productor de sostenibilidad pintarlo de verde (o azul) únicamente cambiaría el color

6ene/120

Una de enlaces rotos.

Chain

Imagen de Jamesr Bowe en Flickr

 Estos días le he dedicado algo de tiempo a mi presencia web: que si completar el perfil de LinkedIn, que si tunear la galería de fotos para poder compartir más fotos en la red, que si traer el blog a este dominio, que si analizar las estadísticas... en una de estas me ha dado por probar algunos plugins para el blog. En particular uno que detecta enlaces rotos.

El resultado está siendo brutal. Cientos de enlaces han quedado huérfanos. La casuística es de lo más variado. Desde páginas web que han desaparecido sin dejar rastro (ni siquiera en esas herramientas que prometen un archivo histórico de la web), redirecciones que no funcionan correctamente... incluso algunos enlaces mal escritos cuando redacté la entrada en la que se incluyen.

Lo que más me llama la atención es el baile de contenidos de los portales institucionales.Información que debería mantenerse quietecita va cambiando de dominio, de sección, de apartado... Cada cambio político en el gobierno de turno implica cambios en la denominación y distribución de las unidades de la Administración, con su correspondiente cambio en el portal institucional: una buena colección de enlaces que dejan de funcionar... y a saber dónde terminarán esos contenidos. En concreto, me llama poderosamente la atención cómo cambian de sitio contenidos con vocación de permanencia, tales como publicaciones. ¿Por qué cambiamos la url de un informe en pdf sin una redirección en condiciones? A tirar de buscador otra vez.

También se empiezan a notar los recortes: gran parte de los agujeros en la web son causados por organizaciones que desaparecen, proyectos que dejan de tener continuidad y dominios que no se renuevan.

Internet evoluciona. Mucho y deprisa. Y sus contenidos no se están quietos. ¿Qué hacemos con los enlaces? ¿Merece la pena dedicar el esfuerzo de actualizar y encontrar dónde fueron a parar los contenidos que apuntabas desde tu entrada? ¿Es elegante dejarlos vacíos para que devuelvan un error de contenido no encontrado al visitante de tu blog? ¿Los eliminamos directamente, dejando cojas las entradas que apoyaban en contenidos que ya no están donde  se les esperaba?

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24jun/114

¿Qué te cuento sobre blogs a estas alturas?

El próximo 1 de julio comienza el “Curso Práctico Redes Sociales y Medio Ambiente: aplicación de la web 2.0 al sector”. El Instituto Superior del Medio Ambiente (ISM) cuenta conmigo para desarrollar el tema “Blogosfera en el Sector Ambiental”. El curso lleva tiempo paseado por tuiter como #redes_ma, donde hablan de él profesores, como Alejandro Fernández, Isabel Correll, Roberto Ruiz o Santiago Molina, simpatizantes, potenciales alumnos y curiosos. También ha asomado por la blogosfera, en la que le han dedicado unas líneas Alejandro Maceira en iAgua y Txema Campillo en 1/4 de ambiente. Como no podía ser menos, hoy hago lo propio en este espacio.

No es nada sencillo ponerse a hablar de ellos ahora que los blogs son algo viejuno. Pero lo haré con gusto, contando apasionadas historias de abuelo cebolleta gruñón y cascarrabias agrupadas en cinco puntos:

Blog como elemento generador de opinión.

En tanto que el discurso ambiental en la blogocosa sigue estado dominado por el greenwashing y la publicidad verde algo de espacio queda. Especialmente ahora, cuando, por culpa del binomio CONAMA10 - NATURED, empresas, profesionales y organizaciones ambientales de todo tipo se lanzan a la conquista de Internet. Conversaremos con voz humana sobre todo ello. Por cierto ¿qué es un blog?

Temáticas a desarrollar dentro del blog y en el ámbito de la gestión ambiental.

¿Cómo y qué escribir en un blog? Posiblemente está todo dicho. Las listas sobre lo que debes o no hacer con tu blog son un clásico en la blogosfera. En este punto repasaremos algunos de esos consejos y los llevaremos a nuestro campo, ese lleno de requisitos legales y sistemas voluntarios que hablan de información, participación, comunicación con las partes interesadas... En cualquier caso, recordaremos que las reglas están para saltárselas, ¿no es el blog ese instrumento para la libertad de expresión?

Como utilizar un blog en la estrategia de comunicación de la empresa.

Tal vez Internet ya no es como la describía Alberto Ortiz de Zarate en su Manual de Uso del Blog en la Empresa. Pero hay que ir con los tiempos, estos en los que empezamos a aburrirnos de Facebook. "Si de verdad amas los datos, guárdalos en casa. Lo contrario podría ser un error estratégico." Conseguir fans, followers, todo eso está muy bien, pero ¿qué fue de la larga cola?

Recursos e inversión en la creación de blogs.

En este apartado habrá que empezar la reflexión por el principio ¿necesitamos un blog?

En caso afirmativo, necesitamos personas, contenidos, alojamiento, aplicaciones, un dominio... ¿quién escribe?

Software y herramientas para la creación de blogs.

Aquí habrá que dedicarle un minuto de silencio a nireblog y recordar que, en lo que a presencia web se refiere, WordPress.com es suficiente para el 99% de los casos. Hay más opciones, muchas más. Hablaremos de ellas y jugaremos con alguna: se trata de perderle el miedo a la presencia web cacharreando y consiguiendo criterios de decisión sobre las herramientas a utilizar y su manejo. ¿Preparados?

Por último, si llegaste aquí buscando información sobre el curso y su profesorado ,debes saber que entre los méritos que me avalan como docente para este curso destacan: llevar tiempo dando la chapa desde este blog (y anteriormente en otro de cuyo nombre no quiero acordarme); perder el tiempo montado cosas como la ambientologosfera; tomar cañas de vez en cuando con algunos profesores del curso; y, sobre todo, mi prestigiosa y reconocida formación bloguera de la mano de los mejores. También puedes consultar mi curriculum aquí, pero es más aburrido.

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4ene/112

Blogs, conversaciones y feisbuc.

Si algo de interesante tiene la web 2.0 es la posibilidad de conversar. Conversaciones diferidas en el espacio y en el tiempo, pero conversaciones al fin y al cabo. Una ventaja sobre el chat, no es necesario estar conectado en tiempo real, basta con dejar una aportación cuando uno se conecte a Internet o cuando encuentre la conversación. Una ventaja sobre el debate en el bar, la conversación queda registrada en forma de entrada con comentarios o, en el mejor de los casos de entradas cruzadas a base de enlaces y comentarios, de modo que cualquiera puede aportar cuando y como quiera o pueda.

La web 2.o ofrece una amplia gama de herramientas para publicar y participar en la conversación. Algunos preferimos el blog. Gestar una entrada es un proceso más elaborado que cambiar el estado en una red social o soltar lo que pasa ahora en un tuiteo. El control de los contenidos también es otra buena excusa para decantarse por un espacio autogestionado fuera de las herramientas sociales cerradas y controladas por terceros. Incluso la costumbre, porque, todo sea dicho, los blogueros estaban antes.

Y claro, a un bloguero le gusta que le lean. Buen motivo para enlazar el blog con la cuenta de, por ejemplo, facebook. Y aquí vienen los problemas. La conversación se bifurca. El contenido aparece por varios sitios y los comentarios se dispersan. Los amigos que no conocen Internet más allá de los límites del facebook no van a exponerse a los riesgos de salir de allí donde se sienten seguros y los seguidores del blog no se van a molestar en abrir una cuenta en feisbuc, agregarte en esa plataforma y publicar los comentarios allí. Lógico y normal. Dos tipos de público, dos formas de participar en la conversación. Ahora donde dice facebook añadimos linkedin, xing y las que correspondan. Por mucho que se empeñen los vendedores de publicidad contextual, las relaciones y dinámicas entre grupos de personas son variadas, complejas y no se pueden simplificar en una sola plataforma, especialmente si requiere crear una cuenta de usuario y no explota las posibilidades de integración con otras herramientas de publicación. Tampoco creo que sea deseable que todas las interacciones personales de un individuo sean trazables a través de la red, pero eso es otra cuestión.

Todo esto venía porque Txema ha encontrado una forma de importar al blog los comentarios que dejan a los usuarios de facebook a los contenidos creados en wordpress. La duda que me asalta es, después de exponer las opiniones de mis contactos en facebook a mi blog ¿cómo se van a enterar de la conversación que generen? Si una persona que sigue el blog desde fuera de facebook contesta al comentario importado desde esta plataforma ¿cómo se entera la persona que comentó a través de facebook? Supongo que la solución pasa por prescindir de facebook, pasar de la asimetría que crea y volver a la red 2.0 como debería ser: distribuida y abierta.

De momento, sigo publicando por aquí y, si lo haces, me parece bien que me leas donde puedas y donde quieras. Como a Txema, me gustaría que la conversación que cualquiera de mis entradas pudiese generar se reflejase en este mismo blog mediante comentarios, enlaces de referencia o lo que sea. Pero nunca le digo que no a una buena conversación, sea donde sea, especialmente si no hay que teclear y es con unos refrigerios de por medio.

1jul/080

para escribir un blog

Llevo dos días sudando un inesperado constipado veraniego. Se ve que no me sentó muy bien ir de concierto. El caso es que voy a aprovechar un momento de lucidez para intentar resolver una pregunta que me planteaban unas amigas hace algún tiempo. ¿Qué hace falta para escribir un blog?

Lo principal son ganas. Lo demás viene después. Te recomiendo tres lecturas:

1 - Si sientes curiosidad, Loretahur recopiló unas cuantas respuestas a la pregunta ¿por qué escribes en tu blog?

2 - Después vino Alorza y su manual de uso del blog. Una lectura imprescindible para cualquiera que se plantee escribir un blog, o que lo esté haciendo sin haber leído antes el libro: versión completa en PDF (bajo licencia Creative Commons). Como no podría ser de otra manera: el blog del libro. Lo importante del título es la primera parte "manual de uso del blog", a la coletilla "en la empresa" yo no le prestaría demasiada anteción, supongo que es por motivos comerciales...

3 - Hay otras muchas lecturas sobre blog, blogueros y blogosfera, pero para terminar de completar la panorámica me quedo con "El informe de Enjut@ Mojamut@", nacido de la curiosidad por medir las diferencias de género en el uso de Internet con un meme-encuesta, transparente y trazable por la red.

A partir de aquí ya no hay mucho que decir. Si tuviese que recomendar una herramienta para bloguear  sin complicarse mucho la vida sería nireblog: la lleva un equipo majete y la utilizan, sin problemas aparentes, varios de los blogueros a los que leo normalmente.

También me gusta bastante wordpress.com. Y si lo que quieres es instalar un blog en tu propio alojamiento web, wordpress.org es una buena solución.

Por otro lado está la parte de leer blogs. Puedes recorrer una lista de enlaces en busca de novedades, o utilizar una herramienta de suscripción a fuentes rss. Esta segunda opción, la más práctica, te permite recibir las novedades de un blog sin necesidad de visitar la página. Existen muchas opciones, algunas se basan en programas que puedes instalar en el ordenador, como por ejemplo Great News. Otras son aplicaciones en internet, como Bloglines. Puede ser que tu navegador de internet y tu servicio de correo electrónico también manejen suscripciones rss.

Puedes encontrar y compartir más información sobre rss y otras cuestiones relacionadas con el uso del blog en aprendices.

Con esto y un bizcocho hasta mañana a las ocho. Me voy a seguir sudándolo.

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9dic/070

Es más fácil tener un blog que una página web

Si volviese a empezar en esto de publicar en internet, seguramente pasaría por completo de los documentos guardados como html en algún procesador de texto y de los programas editores de páginas web. Iría directamente a los blogs. Hay un montón de servicios (muchos gratuitos) que ofrecen todo lo necesario para publicar en internet sabiendo de informática lo justo para pinchar en este enlace.

Tal vez me decantaría por algún sistema basado en software libre, o por alguna plataforma que pueda presumir de equipo majo. Y me asomaría por algún lugar donde no sentirme sólo ante el peligro. Seguramente descartaría alguna plataforma que no por popular es mejor, ni más fácil de manejar.

La comodidad de publicar en un blog (que podemos utilizar o no como diario) frente a una página de html plano es que utiliza un gestor de contenidos para mantener los enlaces, las páginas, las imágenes y todo ordenadito, sin que nos tengamos que preocupar demasiado de saber cómo funciona por dentro el sistema de publicación.

Podríamos ir directamente a un gestor de contenidos, pero es más difícil encontrar plataformas que nos los den directamente instalados y listos para usar. Hay otras opciones, como las que se ofrecen con una cuenta de hotmail o yahoo, que permiten tener un espacio personal de publicación que integra blog, galería de fotos... y permite configurar distintos niveles de privacidad, para permitir el acceso sólo a los usuarios que nosotros queramos.

Algunas plataformas para blogs contemplan la posibilidad de configurar niveles de acceso pero, para la publicación de un espacio privado me parece más interesante utilizar una plataforma a la que puedan acceder mis conocidos con su cuenta de correo electrónico actual, sin necesidad de darse de alta en servicios que igual no van a utilizar.

Otra forma curiosa de publicar en internet es el wiki, para el que también existen plataformas que nos lo ponen bastante fácil.

Por otro lado, una cuenta google nos daría acceso a servicios de ese tipo y algunos más. Eso sí, la comodidad de tenerlo todo junto puede suponer renunciar a algunas prestaciones disponibles cuando se utilizan varios servicios distintos. Por ejemplo, para compartir fotos flickr es una buena herramienta, a la que se puede acceder con una cuenta de yahoo.

Resumiendo, con un blog sólo tenemos que dedicarnos al contenido, mientras que si queremos hacer una página web "a pelo" tendríamos que ocuparnos del diseño y la estructura de los contenidos, lo que puede ser un verdadero coñazo y bastante frustrante.

Y lo más importante, un blog puede ayudarnos a mantener conversaciones.

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