A buenas horas…

La prensa está revolucionada: los ecologistas quieren parar las obras de la M – 501.

Lo veo bastante difícil, más que nada porque, al menos en algunos tramos, el grado de ejecución es bastante alto. ¿Política de hechos consumados? Puede ser. Después del desbroce (por decirlo suave), el movimiento de tierras y el asfaltado, devolver un entorno a su estado original es… ¿imposible?.

Funciona así. Una vez instalada la infraestructura es menos impactante embalsar el agua que desmantelar la presa ¿te suena? Por eso es importante que asumamos nuestra responsabilidad individual: participando. Y pidiendo que nos dejen hacerlo.

Era antes, cuando las máquinas no habían entrado en acción, cuando se podía haber hecho algo. Sí, ahora podemos evitar que se siga expandiendo. ¿Es necesario todo esto? ¿Pero podríamos haber buscado alternativas? Tal vez había soluciones que respondiesen al interés social, al de las personas físicas. El enfrentamiento entre organizaciones, con su correspondiente circo mediático, no ayuda a conservar el medio ambiente. Egoísmo empático nos hacía falta aquí también: escucha y deja escuchar.

La normativa de evaluación de impacto ambiental es clara, trámite de información pública:

en aquellas fases del procedimiento en las que estén aún abiertas todas las opciones relativas a la determinación del contenido, la extensión y la definición del proyecto sujeto a autorización y sometido a evaluación de impacto ambiental

¿Qué hicimos durante el trámite de información pública? ¿participamos de una forma real y efectiva?

Por cierto, hoy es el día mundial del medio ambiente ¿lo has pasado bien?

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