productor de sostenibilidad pintarlo de verde (o azul) únicamente cambiaría el color

4ago/110

El concierto de Bon Jovi fue la bomba.

El fin de semana pasado hice una visita relámpago a San Sebastián para asistir al concierto de Bon Jovi en esta ciudad. Hasta hoy no he encontrado un rato para escribir de ello y, de paso, darle un poco de envida a Tona Pou. La verdad es que a estas alturas hay crónicas del evento para dar y tomar. Eso sí, algunas están hechas por periodistas que no fueron al concierto y que buscan un poco de atención a cambio de polémica gratuita. En este sentido destacan dos: una en la que se describe una vestimenta que el cantante no lucía y otra en la que se habla de canciones que el grupo no interpretó.

Siempre he dicho que a los conciertos de Bon Jovi me llevan, pero para este tuve que pinchar un poco. La fan tenía ganas de ir pero estaba un poco perezosa. Una oferta tuitera de entradas, frustrada por otra 1.0, fue el detonante definitivo para un viaje de ida y vuelta en autobús con un plan inmejorable: patear San Sebastián, mojarnos los pies en la Playa de la Concha, cenar, ir de concierto, cerrar todos los bares del Casco Viejo y alguna discoteca, paseo por la playa y vuelta a Madrid.

En cuanto al concierto, fue la bomba. Teniendo en cuenta del grupo del que hablamos, casi con decir que duró más de media hora sobre el horario previsto podría resumirlo, pero no fue sólo eso. El despliegue de medios característico, con esas pantallas que convierten cada actuación en un auténtico espectáculo y sin las que, con una pendiente como la del estadio de Anoeta, muchos se quedarían sin ver a sus músicos favoritos. Fue un concierto para seguidores entregados, cargado de temas legendarios y caras B. Bastante equilibrado, si bien en algunos momentos algo tranquilo para lo que he vivido en otros conciertos.

A parte de botar con algunas de las canciones que en estos años han ido escalando puestos en mi lista de favoritas (Raise your hands, Born to be my baby, Have a nice day o We weren't born to follow) o redescubrir temas míticos como Wild is the wind, lo que más me gustó del concierto fue escuchar en directo, y en la mejor compañía, Always. Según me había comentado la compañera, es una canción bastante aguda que no suelen tocar en los conciertos, porque les machaca bastante la voz. Es más creía que no la escucharía nunca en directo, pero ya me puedo morir tranquilo en lo que a conciertos de Bon Jovi se refiere.

7nov/100

Ayer: Bon Jovi en el Circo Price.

Pues sí, allí estuvimos. La prensa dice que las entradas se agotaron en 20 minutos y la web está llena de testimonios de gente que no consiguió comprarlas.

Pues tuve suerte. Era la primera vez que compraba entradas por internet y el sistema de venta no me dejó elegir las localidades (ya se sabe que el software libre y el mundo de la música comercial no se llevan bien) . Conseguí un par de entradas. Vista la demanda igual tenía que haber comprado alguna más... con la reventa habría conseguido cubrir costes.

A estas horas el concierto entero cuelga de la red, y es evidente que, a pesar de los que hablan de atraco a mano armada y de la aparición en el escenario de Rihanna, para cargarse el 'Livin on a prayer', lo pasamos bien. Sí, los premios de la MTV igual han pesado demasiado en el evento, pero, más que posiblemente, de no ser por ellos no hubiésemos visto al grupo en Madrid.

En cualquier caso, la actuación en un local de aforo tan reducido como el Circo Price no es comparable a un concierto en un gran estadio. Tal vez hubiese estado mejor un concierto más largo, pero lo bueno si breve dos veces bueno.

5jun/102

Yo fui: Bon Jovi en Rock in Rio Madrid 2010

Ayer fui (¿debería decir me llevaron?) a Rock in Rio. Después de ocho años sin tocar en Madrid había ganas de ir al directo de Bon Jovi. No es lo mismo un festival que un concierto, pero, a pesar de echar de menos algunas canciones, se disfrutó... mítico el momento Shakira, Shakira...

Antes habíamos estado subidos a la noria, desde la que tomamos la desoladora imagen de la pista de música electrónica (¿qué fue de los temazos y los clásicos llenapistas?) y que resume lo que ocurrió ayer en Rock in Rio: tocaba Bon Jovi y todo lo demás era secundario.

Sí, estuvimos pegando votes con Mägo de Oz. Y en el día del medio ambiente sería injusto no acordarse de Macaco y su moving. O del momento "hace calor" con mismísimo Ariel Rot en el escenario.

Pero las camisetas, las banderas, las pintas... todo delataba que la inmensa mayoría de los allí reunidos había ido a lo mismo. La estampida después de "Livin' on a prayer" certificó las sospechas.

Ni el mítico Paul van Dik consiguió retener a una mínima parte de los espectadores que habían ido a ver a Bon Jovi.

A algunos nos echó el exceso de decibelios ¿trance y sordera tienen que ir de la mano? ya me lo pongo en casa a un volumen que me permita disfrutarlo...

3jun/084

We got it goin’ on

Llevaba unas semanas sin salir de sarao y se echaba en falta. No me he ido a la Francia profunda y encantadora, pero no me puedo quejar de fin de semana: mi pareja me ha llevado de concierto a Barcelona. Yo tampoco soy era muy aficcionado a Bon Jovi, pero he disfrutado como un enano. Y no sólo de la velada musical.

No se cuantos kilómetros se pueden caminar en Barcelona un fin de semana, pero nosotros los paseamos todos. Conseguí agotar la batería de la cámara de fotos mucho antes de lo previsto. Para dos días... no me llevo el cargador... del concierto tengo un maravilloso recuerdo, agujetas en lugares insospechados, lo que sacamos con el móvil y lo que se va dejando caer por la red, que no es poco.

Uno de los momentos místicos del fin de semana, arropado por el aroma de los tilos en flor de la Rambla de Cataluña, fue descubrir cómo se transmiten las emociones y la empatía más allá de los idiomas. Mi chica me hizo ser consciente de aquel olor familiar. Al pararnos a comentarlo, una pareja que caminaba un par de pasos por detrás de nosotros se detuvo y nos preguntó. No se si conseguí hacerme entender con mi inglés de nivel medio, pero fue suficiente para compartir unos instantes mágicos con aquella otra pareja que descubría el aroma del tilo en flor.

Visita en detalle a la Sagrada Familia, a la "Catedral del Mar", (irán apareciendo en Flickr) comida romántica en la "plaza de las palmeras"... una cerveza sin alcohol...

Desde nuestro asiento

Pegando botes

Total, que después de un par de horas de teloneros, convenciéndonos de lo bueno que era nuestro sitio y lo bien que estábamos allí sentaditos, una estampida incontrolable  al principio de la actuación de Bon Jovi nos arrastró al barullo a pegar botes.

Hasta conocer a mi chica, las referencias a Bon Jovi se reducían, básicamente, a las cintas que mi prima llevaba al pueblo en verano y una fiesta con versiones electrónicas del "allways" en el desaparecido Die Mauer, The Wall, Virtual Sound o como se llamase en aquella época. El domingo tocaron todas las que me sabía y las que he ido aprendiendo por el camino. Disfruté como un enano y, aunque no sabía que pudese ocurrir, he vuelto con agujetas hasta en la barriga (tengo que empezar a tomarme en serio lo de ir a trabajar en bici).

Tras un par de horas de sueño, escasamente tres, el lunes comenzaba con responsabilidad ambiental.

Por cierto, ya tenemos funcionando el participatron, se me olvidó incluir la palabra beta por algún lado, pero bueno... No se si nos animemos, pero el amigo Pablo lo ha anunciado en un lugar privilegiado.