productor de sostenibilidad pintarlo de verde (o azul) únicamente cambiaría el color

2ene/110

Teléfonos verdes que no son ecológicos.

Desde finales de noviembre circulan por la blogocosa verde notas sobre el enésimo lanzamiento del primer teléfono móvil ecológico, algo que viene ocurriendo en los últimos años, al menos, una vez cada seis meses. En esta ocasión los premiados son mi proveedor de servicios de telefonía móvil y la empresa que fabricó el terminal que gasto actualmente.

Si leemos la cuidada nota de prensa veremos que no se utiliza el adjetivo ecológico asociado a los teléfonos en cuestión. Lo que no quita para que la "magia" de la "red social" consiga que los nuevos modelos se alcen al podio de  los teléfonos ecológicos. ¿Quién dijo publicidad engañosa? Las empresas saben que no pueden llamar ecológico a su producto, pero utilizan la creatividad de los blogueros para conseguir que Internet hable de sus teléfonos ecológicos como si realmente lo fueran. San Google bendice el resultado y todos tan contentos. En definitiva, una campaña de greenwashing de las buenas.

A riesgo de resultar pesado, aprovecho la ocasión para recordar que, para ser ecológico, un producto o servicio debe cumplir con los criterios del reglamento europeo de etiquetado ecológico. Este reglamento permite identificar algo como ecológico, en base a una serie de parámetros reconocidos, garantizando al consumidor que el producto o servicio en cuestión tiene un bajo impacto ambiental, en comparación con otros de su misma categoría. Si voy al catálogo de la etiqueta europea no me encuentro al fabricante ni al proveedor de telefonía que lanzan la campaña. Por supuesto, tampoco cuentan con el reconocimiento ecológico europeo ninguno de los modelos de teléfono dirigidos al mercado verde.

Está bien que las empresas se ahorren costes y esclavicen a sus clientes reduciendo el tamaño de los manuales de instrucciones. Es bastante interesante que aporten información sobre el consumo energético de sus productos, incluso que renuncien (en algunos de los productos que ponen al mercado) al uso de ciertos materiales con mala prensa por sus posibles efectos sobre la salud de los consumidores. Pero si lo que intentan es captar clientes sensibilizados con el medio ambiente deberían intentar hacerlo sin insultarles. Desde mi punto de vista, la campaña lo que hace es explotar conciencia ambiental mal informada para vender otro de esos muchos productos verdes que no van a salvar el planeta.

En telefonía móvil, una empresa que pretenda posicionarse y ganar la partida del cliente concienciado con el medio ambiente debería aplicar otro tipo de soluciones. Lo primero que no impliquen el remplazo del terminal en uso, ya que generar nuevas necesidades sobre algunas que ya están cubiertas no es demasiado sostenible. Por si es necesario, recordaremos la definición de desarrollo sostenible que, desde luego, no pasa por cambiar con frecuencia el terminal de telefonía:

Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades

Lo dicho, un par de empresas que se juntan para convencer al segmento de mercado con más capacidad de compra para que cambie de teléfono móvil no pueden calificarse de responsables, al menos en el ámbito ambiental. Eso sí, si consiguen facturar más con el cuento, diremos que les sobran visión de negocio y oportunismo.

¿Qué le voy a pedir a los Reyes Magos? ¿En que medida cambiar mi teléfono móvil priva a otras personas del acceso a recursos básicos? ¿Realmente puedo contrastar la información sobre el impacto ambiental de mi terminal?  ¿Puedo compararlo con el de productos similares? ¿Qué pasaría con el móvil que sustituyo? ¿Necesito cambiar de teléfono? ¿Sería interesante, puesto a gastarme las perras, comprar un teléfono de hardware libre con software libre y reducir mi dependencia con el fabricante y el proveedor de telefonía móvil?

19feb/100

Una nueva etapa para la etiqueta ecológica.

etiqueta ecológicaHoy, 19 de febrero de 2010, ha entrado en vigor el Reglamento (CE) número 66/2010 del Parlamento europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2009, relativo a la etiqueta ecológica de la UE. Viene a sustituir al Reglamento (CE) número 1980/2000, y pretende actualizar el sistema para el aumentar su eficacia y racionalizar su funcionamiento.

La actualización del sistema de la ecoetiqueta llega en un momento en el que, por primera vez en la historia de España, vemos como algo habitual anunciantes que promocionan productos acogidos a la ecoetiqueta: desde carteles en los autobuses referidos a productos de papel tisú a campañas televisivas de productos de limpieza. En internet podemos consultar el catálogo de productos y servicios acogidos al sistema europeo de etiquetado ecológico.

El objetivo de la etiqueta ecológica europea es establecer un sistema que permita al consumidor disponer de información veraz sobre el comportamiento ambiental, a lo largo de todo su ciclo de vida, de los productos o servicios que consume. Frente a otros mecanismos de diferenciación verde, la ecoetiqueta propone una serie de requisitos y criterios transparentes y homogéneos por categorías de productos. Aquellos que ponen en el mercado productos o servicios que cumplen las características necesarias para que puedan considerarse ecológicos pueden utilizar el distintivo.

No es el único sistema avalado por la Unión Europea para garantizar la información sobre el comportamiento ambiental, que a su vez se comporta de muchas variables. En este sentido, el reglamento de etiquetado ecológico convive con la Directiva 2009/125/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009, por la que se instaura un marco para el establecimiento de requisitos de diseño ecológico aplicables a los productos relacionados con la energía. Por otro lado también contamos con el nuevo distintivo relativo a la producción ecológica de productos agrarios, contemplado en el Reglamento (CE) 834/2007. Adicionalmente, para completar el esquema, queda mencionar el Reglamento EMAS, que se refiere a la gestión ambiental de organizaciones.

20ene/090

Una etiqueta para informar a todos

Ante el creciente interés de los consumidores por estar informados de los productos menos perjudiciales para el medio ambiente, allá por el año 1992, la Unión Europea aprobó, por primera vez, un reglamento (de cumplimiento voluntario) relativo a un sistema comunitario de concesión de etiqueta ecológica. El objetivo era evitar el oportunismo de productores dispuestos a disfrazarse de verde para captar ese interés social en productos respetuosos con el entorno, creando una herramienta destinada a proporcionar a los consumidores mejor información sobre las repercusiones ecológicas de los productos.

Por aquel entonces, algunos países ya disponían de mecanismos para la concesión de una etiquetas productos menos perjudiciales para el medio ambiente, por lo que se trataba de crear un sistema con criterios uniformes, aplicables en todos los países miembros de la Unión Europea.

La nueva etiqueta ecológica supone una mecanismo de diferenciación para productos y servicios con un impacto ambiental limitado, en un mercado sensibilizado ambientalmente a la vez que garantiza al consumidor información veraz.

Actualmente está vigente el Reglamento (CE) 1980/2000 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de julio de 2000, relativo a un sistema comunitario revisado de concesión de etiqueta ecológica.

Es te reglamento establece el esquema general que regula el etiquetado ecológico para todo tipo de cualquier tipo de mercancía o de servicio, exceptuando:

Partiendo de un esquema básico, el Reglamento 1980/2000 se complementa con decisiones relativas a los criterios específicos de etiqueta ecológica por categorías de productos. La aprobación de criterios para las distintas categorías de productos responde a un plan de trabajo previsto en el propio reglamento.

Estos criterios se basan en consideraciones sobre los efectos medioambientales, en las distintas etapas del ciclo de vida del producto (materias primas > producción > distribución > utilización > eliminación) o servicio, (adquisición de productos > realización del servicio > gestión de residuos) sobre distintos aspectos ambientales:Etiqueta Ecológica

  • Calidad del aire;
  • Calidad del agua;
  • Protección del suelo;
  • Reducción de residuos;
  • Ahorro de energía;
  • Gestión de recursos naturales;
  • Prevención del calentamiento global;
  • Protección de la capa de ozono;
  • Seguridad ambiental;
  • Ruido;
  • Biodiversidad.

Así pues, un ordenador portátil ecológico será el que cumpla con lo establecido en la Decisión de la Comisión, de 11 de abril de 2005, por la que se establecen los criterios ecológicos y los requisitos de evaluación y comprobación conexos para la concesión de la etiqueta ecológica comunitaria a los ordenadores portátiles. En concreto, la etiqueta ecológica garantizaría que se cumplen unos criterios mínimos relativos a:

  • Ahorro energético;
  • Prolongación del período de vida útil;
  • Contenido de mercurio de la pantalla;
  • Ruido;
  • Emisiones electromagnéticas;
  • Recuperación, reciclado y sustancias peligrosas;
  • Modo de empleo;
  • Embalaje.

Si la pregunta es ¿hay ordenadores portátiles ecológicos? la respuesta está en el catálogo de la etiqueta ecológica europea.

23sep/080

Productos ecológicos en el sector vegetal y ganadero

Logotipo agricultura ecológica

El pasado jueves se publicó el reglamento europeo que establece disposiciones específicas aplicables a la producción agraria ecológica.

La normativa relativa a la producción agraria ecológica es el marco para un "sistema general de gestión agrícola y producción de alimentos que combina las mejores prácticas ambientales, un elevado nivel de biodiversidad, la preservación de recursos naturales, la aplicación de normas exigentes sobre bienestar animal y una producción conforme a las preferencias de determinados consumidores por productos obtenidos a partir de sustancias y procesos naturales".

Dicho sistema se establece partiendo de una premisa básica "los métodos de producción ecológicos desempeñan un papel social doble, aportando, por un lado, productos ecológicos a un mercado específico que responde a la demanda de los consumidores y, por otro, bienes públicos que contribuyen a la protección del medio ambiente, al bienestar animal y al desarrollo rural".

El reglamento es de voluntario cumplimiento para aquellos productores que quieran diferenciarse en el mercado, acogiéndose al sistema de reconocimiento que permite la utilización del logotipo comunitario de producción ecológica.

Existen otros mecanismos en el mercado para la diferenciación de alimentos (y otros productos y servicios) "saludables" o "verdes" desarrollados por los propios las marcas o los distribuidores, pero ni tienen las garantías de estar controlados por la Administración ni se apoyan en normas públicas aprobadas en un proceso legislativo.

Por todo ello "El marco jurídico comunitario que regula el sector de la producción ecológica debe tener por objetivo asegurar la competencia leal y un funcionamiento apropiado del mercado interior de productos ecológicos, así como mantener y justificar la confianza del consumidor en los productos etiquetados como ecológicos. Asimismo, debe perseguir la creación de condiciones en las que este sector pueda progresar de acuerdo con la evolución de la producción y el mercado." … "Es preciso, por tanto, definir más explícitamente los objetivos, los principios y las normas aplicables a la producción ecológica para contribuir a la transparencia y la confianza de los consumidores, así como fijar una definición armonizada del concepto de producción ecológica."

Así pues, cuando compramos alimentos etiquetados con el símbolo de la agricultura ecológica tenemos ciertas garantías sobre el origen de lo que vamos a comer. En concreto:

  • La producción vegetal se basa en la nutrición de las plantas, principalmente, con los recursos del ecosistema edáfico, permitiendo un aporte justificado, limitado y controlado de abonos y de acondicionadores del suelo. Se prohíbe la producción hidropónica.
  • La utilización de plaguicidas está restringida y se establecen condiciones a la utilización de productos fitosanitarios. Se concede prioridad a la aplicación de medidas preventivas de control de las plagas, las enfermedades y las malas hierbas.
  • El enfoque global de la agricultura ecológica requiere una producción ganadera vinculada con la gestión de terrenos agrícolas. El estiércol generado se destina a mantener la fertilidad de la tierra. Para evitar la contaminación del suelo y el agua causada por los nutrientes, se fijan límites a la utilización de estiércol en función de su contenido en nitrógeno.
  • Se restringe el uso de organismos modificados genéticamente.
  • En la producción ganadera ecológica, a la hora de elegir las razas se tiene en cuenta su capacidad de adaptación a las condiciones locales, su vitalidad y su resistencia a las enfermedades, fomentando la diversidad biológica.
  • Se establecen condiciones de alojamiento específicas y los métodos de cría de determinados animales, incluidas las abejas, en función de las necesidades de cada especie en materia de ventilación, luz, espacio y comodidad, proporcionando superficies que permitan a los animales moverse libremente y desarrollar su comportamiento innato.
  • En la medida en que las condiciones meteorológicas lo permitan, los animales deben tener acceso permanente a espacios al aire libre.
  • El ganado ha de alimentarse de pastos, forrajes y alimentos obtenidos conforme a las normas de la agricultura ecológica, preferentemente procedentes de la propia explotación, teniendo en cuenta sus necesidades fisiológicas.
  • La gestión de la salud de los animales debe centrarse en la prevención de las enfermedades. Se prohíben las mutilaciones que produzcan a los animales tensión, daños, enfermedad o sufrimiento.

18sep/080

Dos ruedas no es ecológico

Estamos en la semana de la movilidad sostenible. Ha venido precedida de una intensa campaña publicitaria en diversos medios de comunicación para reflotar la popularidad de un vehículo que el año pasado por estas fechas ocupaba el segundo puesto de las listas de fracasos tecnológicos. No se si será funcional, algunos sólo los quieren para hacerse la foto:

los policías lo ven poco ágil y un tanto ridículo. "Sólo lo sacamos si vienen los políticos"

Lo que si tengo claro es que no es ecológico. Es normal que un motor eléctrico tenga menos emisiones atmosféricas que uno de combustión. Pero no por eso el invento es respetuoso con el medio ambiente. Las baterías tienen una vida útil limitada al final de la cual generan residuos peligrosos. Y seguimos necesitando cargarlas ¿de dónde sale la energía necesaria? No puede ser ecológico, pese a que se empeñen:

Según estudios realizados en EE UU, si se compara el combustible fuente (petróleo frente a la mezcla de combustible para producir electricidad), más el coste de distribución o transporte, Segway es 11 veces más eficaz que un coche medio, y más de tres veces incluso que una motocicleta.

No se pueden sumar peras y manzanas. ¿Qué criterios se han escogido para hacer estas comparaciones? ¿Por qué no comparamos el invento con cosas similares? ¿Cómo queda el cacharro al lado de una bicicleta eléctrica? ¿Y de algún invento solar futurista?

Y lo peor de todo es que seguimos utilizando el adjetivo ecológico demasiado alegremente. En el ámbito de la Unión Europea ecológico es un término que debería emplearse únicamente para productos o servicios que cumplen unos criterios públicos y ofrecen información transparente sobre sus efectos ambientales.

En conclusión, que si hay que invertir dinero público para reactivar el consumo preferiría que mi Ayuntamiento dotase a los agentes de la policía local de bicicletas eléctricas. Tampoco podemos decir que sean ecológicas, pero son más baratas. Y me gustaría pensar que la inversión pública y el uso por parte de los agentes municipales ayudarían a normalizar el uso de la bici como medio de transporte urbano.

Julen analizaba el tema hace unos días:

Es evidente que la idea de movilidad usando la bici vive en el terreno del "dime de qué presumes y te diré de qué careces". A cualquier político se le llena la boca hablando de carriles bici pero cuando se genera una infraestructura como los túneles de peaje de Artxanda desde luego que estas opciones de uso de la bici quedan en la estantería de la utopía.

...

No estamos en un lugar en el que exista ningún plan serio para considerar la bici un medio de transporte. Carriles bici que van de ningún sitio a ninguna parte, bicicletas de quita y pon para hacer publicidad, fotos de políticos cuando hace falta mostrarle al mundo que las bicis no son sólo para el verano. Así funciona esto, por si acaso, con gabinete de prensa, que hay mucho que vender.

Lo dicho, que no estaría de más que la bici se considerase un medio de transporte... ¿te bicivilizas?

15jun/087

Calzoncillos ¿ecológicos?

Me entero por el blog verde que hay en el mercado unos calzoncillos ecológicos.

¿Gallumbos ecológicos? Qué interesante, justo lo que un tipo comprometido con el medio ambiente como yo debería comprar. Un momento ¿será publicidad engañosa? ¿cómo puedo contrastar la información?

Es muy fácil decir que algo es respetuoso con el medio ambiente basándonos en alguna propiedad concreta, pero... ¿Sería ecológico algo que se pueda reciclar pero cuya fabricación implica el vertidos tóxicos a los ríos? ¿Podría serlo algo que se produce en un proceso de reciclaje que genera grandes emisiones de sustancias que agotan la capa de ozono? ¿Qué pasa si está compuesto de productos naturales extraídos del medio sin control? ¿Y si las materias primas vienen de cultivos donde se utilizan pesticidas y fertilizantes que contaminan los suelos?

Una cosa es el reclamo publicitario que tiene lo verde y otra disminuir el impacto global de un producto sobre el medio ambiente. Para evitar falsos reclamos publicitarios existe una normativa que regula, en este caso concreto, los criterios que debe cumplir un producto textil es ecológico.

Es posible que la marca en cuestión esté realizando los trámites necesarios para poder comercializar su producto como "ecológico" en Europa. A día de hoy no la encuentro en el catálogo de la etiqueta ecológica. Tampoco he visto referencias a esta línea de ropa verde en la página de la marca en cuestión.

Si te interesa el tema y quieres consumir productos y servicios ecológicos, puedes buscar en el catálogo de la etiqueta ecológica europea.

Por cierto, el etiquetado ecológico de alimentos sigue un esquema distinto y por eso no aparecen en ese listado anterior. Seguiremos hablando del tema con más detenimiento.