no se puede entender el error

No, hoy no toca aviación ni electricidad. Más trivial que todo eso: informática en el curro (otra vez).

Entre las tareas de mi ocupación actual -esas que no detallo en el curriculum-, está, de vez en cuando, incluir y actualizar contenidos relacionados con medio ambiente en un portal institucional de cuya url no quiero acordarme. La tarea de hoy se prometía tan sencilla como poco estimulante: “subir” unos archivos en formato pdf. Pero me tropiezo este mensaje de error:

¿Ustedes lo entienden? yo tampoco. Quiero decir… leo lo que pone y me parece muy bien lo que dice, pero que no creo que comunique lo que debería ¿Qué está pasando?

Así, sin ser experto en la materia, tenía la creencia (puede que infundada) de que una aplicación de gestión de contenidos servía para almacenar información que se presenta de modo fácilmente accesible al usuario final. Entre otras cosas, estas aplicaciones cuentan con una base de datos para gestionar de una manera eficiente los contenidos, por ejemplo, de una página web.

Entonces, si yo estoy metiendo datos en la aplicación y se produce un error… ¿es posible que me salga un mensaje tan genérico como el de la imagen? ¿qué pasa, que la aplicación no sabe qué campo contiene información repetida? ¿no es capaz de identificar dónde estoy metiendo más información de la que admite la base de datos? ¿no sabe qué caracteres están en un formato erróneo? ¿no tiene recursos para solucionar cualquiera de estas situaciones por sus propios medios? Para colmo de males le doy al botón “Atrás” del navegador de internet y la aplicación “peta” perdiendo la información. Con mensajes de ayuda como estos… quién quiere depresiones postvacacionales.

Una lástima que nos gastemos la pasta en gestores de contenidos propietarios disponiendo de una oferta tan interesante de alternativas libres. Lo malo es que no tengo claro si es culpa de la aplicación o de la implantación de la solución informática. Y lo peor es que tampoco me interesa. Especialmente ahora que estoy casi seguro de que lo de menos es la información. Mi lado conspiranoico me invita a pensar que el objetivo real de este tipo de aplicaciones es tener a la gente entretenida en los dos lados (backend y frontend) para que no demos mucha guerra.

Por cierto, parece que la Comisión Europea trabaja en una aplicación de software autónoma y completa que integra un conjunto de soluciones multilingües web 2.0. No se si es una buena noticia en la medida en que parece que las aplicaciones de software libre no despiertan mucho interés entre los que toman descisiones… ¿Será que si recortamos costes también disminuyen las comisiones?

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