Información Ambiental: acceso vs reutilización. Un caso concreto: EIA.
Otro ratito para la conversación sobre reutilización de información. Hoy sobre la pregunta de Emilio: ¿Cómo se casa esto con la Ley de acceso a la información ambiental? personalmente creo que hacen buena pareja, se me antojan fichas contiguas del mismo rompecabezas. Pero es mi visión subjetiva, puedo estar equivocado.
Desde la óptica de este ciudadano, el acceso a la información ambiental en poder de las autoridades públicas permitiría una mayor concienciación y educación ambiental, siendo un instrumento indispensable para intervenir con conocimiento de causa en los asuntos públicos (o algo así pone en la exposición de motivos de la Ley 27/2006). Del mismo modo, para los ciudadanos, el interés en la reutilización de la información generada desde instancias públicas es se debe a las posibilidades que ofrece en lo que a transparencia y participación democrática se refiere.
Pero los ciudadanos no son los únicos agentes afectados por estas normas. En el contexto de la sociedad de la información, la reutilización de la información se presenta como una oportunidad de negocio. Y por eso necesitamos unas reglas que garanticen un juego justo que, sobre todo, no pervierta las expectativas de transparencia y participación expresadas en el párrafo anterior.
Sin necesidad de nada de esto, la normativa sobre procedimiento administrativo común reconocía el derecho a copia sobre los documentos en poder de la Administración a los que un ciudadano tiene acceso. Las cuestiones pendientes eran ¿qué parte de esos documentos se puede reproducir? ¿qué se puede hacer el interesado con esas copias? alorza apunta una buena solución: la distinción entre datos y documentos.
Pero vamos a lo que habíamos venido, un caso concreto: evaluación de impacto ambiental (EIA).
En una aproximación grosera, la normativa establece, para el promotor que quiera desarrollar una nueva actividad, la necesidad de someterla a un procedimiento administrativo que incluye la evaluación de las repercusiones ambientales. Dicha evaluación se lleva a cabo sobre un estudio, elaborado a cuenta y riesgo del promotor de la actividad, que se somete a consultas previas de diversos agentes implicados, así como a información pública. Este paso tiene por objeto permitir la participación de ciudadanos y agentes interesados mediante la presentación formal de alegaciones a la documentación presentada por el promotor de la actividad.
Tradicionalmente, en la época oscura, la participación pública en estos procesos de toma de decisiones sobre cuestiones que afectan al medio ambiente estaba limitada por la posibilidad de consulta estos documentos, en formato papel, en los lugares y formas habilitados por la Administración competente. La incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación están permitiendo, como resulta deseable, que la consulta de esos estudios pueda llevarse a cabo, cada vez más, a través de Internet. ¿Luz al final del túnel? Más flexibilidad de acceso permitiría una mayor transparencia y participación. Cualquiera podría leer la documentación y presentar sus alegaciones sin las tradicionales limitaciones debidas a la ubicación física y formato del estudio o los horarios de atención al público de la Administración.
Ahora el problema de la reutilización. Por ejemplo una organización de estudiantes de Ciencias Ambientales podría coger el propio documento sometido a información ambiental, despiezarlo en un wiki y preparar alegaciones punto por punto con la colaboración de otros estudiantes de otras materias abordadas en el estudio, asociaciones de afectados... También podría ocurrir que un profesor de la facultad presentase estos estudios en clase como ejemplos de buenas y malas prácticas a la hora de elaborar este tipo de estudios ambientales (bien pensado, el aura de clandestinidad que rodea esta sana práctica desaparecería y se perdería el encanto de estas asignaturas que dan acceso a documentos que solo algunos privilegiados pueden consultar, igual sería contraproducente).
Por otro lado, la disponibilidad en formato digital podría permitir, utilizando funciones básicas de cualquier procesador de textos, sustituir el nombre de la empresa, la ubicación… y utilizar el mismo documento que se presentó anteriormente. Esto no es sería ninguna novedad en un sector en el que el copy – paste está a la orden del día. El acceso, oportunidad para unos, se presenta como amenaza para otros.
¡Ojo! La transparencia que permite la facilidad de acceso y copieteo podría redundar en una mayor calidad de los trabajos relacionados con la evaluación ambiental, más y mejores puestos de trabajo, así como una mayor protección del medio y calidad ambiental de las actividades. Pero los incentivos perversos están allí: mayor carga de trabajo para la Administración encargada de tramitar las alegaciones, más pegas para el promotor de la actividad, menos ingresos para según que modelos de negocio de consultoría ambiental… En el caso particular de la evaluación ambiental, esta lista no exhaustiva de incentivos perversos es el mejor aliado para los que quieren poner puertas al campo de la información.
En resumen: el derecho de acceso a la información se fundamenta en un interés general de transparencia y participación democrática, mientras que el sistema de reutilización garantizaría que esa transparencia y esa participación no están condicionadas por intereses particulares. Todo ello con el máximo respeto a los derechos de todas las partes implicadas, con independencia de su capacidad monetaria o su poder político.
EIA, música y empresas
Esta mañana Julen nos animaba la discusión con un tema sugerente: "empresas y perros no bailan tangos". Es una más que interesante reflexión sobre la utilización de licencias Creative Commons en la empresa. Y me ha tocado (de refilón, todo sea dicho de paso) con su ejemplo:
"Uno de los ejemplos que casi siempre utilizo es el de las documentaciones relacionadas con la prevención de riesgos laborales. ¿Por qué no compartir algo tan importante con la comunidad? ¿No es acaso un objetivo de todas las partes implicadas reducir a cero el número de accidentes en el trabajo? Entonces, ¿por qué no compartir con la comunidad el saber hacer explicitado que una empresa posee en torno a esa cuestión? ¿No es un objetivo suficientemente loable como para que se abran los contenidos?"
He esbozdo una propuesta de respuesta en forma de comentario, pero no quería extenderme demasiado allí... para contar mi vida tengo este espacio. Y a eso voy. Podría hacer sangre en los sistemas integrados de gestión, pero no estoy libre de pecado. He de confesar que llevo a mano mi producto enlatado. Ya saben, por si algún día la sostenibilidad deja de pagar la hipoteca y no encuentro clientes que quieran artesanía. ¿Sigue habiendo mercado para ISO 9001 y 14001 a quilo las 100 horas de consultoría? Tampoco quiero meter el dedo en la prevención de riesgos laborales, tengo demasiado reciente la presentación del "proyecto" de la especialidad de ergonomía que me faltaba para completar ese trío que tan bien luce en cualquier currículo que se precie.
Así que me tiro por otro campo que me tiene más ocupado últimamente: los estudios de impacto ambiental. A pesar de ser una documentación destinada a la tramitación administrativa, con su periodo de información pública incluido, y que suele quedar a disposición del ciudadano que lo quiera consultar por tiempo indefinido, si le dices a alguien que vas a colgar "su" estudio de impacto ambiental en un portal web podrá el grito en el cielo. Y eso que lo dice bien clarito la normativa, tenemos respuestas para todo:
- ¿Propiedad intelectual? (art. 31 bis) No será necesaria autorización del autor cuando una obra se reproduzca, distribuya o comunique públicamente para el correcto desarrollo de procedimientos administrativos.
- ¿Secreto industrial o comercial? sí claro, la ley te avisa: la documentación va a información pública, por supuesto que se contempla la confidencialidad, matizada por el derecho de acceso a la información ambiental y, ya puestos, el acceso electrónico.
Estudios de evaluación de impacto ambiental licenciados con Creative Commons (¿un oxímoron?) ¿No sería la forma más adecuada de dar cumplimiento a la obligaciones establecidas en la normativa ambiental?
Habría que pulir muchos detalles, pero la respuesta general es que no interesa. Es más fácil utilizar el copia y pega sin remordimiento de conciencia. Total esto sólo sirve para pasar un trámite administrativo. Hasta ayer estábamos sin licencia ¿tú crees que ahora nos van a poner muchas pegas? Házmelo baratito que esto es un incordio para mi empresa ¿lo entiendes? no estoy aquí para cumplir estúpidas leyes de comeflores, aquí hacemos dinero, y si yo no gano tu no cobras.
Imprímelo en papel, que abulte mucho. Una encuadernación bonita, pero que sea difícil de manejar. Y si es posible con la patente de corso bien visible: que se note que viene con el peaje pagado, no sea que alguien quiera poner pegas: ¿Me van a tirar para atrás este estudio? imposible... es calcadito a cualquiera de los que tenemos aprobados en la biblioteca del colegio profesional...
Si puedes me lo separas por tomos, a ver si con un poco de suerte sepultamos al funcionario de turno en una torre de papel. Así agotamos el plazo, para que tengan que resolver deprisa y corriendo, sin leer mucho. Y lo mejor de todo, si algún insensato se plantea alegar que no tenga capacidad para consultar el estudio durante el periodo de información pública...
Dejando la ironía socarrona... ¿se imaginan cientos de estudios en un formato digital, circulando libres por la red, sirviendo como base para nuevas evaluaciones de impacto ambiental, citados unos en la bibliografía de otros? pues dejen de soñar. Porque hasta eso se nos olvida ¿de donde han salido estos datos sobre nidificación de abutarda? pues no se... Pero... ¿no se supone que los datos relativos a la localización de las especies amenazadas o a sus lugares de reproducción no se puede difundir públicamente porque afectaría negativamente a la protección del medio ambiente? Sí, mira estos puntos en el anexo cartográfico... ¿de dónde han sacado esa información?
Pues eso, que me encantaría bailar tango, pero no tenemos hecho el oído a la música y nos cuesta llevar el ritmo. ¿Si perseveramos dejaremos de darnos pisotones? No lo se, pero esa última frase de Julen me inquieta:
"Así que, parafraseando a Hamel, va a ser que hacer que las empresas utilicen licencias Creative Commons es como esperar que un perro baile un tango. A otra cosa, mariposa. Yo me voy de aquí."
En cualquier caso ya seguimos desbrozando lo de los estudios de impacto ambiental otro día, después de reposarlo un poco, que se me ha hecho mañana y la bici me espera dentro de un par de horas.
