Reforma laboral a la madrileña.

La última de la crisis es la ristra de titulares que está dejando la ocurrencia de la alcaldesa madrileña:

Botella quiere cubrir con voluntarios las necesidades de instalaciones municipales

Tal cual, porque:

con la “implicación y colaboración de todos”, se podrán “sacar adelante y hacer rentables” una serie “infinita” de “espacios públicos”, entre los que la regidora ha especificado únicamente centros culturales, polideportivos y bibliotecas.

Y para remate:

“Creo que estamos en un momento en el que debemos hacer todos algo por la sociedad en la que vivimos, implicarnos en la gestión de la ciudad. Tenemos que ser capaces de devolver a la sociedad algo de lo que la sociedad nos da. Es algo que se hace en muchos países, y que nadie podría ver mal en un momento como en el que estamos”

Y es que no entiendo como no se han llevado a esta señora de ministra. De trabajo o algo así. ¿Problemas de productividad? ¿para qué discutir por un salario mínimo si se puede poner al personal a currar sin sueldo? El futuro está claro: voluntarios, que trabajen sin cobrar.

No puedo dejar de preguntarme dónde estábamos los ciudadanos a la hora de decidir los dispendios para presentar candidaturas olímpicas, a la hora de asignar obras faraónicas cuyo coste final multiplica el precio de adjudicación. Me pregunto donde han ido a parar mis impuestos o qué están haciendo ahora con ellos los dueños de las empresas que solían ser adjudicatarias de los servicios que ahora la ciudad no puede prestar.

Y, lo mejor de todo ¿esto no era una crisis de consumo? ¿qué vamos a consumir si el dinero se queda todo en la parte alta de la pirámide? ¿cómo vamos a solucionar la crisis si el trabajo lo hacen voluntarios? Igual es que últimamente estoy un poco susceptible, pero esto de que todos los días salga alguien a insultar la inteligencia colectiva, por la parte que me toca, empieza a resultar poco llevadero. ¿Acaso pretenden que sigamos pagando impuestos cuya única función es pagar sueldos de políticos? ¿Por qué no meten mano a los beneficios de aquellos que se lo llevaron calentito cuando las vacas gordas?

La foto es un retoque de Carlos Cortes a un original tomado en la calle.

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