que si traer el blog a este dominio, que si analizar las estadísticas… en una de estas me ha dado por probar algunos plugins para el blog. En particular uno que detecta enlaces rotos.

El resultado está siendo brutal. Cientos de enlaces han quedado huérfanos. La casuística es de lo más variado. Desde páginas web que han desaparecido sin dejar rastro (ni siquiera en esas herramientas que prometen un archivo histórico de la web), redirecciones que no funcionan correctamente… incluso algunos enlaces mal escritos cuando redacté la entrada en la que se incluyen.

Lo que más me llama la atención es el baile de contenidos de los portales institucionales.Información que debería mantenerse quietecita va cambiando de dominio, de sección, de apartado… Cada cambio político en el gobierno de turno implica cambios en la denominación y distribución de las unidades de la Administración, con su correspondiente cambio en el portal institucional: una buena colección de enlaces que dejan de funcionar… y a saber dónde terminarán esos contenidos. En concreto, me llama poderosamente la atención cómo cambian de sitio contenidos con vocación de permanencia, tales como publicaciones. ¿Por qué cambiamos la url de un informe en pdf sin una redirección en condiciones? A tirar de buscador otra vez.

También se empiezan a notar los recortes: gran parte de los agujeros en la web son causados por organizaciones que desaparecen, proyectos que dejan de tener continuidad y dominios que no se renuevan.

Internet evoluciona. Mucho y deprisa. Y sus contenidos no se están quietos. ¿Qué hacemos con los enlaces? ¿Merece la pena dedicar el esfuerzo de actualizar y encontrar dónde fueron a parar los contenidos que apuntabas desde tu entrada? ¿Es elegante dejarlos vacíos para que devuelvan un error de contenido no encontrado al visitante de tu blog? ¿Los eliminamos directamente, dejando cojas las entradas que apoyaban en contenidos que ya no están donde  se les esperaba?

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