Una mascarilla te vendría bien
Normalmente, en mis trayectos urbanos en bicicleta suelo llevar una mascarilla. Un día que no llevaba un motorista con el que coincidí en un semáforo en Francisco Villaespesa, me saludó y me dijo esa frase "Una mascarilla te vendría bien". La contaminación atmosférica es un tema que ya me preocupaba antes, pero subir Marqués de Corbera a finales de agosto, a eso de las cuatro menos cuarto de la tarde, detrás del 28, da otra perspectiva a la cosa. Le hace a uno tomarse en serio las alertas de superaciones de umbrales de contaminantes.
Tengo claro que las mascarillas higiénicas, las más baratas y que se encuentran en cualquier lado, no sirven para nada: en algunos envases se puede leer claramente un mensaje que advierte que no sirven para protección contra partículas. Lo mismo ocurriría si utilizásemos un pañuelo o una bandana, que me han llegado a ofrecer en algún comercio "especializado" en deportistas. Tampoco nos vamos a ir a un equipo de respiración autónomo, pero parece interesante disponer de algo que permita montar en bicicleta sin acumular en mis pulmones todas las emisiones de los vehículos de Madrid.
En este sentido, me gustan las mascarillas autofiltrantes que cumplen con el estándar FFP2 de la norma UNE EN 149 me parecen una buena alternativa. Son las que se han puesto de moda con el asunto de la gripe. Estas mascarillas se pueden encontrar en una amplia variedad de establecimientos, desde las estanterías de ferreterías a tiendas especializadas en ropa de seguridad laboral, pasando por alguna farmacia y centros comerciales. Las distinguimos de otras buscando en alguna parte del envase o sobre la propia máscara la referencia "FFP2".
En teoría, pueden retener algunos de los contaminantes que, sin su uso, pasarían directamente a mis pulmones. En concreto, una parte importate de partículas en suspensión y algunos compuestos orgánicos volátiles, que son dos de las cosas que salen de los tubos de escape formando el humo. En la imagen la diferencia de una mascarilla nueva y una con un par de semanas de uso.