Medio ambiente en FITUR 2011.
Durante unos días estoy colaborando en el expositor "ecotendencias", creado por comunica para la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio. Está ubicado dentro del espacio de la Comunidad de Madrid en el pabellón 9 del IFEMA. La propuesta lleva a FITUR, la oferta de ocio responsable en la región, potenciando sus valores naturales, los recursos agropecuarios como reclamo para un turismo responsable y concienciando sobre nuestras hábitos de consumo.
En una mesa multitáctil (según he escuchado la única en la feria que puede ser utilizada por varios usuarios a la vez), se puede consultar la oferta en lo relativo a rutas y sendas, a través de:
- El Viaje del Vino: ruta por las bodegas productoras de Vino de Madrid.
- El Camino de Santiago de Madrid.
- La Red de Sendas de la Comunidad de Madrid.
- Las Vías Pecuarias y la recuperación de este legado de la trashumancia como espacio de conservación y uso público.
- Las rutas ecológicas, a través de los territorios dedicados a producción agraria ecológica en la Comunidad de Madrid.
La oferta de naturaleza se presenta a través de una pantalla táctil con contenidos audiovisuales, a través de la que se puede acceder a información relativa a:
- Los espacios naturales protegidos de la Comunidad de Madrid: que por su valor estético y de conservación, a la son un reclamo y requieren la limitación de ciertas actividades que permitan el mantenimiento de los valores que los hacen tan especiales.
- Red de Centros de Educación Ambiental: en áreas representativas de los diferentes ecosistemas regionales, canalizan parte de las actividades que pueden realizarse en el entorno de los espacios protegidos, enseñando sus valores con actividades gratuitas durante todo el año y dirigidas a todo tipo de público, tanto grupos, como familias o individuales.
- La Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón: uno de los dos espacios reconocidos con esa figura internacional, que pretende servir para dar visibilidad a espacios de alto valor natural con presencia de actividad humana, a modo de modelos sostenibles de integración del hombre en la naturaleza.
Una actividad de realidad aumentada da a conocer los Alimentos de Madrid y permite a los visitantes del expositor llevarse un pequeño obsequio o, si hay suerte, una botella de Vino de Madrid o Aceite de Madrid.
Completa la oferta del expositor "ecotendencias" un espacio dedicado a la sensibilización ambiental. Llama la atención sobre nuestra forma de consumo a través de una serie de actividades que nos animan a calcular nuestra huella ecológica, a través de un sencillo cuestionario en 10 preguntas, un juego para poner a prueba nuestros hábitos de separación de residuos y, por último se nos invita a pedalear y comprobar nuestra capacidad de generar energía.
Entre el material institucional que se está repartiendo destaca el Atlas Medio Ambiente en la Comunidad de Madrid, en formato CD, y monográficos con información sobre los parques regionales. Si no puedes venir a vernos a FITUR, siempre (que no cambien y queden obsoletos) puedes encontrar información a través de los enlaces de esta entrada y completarla, entre otras, con las aplicaciones para Google Earth de la Sierra del Rincón.
Pero, los transgénicos ¿son tan malos?
“La Tierra proporciona recursos suficientes para las necesidades de todos, pero no para la codicia de algunos”
Mahatma Gandhi
Alorza me da una ocasión de explicarme y no la desperdicio:
¿qué tienen de malo los cultivos genéticamente modificados?
Pues, posiblemente, no tengan nada de malo. O tal vez sí.
Me inquieta que, contra los argumentos de los sí opinan que tienen algo de malo, nos bombardeen con mentiras. Una de las líneas a favor de la extensión de los cultivos de transgénicos era que no afectan a los ecosistemas naturales. Y resulta que sí es posible que las características genéticas introducidas en los cultivos transgénicos estén pasando a otros seres vivos. Desde mi punto de vista, personal e intransferible, la falta de transparencia sobre el asunto se me antoja argumento suficiente como para cuestionar los transgénicos.
Mi particular aversión a los transgénicos viene de algún estudio relativo a que genes de los alimentos transgénicos pueden pasar a las bacterias presentes en el aparato digestivo (seguro que hay referencias mejores, pero estas son la que tengo a mano ahora). Desconozco el riesgo para el equilibrio bacteriano que la sucesión ecológica estableció en mi intestino y sus consecuencias sobre la salud (de los seres humanos y de cualquier animal alimentado con transgénicos, bien en producción agraria, bien en la naturaleza). Y me inquieta no tener información concluyente al respecto.
Teniendo en cuenta que el argumento monetario es uno de los más potentes en la defensa de la agricultura transgénica me pregunto ¿se ha valorado el coste de las posibles resistencias a antibióticos inducidas por esta transmisión, a través de la alimentación transgénica, de nuevos genes a las bacterias que conviven con nosotros ?
¿Acaso no lo son todas las variedades que consumimos?
Podemos estar de acuerdo en que todas las variedades que consumimos han sido seleccionadas por el ser humano a lo largo de milenios de agricultura. A Mendel no le hizo falta saber lo que era un gen para sentar las bases que permitirían importantes mejoras en la producción agraria.
Durante siglos de agricultura se han conseguido variedades específicas que permiten producciones óptimas en lugares concretos. Sin necesidad de pasar genes de unas especies a otras. La definición de especie introduce el concepto de reproducción con descendencia viable. Hasta ahora, los híbridos agrarios se perdían con la muerte del individuo debido a la imposibilidad de transmitir a otras generaciones o a especies cercanas las características forzadas con fines productivos.
Vale, Monsanto = Micro$oft, pero ¿podría haber una compañía que modificara cultivos por altruismo = Linux?
Si entendemos el altruismo como la búsqueda de óptimos globales, la respuesta corta, efectivamente, es no.
El equivalente a Linux en este caso tiene dos variantes (siguiendo con el símil informático, igual la primera es Molinux y la segunda Debian):
- la que pasa por la reglamentación sobre producción agraria ecológica, destinada a garantizar la información que el consumidor recibe sobre lo que come,
- la “alternativa”, que consiste en hacer las cosas bien, pero sin pasar por los sellos institucionales (se basaría en la confianza entre productores y consumidores).
En cualquier caso, no se trata de volver a la cavernas, es cuestión abordar la agricultura desde una óptica amplia, incluyendo parámetros como nutrición, sostenibilidad y dignidad.
Sí tenemos grupos de investigación y conservación de variedades locales de especies cultivables.
¿Por qué no?
No se si es posible hacer ingeniería genética altruista. Entiendo que cambiamos genes en los cultivos para conseguir, egoístamente, características que nos interesan en esas plantas. Y que lo hacemos con criterios de rentabilidad monetaria.
Por ejemplo, preparamos semillas resistentes a determinados herbicidas, de modo que, supuestamente, los agricultores que cultiven sus semillas transgénicas tienen una ventaja competitiva al poder fumigar con un producto que afectará a cualquier vegetal que no sea lo que han plantado.
También hemos sido capaces de desarrollar sistemas de cultivo que acaban con la vida de insectos que juegan un papel clave en la polinización, tanto de especies vegetales de interés agrícola como de especies silvestres. Pero vincular el síndrome de despoblamiento de las colmenas con la agricultura transgénica o productos empleados en ella es sólo una hipótesis de trabajo. Es más, con dos millones de dólares cada tres meses podemos conseguir colgarle a esa línea de investigación el adjetivo de conspiranoica e influir en las medidas legales que se puedan tomar en relación a los productos puestos en el mercado por nuestra industria. Me resulta bastante curioso que mientras un país prohíbe el uso de un producto en el país vecino se utiliza con toda normalidad. En cualquier caso ¡viva la biodiversidad!
La alternativa: optar por una agricultura respetuosa con el entorno, capaz de producir alimentos sin alterar las propiedades del suelo, sin contaminar el agua y sin esclavizar personas a los caprichos del sistema financiero internacional.
Otra pregunta, ¿cómo saltan los genes de los cereales a las hierbas?
No lo se. Supongo que será un proceso similar al que han explotado los agricultores del mundo para conseguir las variedades que existían antes de que empezásemos a jugar a mezclar genes. La selección natural y la sucesión ecológica tienen sus propios mecanismos de evolución e intercambio de genes. Antes de la ingeniería genética era relativamente difícil que saltasen de una especie a otra. Ahora en un laboratorio y, vuelvo a insistir, a criterio de los intereses de una empresa multinacional, los saltos genéticos no los decide el azar.
¿Cuál es el vector que los introduce?
Tampoco tengo una respuesta concreta para esto. En la naturaleza no se dan las condiciones constantes de laboratorio y cualquier cosa puede ocurrir. ¿Una bacteria intestinal de un ratón de campo? ¿Alguna sustancia en el organismo de algún insecto polinizador? ¿Alguna radiación ultravioleta más alta de lo normal? A saber… mutaciones hay todos los días. Lo que resulta ingenuo es obviar que la naturaleza se abre camino (¿esto era de una peli de ciencia ficción?, me perdonen).
El hambre en el mundo fue un buen argumento para justificar la "revolución verde" de Norman Borlaug. Y parece que también lo está siendo para la "revolución transgénica" y la extensión de los organismos modificados genéticamente. Así pues, abanderando el asunto del hambre podemos gastar 50 millones de dólares en posicionar productos patentados en mercados emergentes o en fortalecer modelos de desarrollo distintos al nuestro.
La segunda opción no sabemos rentabilizarla monetariamente, por lo que no parece interesar a los generosos filántropos de nuestro entorno. Retomando el simil informático, en lugar de invertir la pasta que les sobra en mejorar los sistemas operativos libres locales están regalando portátiles con su propio sistema privativo instalado (¿también salía de una película?).
No podemos tener desarrollo sostenible, sin aplicar cuidadosamente el principio de cautela. Mi duda es ¿están relacionados los problemas nutricionales de la población humana con la capacidad productiva de los agrosistemas? ¿estamos tomando decisiones con criterios adecuados?
Productos ecológicos en el sector vegetal y ganadero

El pasado jueves se publicó el reglamento europeo que establece disposiciones específicas aplicables a la producción agraria ecológica.
La normativa relativa a la producción agraria ecológica es el marco para un "sistema general de gestión agrícola y producción de alimentos que combina las mejores prácticas ambientales, un elevado nivel de biodiversidad, la preservación de recursos naturales, la aplicación de normas exigentes sobre bienestar animal y una producción conforme a las preferencias de determinados consumidores por productos obtenidos a partir de sustancias y procesos naturales".
Dicho sistema se establece partiendo de una premisa básica "los métodos de producción ecológicos desempeñan un papel social doble, aportando, por un lado, productos ecológicos a un mercado específico que responde a la demanda de los consumidores y, por otro, bienes públicos que contribuyen a la protección del medio ambiente, al bienestar animal y al desarrollo rural".
El reglamento es de voluntario cumplimiento para aquellos productores que quieran diferenciarse en el mercado, acogiéndose al sistema de reconocimiento que permite la utilización del logotipo comunitario de producción ecológica.
Existen otros mecanismos en el mercado para la diferenciación de alimentos (y otros productos y servicios) "saludables" o "verdes" desarrollados por los propios las marcas o los distribuidores, pero ni tienen las garantías de estar controlados por la Administración ni se apoyan en normas públicas aprobadas en un proceso legislativo.
Por todo ello "El marco jurídico comunitario que regula el sector de la producción ecológica debe tener por objetivo asegurar la competencia leal y un funcionamiento apropiado del mercado interior de productos ecológicos, así como mantener y justificar la confianza del consumidor en los productos etiquetados como ecológicos. Asimismo, debe perseguir la creación de condiciones en las que este sector pueda progresar de acuerdo con la evolución de la producción y el mercado." "Es preciso, por tanto, definir más explícitamente los objetivos, los principios y las normas aplicables a la producción ecológica para contribuir a la transparencia y la confianza de los consumidores, así como fijar una definición armonizada del concepto de producción ecológica."
Así pues, cuando compramos alimentos etiquetados con el símbolo de la agricultura ecológica tenemos ciertas garantías sobre el origen de lo que vamos a comer. En concreto:
- La producción vegetal se basa en la nutrición de las plantas, principalmente, con los recursos del ecosistema edáfico, permitiendo un aporte justificado, limitado y controlado de abonos y de acondicionadores del suelo. Se prohíbe la producción hidropónica.
- La utilización de plaguicidas está restringida y se establecen condiciones a la utilización de productos fitosanitarios. Se concede prioridad a la aplicación de medidas preventivas de control de las plagas, las enfermedades y las malas hierbas.
- El enfoque global de la agricultura ecológica requiere una producción ganadera vinculada con la gestión de terrenos agrícolas. El estiércol generado se destina a mantener la fertilidad de la tierra. Para evitar la contaminación del suelo y el agua causada por los nutrientes, se fijan límites a la utilización de estiércol en función de su contenido en nitrógeno.
- Se restringe el uso de organismos modificados genéticamente.
- En la producción ganadera ecológica, a la hora de elegir las razas se tiene en cuenta su capacidad de adaptación a las condiciones locales, su vitalidad y su resistencia a las enfermedades, fomentando la diversidad biológica.
- Se establecen condiciones de alojamiento específicas y los métodos de cría de determinados animales, incluidas las abejas, en función de las necesidades de cada especie en materia de ventilación, luz, espacio y comodidad, proporcionando superficies que permitan a los animales moverse libremente y desarrollar su comportamiento innato.
- En la medida en que las condiciones meteorológicas lo permitan, los animales deben tener acceso permanente a espacios al aire libre.
- El ganado ha de alimentarse de pastos, forrajes y alimentos obtenidos conforme a las normas de la agricultura ecológica, preferentemente procedentes de la propia explotación, teniendo en cuenta sus necesidades fisiológicas.
- La gestión de la salud de los animales debe centrarse en la prevención de las enfermedades. Se prohíben las mutilaciones que produzcan a los animales tensión, daños, enfermedad o sufrimiento.