productor de sostenibilidad pintarlo de verde (o azul) únicamente cambiaría el color

11abr/124

Ya soy ambientologo, ahora ¿qué?

Ayer estuve arengando a los próximos ambientólogos de la Universidad Autónoma de Madrid con la excusa de la jornada "Ya soy ambientólogo. Y ahora, ¿qué?"

La parte visual de la charla está en esta presentación:

7abr/120

El 11% de la población mundial sigue sin acceso al agua potable.

Foto del reportaje "En busca del agua"Todavía el 11% de la población mundial sigue sin acceso al agua potable, pero, según el informe de progreso sobre el agua potable y saneamiento 2012, se ha cumplido la meta sobre agua potable del Objetivo de Desarrollo del Milenio: Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable.

El mismo objetivo se había establecido, con fecha límite 2015, para el acceso al saneamiento, pero sigue muy lejos de cumplirse. Sólo el 63% de los habitantes del mundo tienen acceso a un saneamiento mejorado, cifra que difícilmente llegará al objetivo del 75% propuesto en los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Actualmente, 2,5 millones de personas aún carecen de saneamiento mejorado, lo que, entre otras, tiene como consecuencia la muerte diaria de más de 3.000 niños causa de las enfermedades diarreicas.

El caso es que en 2010 se aprobó, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, el derecho humano al agua y al saneamiento. El agua potable limpia, un elemento básico para la vida, sigue siendo un lujo para una parte importante de la población mundial y, como se demostró en la cumbre de Marsella, el derecho humano al agua está en la encrucijada.

No es lo mismo reconocer un derecho que establecer obligaciones en relación a esos derechos. Dice mucho que sea el Consejo Mundial del Agua, institución de carácter privado, quien desarrolle el evento sobre agua con más repercusión internacional: el Foro Mundial del Agua. Para bien o para mal, las grandes empresas del sector tienen contestación en el Foro Alternativo Mundial del Agua.

Pero la duda sigue siendo ¿conseguiremos algún día que todos los habitantes del plantea puedan acceder a agua potable y eliminar sus aguas residuales de forma segura?

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Foto del reportaje "En busca del agua" por FAMSI, en Flickr

29mar/120

Cosas que saber sobre la reforna laboral en un día de huelga.

Tal vez no puedas hacer huelga, porque el recorte en la nómina no te lo permita, porque tu religión te lo impida o simplemente porque no tengas un contrato laboral, seas "emprendedor" o trabajes por horas. Quizá seas un "productivo" huelguista presencial, jubilado, estudiante o estés disfrutando una baja médica. El caso es que este pequeño juego sobre la reforma laboral te resultará de interés:

Quizá pienses que no se puede hacer nada, el gobierno ya se ha manifestado en este sentido, pero lo primero que puedes hacer es aprender a utilizar el ordenador de forma segura, nadie te conoce mejor que tu proveedor de servicios a Internet, y si coincide con tu empleador, puede ser una buena excusa para ponerte de patitas en la calle, unilateralmente.

Puede que creas que no tienes capacidad de cambiar las cosas, pero ¿qué tal dejar de consumir durante un día? Posiblemente la forma más eficaz de protestar. Ante un nuevo escenario hay que plantear nuevas estrategias. Tal vez sólo sea un pequeño gesto, pero somos el 99%.

27mar/124

Presentando ambientalizarte.es

Captura de pantalla de ambientalizarte.es

Hace algún tiempo me hice con el dominio ambientalizarte.es, ante la posibilidad de dedicarlo a un proyecto que nunca se materializó. También ando trasteando con los agregadores de contenido, como el planeta de blogs ambientologosfera. Del cruce de las dos variables ha salido ambientalizarte.es.

Básicamente es un reto personal en el intento de conseguir un agregador de fuentes rss que permita consultar actualidad sobre medio ambiente, clasificada por temas, en un único sitio. La diferencia entre ambientolofosfera y ambientalizarte es que el primero agrega contenidos ambientales de blogs de ambientólogos, mientras que el segundo recopila información de fuentes diversas y clasifica los contenidos ambientales en temas de interés para la sostenibilidad. En el apartado informático el primero es una solución basada en wordpress y el segundo funciona sobre drupal, en ambos casos software libre.

Todavía quedan cosas por tunear, como establecer un sistema interno de búsquedas o mejorar la frecuencia de actualización de contenidos, cosa que igual no es posible en el servidor actual, pero todo se andará. De momento permite consultar algunas de mis fuentes favoritas de contenidos ambientales, todavía faltan unas cuantas, pero había que probar si el invento funcionaba antes de convertirlo en un monstruo, si bien otras que carecen de rss o que no etiquetan contenidos seguramente se quedarán sin incorporar.

Por supuesto que ambientalizarte no es el único ni el primer agregador de contenidos ambientales, la principal diferencia con otros que podemos encontrar por la red es que es independiente, agrega fuentes diversas, desde notas de prensa institucionales hasta opiniones de blogs particulares, pasando por artículos de divulgación científica y técnica, pero, sobre todo, no tiene el propósito de posicionar marcas o empresas ni de atraer la atención del consumidor verde.

Espero que os guste, si a alguien le resulta útil me alegrará saberlo y el objeto de esta entrada es confirmar que se admiten comentarios y sugerencias.

25mar/120

El increíble Capitán Trueno.

Sí, seguimos con la lista de películas que me hubiese gustado ahorrarme. Hoy le toca el turno a El Capitán Trueno y el Santo Grial. Lo peor de esta película, entre otras cosas que repasaremos a continuación, es que el título (y la propia película) sugiere que se ha rodado con la intención de ser la primera de una insufrible saga de aventuras. Una cuenta de twitter con poco más de 30 seguidores demuestra que no hay mucho interés, ni entre los muy fans.

Pero volvamos al título de esta entrada. ¿Por qué increíble? Pues porque es la palabra que resume la película. Desde la cachiporra de Goliath, evidente plástico "todo a 100", al tinte de Crispín, que nos permite seguir el orden en el que se rodaron las secuencias de la película. Tampoco resultan demasiado creíbles las actuaciones, demasiado teatreras, de la mayoría de los actores. Será por el mal rollo durante el rodaje. Entrando en detalles podríamos hablar de la cota de malla de neopreno del Capitán, que le permite pegarse un chapuzón en las Lagunas de Ruidera sin miedo al peso de su armadura. Con los efectos especiales y otros elementos de despiste no me meto, que no se la quiero destripar.

Igual a alguien se le ocurrió que el héroe nacional podría librar batalla en la taquilla a los personajes de DC y Marvel. Y seguramente, si se hubiesen cuidado algunos detalles y se hubiese sacado a pasear un poco de orgullo patrio. Entre Watchmen y el Capitán Trueno, me quedo con la segunda, todo sea dicho. Una pena que la pasta invertida en la película no sirva ni para promocionar las ubicaciones de unos paisajes que son de lo poco que se salva en el filme. Quizá sin el complejo patrio o sin una pretensión de exportación mal enfocada, se podría haber potenciado el turismo de interior. ¿A caso no queda claro el origen, así como la ubicación todos y cada uno de los escenarios que pisa de Capitán América en su película? ¿Vieron el remake de King Kong? Pues eso.

En definitiva, un pestiño. Lo mejor de todo, sin lugar a dudas, los créditos del final con fondo de Asfalto, rescatando del baúl de los recuerdos un temazo preochentero.

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20mar/120

La semana pasada estuve en la radio.

La semana pasada estuve en el programa Líderes, de @rubengilm, en gestiona radio. La idea era intervenir en el "Foro EUDE de Medio Ambiente y Energías Renovables". Ni corto ni perezoso, y sin saber cómo iba a ir la cosa, me preparé una retahíla de datos y referencias sobre Fukushima, el parón de las renovables y la autosuficiencia energética. Pero, más para bien que para mal, la cosa derivó por otros derroteros, ante el interés de uno de los artículos que había puesto sobre la mesa, en relación a la posibilidad de ahorrar 50.000 millones anuales de euros si se aplicasen adecuadamente las normativas ambientales de la Unión Europea en los estados miembros.

En el audio, que anda por aquí (a partir del 13:40 más o menos), se aprecia como, poco a poco, voy superando los nervios de la incertidumbre inicial y me voy entregando a las preguntas del presentador, quien guía la conversación a un entorno más cómodo de lo que, a priori, creía que era el ámbito de interés de la entrevista. Así, recorrimos el territorio de la presencia del medio ambiente en las redes sociales y la legislación ambiental en la industria.

Incauto de mí, acudí sin corbata, con la camisa arrugada de todo el día, con esos pelos y, tal y como corresponde al jueves, la barba sin arreglar desde hace tantos días como avanza la semana. Todo detalles sin importancia para la radio, pero cuando a uno le graban en vídeo y no presta atención a la cámara, pasa lo que pasa.

El resultado: en este enlace de titular lapidario "La normativa medioambiental surge como respuesta a grandes catástrofes", en el que resumen la intervención y del que sale el vídeo adjunto (con lo más aprovechable de la entrevista). Si tienen tiempo escuchen primero el audio, verán que la entrada sobre los impuestos del gasoil no es gratuita y tendrán un adelanto de una próxima entrega de este blog, explicando lo del lobo.

A la vista queda que tengo mucho camino por delante, pero, a ver si en una de estas me ficha Pepa Fernández y jubila ya a Araujo, que está muy visto.

18mar/120

King Kong 2005: visite Nueva York.

Cuando salí del cine después de ver la versión de 2005 de King Kong, me prometí a mi mismo que tenía que luchar contra el bombardeo subliminal que había recibido. Pero acabé sucumbiendo y, a pesar de un esfuerzo activo por reprimir el impulso, tiempo después acabé visitando la ciudad de los rascacielos.

Porque esa es la triste realidad sobre esta "película": no es más que un experimento para inducir en la mente de los espectadores la necesidad de visitar la ciudad de Nueva York. No hay una historia original, no hay una revisión o actualización de una película anterior... sólo una serie de planos y secuencias cuyo objetivo es forzar la voluntad y buen criterio de personas normales y corrientes, de modo que cambien moneda local en dólares y se los gasten en la gran manzana.

Por supuesto, nadie se sometería a tal tortura voluntariamente, así que había que disfrazarlo. Qué mejor reclamo que un remake de un título clásico: capta la atención de cinéfilos y profanos, atrae a distintas generaciones... y, sobre todo, oculta perfectamente la intención real de la cinta: hacer llegar el mensaje a toda la humanidad de que, sea cual sea tu condición, en Nueva York siempre estarás mejor.

¿No me creen? Reflexionen ¿Han visto la película y posteriormente han viajado a la ciudad del Empire State Building? ¿Creen que es una casualidad?

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16mar/122

¿Quién debería pagar por las emisiones del diésel?

Fueling upLa superación de los niveles saludables de contaminantes atmosféricos en el aire de las grandes ciudades es uno de los retos, tanto desde el punto de vista ambiental, como por su repercusión en la salud pública. Recientemente se ha vuelto a abrir el debate de penalizar el tráfico diésel y los vehículos más viejos por la vía impositiva. Se recupera, en esta etapa de profunda crisis económica, una medida impopular que lleva años encima de la mesa, pero que nadie quiso poner en marcha en época de vacas gordas. Con independencia de la necesidad recaudatoria, cabía preguntarnos si aumentar el coste al usuario final conseguirá reducir las emisiones atmosféricas, o si la mejor alternativa, desde el punto de vista medio ambiental, es rejuvenecer el parque móvil.

La mayor parte de los conductores no ganan dinero quemando combustibles fósiles en el motor de sus vehículos. Para muchos es un coste en el que incurren para poder acudir a su lugar de trabajo. La prioridad del usuario final no es quemar un derivado del petróleo, es desplazarse de un sitio a otro. Pero, con demasiada frecuencia, no hay alternativas al vehículo particular, bien porque los horarios o rutas del transporte colectivo no satisfacen sus necesidades, alguna condición particular hace que resulte necesario el transporte particular o, simplemente, porque no existen alternativas viables de movilidad sostenible por las que puedan optar.

Si se tiene la necesidad de un vehículo, el mercado no ofrece muchas alternativas: la mayor parte de la oferta asequible para el bolsillo del consumidor final, salvo que la bicicleta satisfaga sus necesidades, es de combustión interna. Tan responsables como son con el medio ambiente, las empresas automovilísticas saturan el mercado con máquinas de quemar derivados del petróleo para producir óxidos de nitrógeno, partículas en suspensión, emisiones de gases de efecto invernadero, compuestos orgánicos volátiles... ¿a caso la técnica no ha descubierto alternativas desde hace décadas? ¿por qué no se fabrican en masa? ¿por qué no saturan la oferta con vehículos eléctricos, solares, con motor de hidrógeno...? Como consumidor, preferiría un vehículo que no tuviese que parar a repostar o que, al menos, utilizase una fuente de energía que no me obligase a pagar una pasta cada vez que quiero hacer un viaje.

En el otro lado están los gobiernos y el impulso de la economía. Desde el comienzo de la crisis hemos gastado mucho dinero en seguir fabricando y poniendo en la calle vehículos que queman gasóleo. ¿Acaso las ayudas públicas no hubiesen sido una gran oportunidad para reconducir la contaminación? Quizá hemos perdido la mejor oportunidad que nos brindó la crisis para aumentar la oferta de alternativas por un transporte más limpio al subsidiar una industria obsoleta que se lucra de las emisiones atmosféricas que tanto nos preocupan. Supongo que a los empleados del sector les da lo mismo fabricar coches que fabricar paneles solares. Su objetivo es llevar un sueldo a casa a fin de mes.

Reflexionando sobre la variable ambiental y el rejuvenecimiento del parque de automóviles ¿cómo beneficia al medio ambiente que cambie mi viejo coche? Sí, tal vez reduzca las emisiones de gases, pero generaría cerca de una tonelada de chatarra y residuos peligrosos. ¿Cual es el coste ambiental de reemplazar un coche puramente mecánico por otro lleno de pijadas tecnológicas para cuya fabricación hay que cometer un expolio de recursos naturales a lo largo y ancho del planeta? No es sólo eso, también tendría que desembolsar varias veces el sueldo anual para reemplazar el coche que conduzco desde que mi abuelo decidió no conducir más. Por cierto, que la mayor parte de las averías de un coche viejo las arregla cualquier manitas con un destornillador y una llave inglesa, pero un coche nuevo tienen que pasar, ineludiblemente, por el ordenador de diagnóstico oficial de la marca para saber por qué se enciende la lucecita de turno.

Nos falta por analizar el asunto del combustible, que es el verdadero responsable del problema de las emisiones. ¿Podríamos tener un diésel cuya combustión generase menos residuos? ¿Existen alternativas más limpias que el diésel? ¿Por qué no se comercializan masivamente? Las distribuidoras de gasóleo tienen un buen margen de beneficios con el parque móvil y la oferta de vehículos actual. Son las que ganan dinero con la combustión en los motores que circulan por nuestras calles y carreteras.

Así las cosas, el ciudadano particular, al que van dirigidos los impuestos sobre las emisiones diésel, no tiene mucho que hacer. Es el menos interesado en producir emisiones contaminantes, pero es al que se le va a hacer pagar por ellas. ¿Para qué? ¿Para que la industria siga aumentando la oferta de coches que agotan nuestras reservas de petróleo y ponen en el aire de las ciudades sustancias que afectan a nuestro sistema respiratorio? ¿Para que el sector petrolero siga beneficiándose de la dependencia que tenemos de las gasolineras a la hora de desplazarnos?

Creo sinceramente que si el impuesto sobre el diésel fuese a cargo de los beneficios de las distribuidoras de combustible y la industria de la automoción avanzaríamos algo. El coste también llegaría al consumidor final, evidentemente, pero incentivaríamos al mercado a desarrollar productos alternativos libres de la carga impositiva asociada a las emisiones.

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Imagen: Fueling up por Michael Kappel, en Flickr

14mar/122

Pánico para controlar a la masa.

Ya no es un documental conspiranoico: es el responsable del dispositivo desalojo de la acampada de Barcelona diciendo que: “O generamos pánico o no los sacamos de aquí”. La brutalidad es el argumento que responde a las movilizaciones sociales. La gente sale a la calle a manifestar su descontento y la porra es la respuesta que recibe.

Estamos sometidos a la doctrina del shock: toda la sociedad sumida en un estado de pánico permanente, de modo que el poder pueda imponer recortes impensables en los derechos individuales. Violencia extrema para persuadir a los que salen a la calle a protestar contra los recortes y, sobre todo, para asustar a los que asisten al espectáculo a través de sus televisores.

Etiquetas. "Los antisistema" son una amenaza a combatir: lo hemos visto cuando un grupo de jóvenes pedían en Valencia unos litros de gasoil para la calefacción de su centro escolar. Los medios de comunicación y la gestión política del conflicto convierten esa protesta en una batalla campal. No es algo aislado, ni reciente, ¿recordamos las primeras manifestaciones por una vivienda digna?

La violencia evoluciona y el poder sabe que tiene que evitar que tomemos conciencia. El 99% no puede ser controlado, así que se dedican a dividir: los medios de comunicación lanzan a cinco millones de parados contra catorce millones de trabajadores. A dos millones de funcionarios contra doce millones de asalariados. A otros tantos emprendedores contra el resto. ¿A caso 10.830.693 de votos dan derecho a despreciar la paz social de 47.190.493 personas?

Un río muy revuelto en el que los pescadores siempre salen ganando.

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Viñeta de Manel Fontdevila

12mar/122

No hay Mañana (There’s No Tomorrow)

There's No Tomorrow es un documental de incubate pictures que, en media hora, reflexiona sobre el modelo de desarrollo en el que vivimos, la dependencia del sistema económico de los combustibles fósiles y el colapso inminente a cuenta del agotamiento de los recursos naturales y las reservas de petróleo. A pesar del título, acaba con un final feliz, un guiño a la esperanza en forma de llamada a la adaptación.

A través de un guión bastante cuidado, el documental nos ilustra de una manera muy didáctica la problemática asociada a la dependencia energética y el crecimiento exponencial. Nos recuerda de cuando y cómo se formaron los combustibles fósiles, analizando su disponibilidad a lo largo de la historia y la evolución del coste de extracción. Compara las distintas alternativas posibles para la obtención de energía y nos recuerda que las medidas de reducción de consumo o los avances de la tecnología siguen manteniendo nuestra dependencia del petróleo, no sólo desde el punto de vista energético, también como materia prima para la fabricación de plásticos, con los que fabricamos desde dispositivos electrónicos hasta material médico.

El documental centra la atención en que el sistema económico en el que vivimos está basado en la disponibilidad de combustibles fósiles baratos. Igualmente nos recuerda el papel que juegan los combustibles fósiles en la alimentación mundial. Y sobre estas premisas nos plantea que el máximo de producción mundial se ha superado, con lo que, mientras el consumo se dispara, la disponibilidad de petróleo es cada vez menor. El fin de los combustibles fósiles podría llevar a nuestro modelo de desarrollo al colapso.

El final feliz es un toque de atención sobre la necesidad de adaptarse a un modo de vida con un consumo energético menos intenso. El futuro incierto no estará ni en una sociedad de ciencia ficción, ni en la vuelta a las cavernas. La amenaza y los riesgos están encima de la mesa, lo que toca es adaptarse, iniciar una transición responsable a un modelo más acorde con los límites finitos de nuestro planeta.