Publicidad no deseada
El spam sale de internet para invadir el carril bici. Y no hablo de lo de la parada del autobús.

¿Qué refrescos bebes?

Los dos en O'Donnell esta misma mañana. El reparto no entiende de políticas de RSC, bastante tiene con llegar a tiempo. Lo da la hora, yo también me desplazaba al curro.
al CONAMA ¿en bici?

Ya sabes, "el reto es actuar". Una de las propuestas del Congreso Nacional de Medio Ambiente es acudir en bici:
"La entrada del Palacio de Congresos está a unos 300 metros del Anillo Verde Ciclista.
Salida Avenida de los Andes – Avenida Europa, Glorieta S.M. Juan Carlos I."
Hasta aquí todo bien. Esos 300 metros suelen tener un tráfico bastante hostil, pero las amplias aceras de la zona y la presencia de semáforos en todos los cruces ayudan a salvar la distancia sin riesgo: ánimo.
El problema viene después. Cuando lleguemos al Palacio Municipal de Congresos ¿dónde dejamos la bicicleta? Las barandillas en las que he apoyado la mía para hacer las fotos tienen otra funcionalidad, que pueden perder si se llenan de bicicletas candadas. Los mástiles de las banderas, en un sitio tan protocolario, no se si se prestan...
En la Avenida de la Capital de España Madrid los aparcabicis brillan por su... escasez. Lo que aparece en la foto de la izquierda tiene pinta de ser uno, de capacidad bastante limitada ¿habrá más plazas en el aparcamiento? No tengo ni idea.
Dudo que la falta de estos elementos en las proximidades del edificio sea por motivos de seguridad. Cualquiera que quisiese atentar contra un evento celebrado en su interior podría meter un coche bomba hasta la cocina, por la fachada principal y sin más limitación que la falta de acreditación. Un aparcabicis podría ser la frontera estratégica entre el edificio y la calzada.
Tampoco creo que sea por falta de espacio, ni en esta acera, ni en el bulevar frente al edificio ¿lo utiliza mucha gente para pasear? El sábado por la mañana parece que no.
¿La capacidad de convocatoria, los contactos y el presupuesto que mueve el evento podrían dotar de este elemento al Palacio de Municipal de Congresos?
Tampoco le vendría mal algún aparcabicis a la sede del Área de Gobierno de Seguridad y Movilidad, que, a la vista de la web del CONAMA, seguramente será origen de algunos desplazamientos hasta el Palacio de Congresos ¿qué medio de transporte será el elegido?

De todas formas, la falta de espacio adecuado para dejar la bicicleta puede que no sea el factor más determinante a la hora de tomar una decisión sobre la forma de llegar hasta aquí.
Tanto la buena presencia, interpretada como perfume artificial cubierto de traje de chaqueta, como la cuenta del taxi en la partida de representación comercial, serán dos de los factores que apartarán a muchos de los asistentes de este medio de transporte.
Lo confieso: no se si acudiré en bici. Pero si te encuentras la que aparece en las fotos es que no estoy muy lejos.
En cualquier caso, una idea trasnochada podría ser facilitar, con la acreditación de congresista, bicicletas baratas para los cientos de personas que se desplazarán hasta Madrid con motivo del CONAMA. Supongo que una parte importante de los asistentes estarán alojados a menos de dos kilómetros del Palacio Municipal de Congresos. Igual alguno viene con una plegable en la maleta, pero la mayoría seguramente acudirá a la cita sin su bicicleta. ¿Por qué no prestarles una durante la semana? (siempre la pueden alquilar, claro está).
Una vez concluido el evento la inversión en bicis podría servir para que otros se beneficien de futuras infraestructuras municipales, con independencia de la capacidad económica de sus padres: la existencia de carril bici no es suficiente para que todos vengamos en bici al cole.
Por la bici en Ciudad Lineal
Está visto que las convocatorias ciclistas tienen que ser pasadas por agua. Por lo menos la del domingo pasado y la de este.
Lo cierto es que hoy no tenía excusa, así que... he vivido mi primera experiencia ciclista chispeando y con el suelo mojado. Comprobado: resbala. Un frenazo en un semáforo me ha demostrado que mi bici no agarra mucho.
También he comprobado que no es bueno dejarse guiar por uno al que la afición a las dos ruedas le viene de la moto. Una buena conversación bien merece un poco de riesgo, pero...
Igualmente, he podido constatar que el agua no le sienta bien a mi bici. Últimamente, el manillar me sonaba de vez en cuando, pero esta mañana no nos ha dejado tranquilos, parece que le va el jaleo.
La experiencia ha sido agradable, pasear por Madrid sin coches siempre es interesante. Pero hoy la sensación era especialmente extraña. Al principio me sentía un poco culpable de robarle el espacio a los coches y los peatones, pero pronto lo he entendido. Han sido necesarios los improperios de algún conductor impaciente en un cruce para darme cuenta de lo que estábamos haciendo: manifestarnos.
El paseo de esta mañana no era más que eso, una manifestación. Ciudadanos protestando, reclamando derechos. Por eso la policía, las calles cerradas al tráfico y los peatones temerosos de cruzar entre la multitud. Lo extraño es que en vez de ser en el Paseo de la Castellana con final en Sol, era en "el barrio".
El barrio entre comillas porque he de confesar que sólo conocía a dos personas. Y por motivos de trabajo. El eje Arturo Soria - Hermanos García Noblejas presenta un gradiente norte - sur que siempre me ha llamado la atención. Hacía tiempo que no era consciente de ello, tal vez decidí olvidarlo fruto de la indignación que me causaron los planes para "reorganizar" el distrito.
Lo cierto es que los cuatro cuadrantes que definen esa calle y su cruce con Alcalá son cuatro realidades sociales bien distintas. Tal vez la posibilidad de desplazarnos en bicicleta ayudase a acercar a la gente y a conseguir un mayor calado de iniciativas como esta.
Lo mejor de andar con el tráfico parado es que se puede ir con los niños, convirtiendo la reivindicación en una actividad familiar. Creo que esa es la clave. No basta con ir todos los días al trabajo, hay que inculcar a los pequeños que la ciudad puede recorrerse sin necesidad de ir en coche.
Me decía Ana que hoy había poca gente, seguramente por la lluvia. Era mi primera vez y no puedo comparar, pero me reafirmo en los motivos que me animaron a participar. El otro conocido venía más del norte todavía, del otro lado de la sierra. Saludar a Antonio Lucio y charlar un rato con él ha alimentado cierta ilusión naïf que seguía sin aparcar, a pesar de que la prórroga para dejarla de lado caducó hace cuatro semanas... ¿Me lo cruzaré alguna mañana por Ascao?
Con todo, lo que más ilusión me ha hecho es que viniese mi pareja a animar, a ver si la próxima se apunta y viene dando pedales.
Hartos del coche en soitu.es
Con motivo de la Semana Europea de la Movilidad soitu.es abrió un espacio dedicado a la cuestión. Teniendo en cuenta que desplazarnos es algo que hacemos todos los días, no estaría de más que este espacio de reflexión continuase activo más allá de estos días.
Hasta el momento ha recogido algunas de las noticias, entrevistas, consejos de movilidad... un rincón en la web para dedicarle un rato tranquilo.
Podemos saltar del manual de instrucciones de la bici en la ciudad, a la red social de coche compartido, es importante saber cómo se mueve la ciudad. Y cómo lo hacen otras ciudades. ¿Nos mudamos?
Podemos encontrar motivaciones para moverse en bici, o en patines. Tenemos declaraciones institucionales y de políticos... ¿Cómo vas al cole?
Incluso una guía para elegir la bicicleta que más te pega, que me ha llevado al reclamo que ilustra esta entrada... ¿necesitas un vehículo como expresión de tu poderío?
Y mañana domingo toca pedir alternativas al coche en Ciudad Lineal, el tiempo va a acompañar.
En bici al curro: algunos datos
A pesar de que con la escusa de la lluvia hoy he hecho pellas, sigo con la aventura de ir al trabajo pedaleando. Aprovecho la tarde gris para hacer unos números.
"Cuando puedes medir aquello de lo que hablas, y expresarlo con números, sabes algo acerca de ello; pero cuando no lo puedes medir, cuando no lo puedes expresar con números, tu conocimiento es pobre e insatisfactorio: puede ser el principio del conocimiento, pero apenas has avanzado en tus pensamientos a la etapa de ciencia"
No estoy muy de acuerdo con esta cita de Lord Kelvin que suele ilustrar catálogos de instrumentos de medición o los artículos de corte comercial firmados por jefazos de empresas calibración. Pero, ya que me he dado el capricho de instalar un velocímetro en la bicicleta os pongo algunos datos:
- El trayecto de casa al trabajo son algo más de 7 kilómetros. Poco más o menos lo mismo que la vuelta.
- Al ir tardo algo menos de media hora. Si me doy caña lo acerco a 20 minutos, pero no todos los días apetece pegarse la paliza. Aquí he de confesar que desde que descubrí una ducha que podía utilizar en el edificio en que trabajo el rollito "slow" se ha ido a tomar viento fresco: ropa ligera y a sudar, ya nos cambiaremos cuando lleguemos.

- La vuelta es más dura y me lleva un poco más de media hora. Algún día me he picado y lo he hecho en menos de 30 minutos, pero se hace muy cuesta arriba.
- La velocidad media acumulada es de 20 km/hora.
- La máxima supera los límites legales permitidos en vías urbanas... alguna cuesta abajo con los semáforos en verde he conseguido pasar de 50 kilómetros por hora... con algún pico que se acerca a 60.
- En bajada y sin dar muchos pedales es fácil pasar de 30 kilómetros por hora. En llano pedaleando a un ritmo tranquilo se superan los 20 sin problemas. Las subidas bajan la media. Con mucha pendiente cuesta mantener velocidades superiores a 10 kilómetros hora.
- Suelo cruzarme con un mínimo de entre 5 y 10 ciclistas todos los días. Se ve de todo, incluyendo algún "ejecutivo agresivo" uniformado con traje y corbata.
- En la puerta de mi centro de trabajo suele haber, al menos, una bicicleta a parte de la mía.
- Creo que he amortizado la mitad de la inversión, pero he de confesar que dejé de llevar la cuenta de los trayectos que hacía. Al principio me puse el objetivo de ir un mínimo de tres días por semana pedaleando. Desde que le perdí el miedo a la primera hora del lunes y a la "operación salida" de los viernes, salvo que llueva, voy todos los días pedaleando.
Todo esto el día después del mítico "no contamina, no gasta gasolina" del Bicivilízate (sí, estuve en Sol, pero a pie) y el día en que Antonio Lucio habla del tema en el Boletín de la Fundación CONAMA:
"Entiendo que la bicicleta como medio de movilidad a potenciar e introducir en la ciudad está ya de forma clara en la agenda de las instituciones municipales y de otras administraciones públicas"
Dos ruedas no es ecológico
Estamos en la semana de la movilidad sostenible. Ha venido precedida de una intensa campaña publicitaria en diversos medios de comunicación para reflotar la popularidad de un vehículo que el año pasado por estas fechas ocupaba el segundo puesto de las listas de fracasos tecnológicos. No se si será funcional, algunos sólo los quieren para hacerse la foto:
los policías lo ven poco ágil y un tanto ridículo. "Sólo lo sacamos si vienen los políticos"
Lo que si tengo claro es que no es ecológico. Es normal que un motor eléctrico tenga menos emisiones atmosféricas que uno de combustión. Pero no por eso el invento es respetuoso con el medio ambiente. Las baterías tienen una vida útil limitada al final de la cual generan residuos peligrosos. Y seguimos necesitando cargarlas ¿de dónde sale la energía necesaria? No puede ser ecológico, pese a que se empeñen:
Según estudios realizados en EE UU, si se compara el combustible fuente (petróleo frente a la mezcla de combustible para producir electricidad), más el coste de distribución o transporte, Segway es 11 veces más eficaz que un coche medio, y más de tres veces incluso que una motocicleta.
No se pueden sumar peras y manzanas. ¿Qué criterios se han escogido para hacer estas comparaciones? ¿Por qué no comparamos el invento con cosas similares? ¿Cómo queda el cacharro al lado de una bicicleta eléctrica? ¿Y de algún invento solar futurista?
Y lo peor de todo es que seguimos utilizando el adjetivo ecológico demasiado alegremente. En el ámbito de la Unión Europea ecológico es un término que debería emplearse únicamente para productos o servicios que cumplen unos criterios públicos y ofrecen información transparente sobre sus efectos ambientales.
En conclusión, que si hay que invertir dinero público para reactivar el consumo preferiría que mi Ayuntamiento dotase a los agentes de la policía local de bicicletas eléctricas. Tampoco podemos decir que sean ecológicas, pero son más baratas. Y me gustaría pensar que la inversión pública y el uso por parte de los agentes municipales ayudarían a normalizar el uso de la bici como medio de transporte urbano.
Julen analizaba el tema hace unos días:
Es evidente que la idea de movilidad usando la bici vive en el terreno del "dime de qué presumes y te diré de qué careces". A cualquier político se le llena la boca hablando de carriles bici pero cuando se genera una infraestructura como los túneles de peaje de Artxanda desde luego que estas opciones de uso de la bici quedan en la estantería de la utopía.
...
No estamos en un lugar en el que exista ningún plan serio para considerar la bici un medio de transporte. Carriles bici que van de ningún sitio a ninguna parte, bicicletas de quita y pon para hacer publicidad, fotos de políticos cuando hace falta mostrarle al mundo que las bicis no son sólo para el verano. Así funciona esto, por si acaso, con gabinete de prensa, que hay mucho que vender.
Lo dicho, que no estaría de más que la bici se considerase un medio de transporte... ¿te bicivilizas?
Propuestas bicicleteras en Madrid
Desde que empecé a ir a trabajar en bicicleta estoy bastante ocupado buscando información en internet sobre averías y recambios... me voy tropezando con un montón de iniciativas que pueden ser una buena forma de perderle el miedo a pedalear por las calles de la capital. Vamos a ver si enganchamos a alguno a la moda de ir al curro pedaleando.
La Noche en Blanco en bici
Esta noche de sábado Madrid celebra su Noche en Blanco. Una de las propuestas es acudir a la cita en bicicleta, una propia o alquilada. Me lo he planteado... pero entre que voy con un grupo de peatones y que la vuelta a casa se promete complicada, lo dejaré pasar. Por cierto, hay vida después de la Noche en Blanco y mañana domingo, cuando el cuerpo nos deje levantarnos, iremos a visitar Faunia. La acumulación de descuentos 2x1 lo ha hecho inevitable. ¿Te apuntas?
Marchas reivindicativas: septiembre
El 28 de septiembre la Plataforma por un carril bici en Ciudad Lineal, ha convocado un paseo en bici para llamar la atención sobre su proyecto. El Plan Director de Movilidad Ciclista contempla un trazado en este el eje Arturo Soria - Hermanos García Noblejas.
Entonces ¿por qué iría a reivindicar este carril bici que está en los planes del Ayuntamiento? No pertenezco a ninguna asociación del barrio, pero no por eso me voy a privar de hay que participar cuando lo considere necesario. Creo que es importante dejar claro que no comparto, en este asunto, la opinión del Consejo Territorial del Distrito, que, según recoge la memoria de participación, propuso desestimar en su totalidad la idea del carril bici en base a no sé qué perjuicios a no sé qué residentes y usuarios de no sé qué zona...
Teniendo en cuenta la longitud del eje Arturo Soria - Ciudad Lineal y que una gran parte de los desplazamientos por el mismo (al menos los de este residente y usuario) son perfectamente asequibles en bicicleta (tanto por distancia como por topografía) no veo mejor alternativa a la permanente congestión del tráfico en estas calles que fomentar los desplazamientos en bicicleta.
Otra marcha es la convocada por el Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid, que nos invita a a bicivilizarnos el domingo 21 de septiembre. A esta seguramente no acuda, ese fin de semana seguramente lo dedique a bici asilvestrarme, que me apetece más (hay que aprovechar antes de que las rodillas empiecen a jugar malas pasadas).
Entre las dos convocatorias, Bicicrítica nos invita a volver al cole en Bici el 25 de septiembre... para que no se nos haga tan duro el periodo de adaptación. El planteamiento es este:
En la BICICRITICA de este mes de Septiembre aprovecharemos el reciente inicio del curso escolar para recordar que la bicicleta es un medio de transporte ideal para ir al colegio.
Y es que la bici tiene un valor positivo para l@s más pequeñ@s y para la ciudad. “La bicicleta representa para niños y niñas una conquista de libertad en sus desplazamientos, una oportunidad para el juego, la creatividad y el aprendizaje en su relación con el entorno y sus vecinos. Cada vez nuestros pequeños disfrutan menos su ocio en la calle debido a la falta de espacios adecuados y por los hábitos sedentarios que nuestro modelo de sociedad impone. La bicicleta une destinos y personas, facilitando la sociabilidad.”
Lo dicho ¿cuantos niños y jóvenes podrían desplazarse en bicicleta a los numerosos centros escolares del eje Arturo Soria - Hermanos García Noblejas si pudiesen hacerlo de forma segura? ¿cuanta influencia negativa recibida cómodamente en el asiento de atrás se ahorrarían?
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(Escuchando: Quantica - Psycoactive)
En bici al curro: noveno día
Visto que estoy monotemático, igual debería plantearme cambiar el nombre al blog y llamarlo "Alberto monta en bici" o algo así... El caso es que, a pesar de todo, hoy ha sido mi noveno día de ir y volver hasta el centro de trabajo en mi nuevo medio de transporte. A estos desplazamientos tengo que añadir otros tres más, con lo que llevo 24 viajes, todavía lejos de amortizar, en términos monetarios, la inversión inicial.
La ilusión de niño chico del primer día ha ido dejando paso a otras sensaciones. No es lo mismo que estar de vacaciones pedaleando alguna Vía Verde, pero se lleva bastante bien.
El día ha amanecido algo más fresco. Una tregua así en pleno agosto permite disfrutar de un Madrid a primera hora en el que las apariencias engañan al ciclista. Acudir al trabajo se convierte en un baile, al ritmo que marcan los semáforos, las paradas del autobús, los taxistas cogiendo o dejando pasajeros y los camiones y las furgonetas en operaciones de carga y descarga. La luz ilumina calles tranquilas, con sus aceras recién puestas, haciendo que los edificios muestren su cara más amable. Los guiris fotografían una Plaza de España desierta que no existe más que en el cambio de turno: ese en el que los trasnochadores acaban de dejarla libre y los madrugadores están a punto de ocuparla.
El tránsito por el parque de El Retiro se está empezando a convertir en imprescindible. Difícil renunciar a él o sustituirlo por las escaleras mecánicas. Una pena comprobar in situ la defoliación estival de los castaños de indias.
A pesar de que en mi entorno esto de ir en bici parece una proeza que roza lo heroico, cada día me encuentro con varios ciclistas, tanto al ir como al volver, entre 10 y 20 en el total del recorrido.
Al que no me he cruzado todavía es a Miguel Sebastián. Supongo que una persona con sus responsabilidades entrará antes y saldrá más tarde que yo del curro. No pierdo la esperanza, seguro que para dar ejemplo él también se mueve en bicicleta. Cualquier día nos vemos en un semáforo y compartimos algunas ideas para incentivar el uso de la bicicleta como medio de transporte urbano. Mientras, con vuestro permiso, las iré anotando por aquí.
Las bicicletas ¿son para el verano?
Ya volví de mis quince días, que esta vez no han sido en agosto. Hay mucho que contar, pero será otro día. Hoy toca movilidad sostenible.
No se muy bien si para llevar mejor la re-entrada, para estar a la moda o como respuesta a las últimas medidas tomadas para incentivar el uso del transporte privado, he ido a trabajar en bici. Llevo bastante tiempo dándole vueltas pero no me decidía: hoy ha sido mi primer día.
Las motivaciones.
Cada cual tendrá las suyas, pero la anunciada subida de las tarifas del transporte público empieza a ser un buen motivo para plantearse alternativas. Aprovechar el trayecto del trabajo para hacer algo de deporte, tampoco es un mal motivo. En última instancia está la idea de acostumbrarme a moverme por la ciudad de una forma distinta.
El coche es una opción cara y contaminante. Pero el, cada vez más saturado y caro, transporte colectivo (que no tan público como debiera) hace algún tiempo que me resulta bastante hostil. En verano se suma el problema de la climatización ¿de verdad son necesarias esas corrientes de aire frío que dejan seco al más pintado?
Los acostumbrados cierres veraniegos y el consecuente aumento del tiempo de desplazamiento, también son un buen motivo para cambiar de modo de transporte.
Hablando de todo un poco, no entiendo como el cambio de la tarifa actual, no es una noticia de actualidad para una empresa certificada en sistemas de gestión que incluyen requisitos de comunicación con los clientes. Claro que igual el problema está precisamente en ese aspecto ¿qué es la comunicación con el cliente? o, mejor todavía, ¿quienes son los clientes del Metro de Madrid?
Yo me he enterado por la prensa de la inminente subida del precio del metrobus. Lo de hacerlo con agostosía debería ser un agravante que, sumado al resto de causas pendientes, justificaría una huelga general e indefinida, pero como nos pilla de vacaciones...
La bicicleta.
Mi nuevo medio para desplazarme libre por la ciudad se llama ubuntu. Lo primero que hice cuando la compré fue ponerle unas pegatinas, curiosamente, las primeras con el logotipo de este sistema operativo, unas de esas que te envían cuando pides los CDs.
Ya tenía una bicicleta, pero he decidido hacerme con otra. El motivo básico es que la que poseía tiene demasiado valor sentimental como para dejarla "tirada" en la calle durante toda la jornada laboral. Por otro lado, mi anterior bicicleta no es una maravilla, pero podría resultar atractiva para algún amigo de lo ajeno.
Así pues, ayer me acerqué a un centro comercial. Coincidía que tenían una bicicleta al precio más barato que he visto en los últimos meses. Por 75 euros me llevé un "hierro" de 26 pulgadas. Frena bien, los cambios son correctos... le pediría un plato un poco más grande, y unos pedales un poco más sólidos, pero para dejarla atada en cualquier farola (en Madrid el aparca-bicis no se estila mucho) es más que suficiente.
Al precio de 7 euros el billete de diez viajes, necesito alguno menos de 110 trayectos para amortizar esta inversión. Si voy a trabajar a diario en bici esto supone 2 meses y 3 semanas. Por lo que, si la economía lo permite, antes del invierno habré recuperado el valor de mi inversión.
Para ser honesto, a la cuenta anterior tendría que añadir unos euros invertidos en cadenas, una barra y su sillín. El cuadro de la bici ha resultado ser un poco bajo, por lo que esta misma tarde he comprado (en una tienda del barrio) una barra un poco más larga y, ya puesto, un sillín un poco más ergonómico, por la próstata y esas cosas que empiezan a preocupar cuando uno se acerca peligrosamente a los 30.
No descarto seguir personalizando la bicicleta y añadirle algunos accesorios en un futuro más o menos próximo.
La experiencia.
Esta mañana he salido de casa más o menos a la misma hora que otros días, pero con mi casco en la cabeza. En vez de ir a la boca del metro (cerrada por obras) he bajado por la calle Ascao montado en la bicicleta. El destino, la calle Princesa, queda a un poco más de 7 kilómetros según algún callejero disponible en internet. Nada que no hiciese cualquier día de verano durante aquellas vacaciones adolescentes que transcurrían, permanente e inevitablemente, sobre el sillín y dando pedales.
Tenía varias opciones, pero he optado por bajar hasta Marqués de Corbera, buscando el "carril bici" que va por O'Donnell, para disfrutar del lujo de atravesar por el parque del Retiro hasta la puerta de Alcalá. Desde allí a Cibeles, Gran Vía... y la casa del cliente de mi jefe (o el sitio donde curro, que también lo llamo cariñosamente).
No he controlado los tiempos. Al ir he tardado, en la parte común del trayecto, lo mismo que el autobús 28, al que he adelantado en Ascao. Me ha pasado cuando subía buscando O'Donnell, pero le he dado alcance y adelantado en el tramo del Retiro. El caso es que he salido de casa como de costumbre y cuando he llegado a la oficina todavía no estaban algunos de los que suelen fichar antes que yo.
A la vuelta me he cruzado con un colega que llevaba un par de años sin ver. Salía de su curro en la calle Ibiza, y he echado un rato de cháchara.
Aproximadamente, creo que he bajado de los 30 - 40 minutos en metro, a unos 20 - 30 en bici. Si algún día me da por medirlo lo dejaré por aquí, pero he de confesar que no suelo utilizar reloj.
Otra filosofía.
Lo que he aprendido esta mañana es que ir a currar en bici es otra filosofía. Un poco rollo slow down. Normalmente, cuando monto en bicicleta por deporte suelo "darle caña" para machacarme un poco. y descargar la fiera que llevo dentro.
El truco de los desplazamientos urbanos es otro. Disfrutar del trayecto, ir pendiente del tráfico, descubrir detalles de los que el metro te oculta... pararte a charlar si surge. La cosa no va de pegarse la paliza. No dan puntos a la regularidad, ni hay etapas cronometradas. Se trata de otra forma de moverse. La competición es contra el consumo de combustibles fósiles, las emisiones de gases de efecto invernadero, la masificación y despersonalización del transporte colectivo...
Planes futuros.
Después de la experiencia tengo claro que voy a seguir utilizando a ubuntu para ir a currar, así como para otros desplazamientos urbanos.
Tengo que hacerme con alguna mascarilla o filtro... respirar los gases de escape de los autobuses, las motos y los todo terreno no es muy agradable.
Sería una buena idea buscarse un amiguete en la Fundación Movilidad y hacerle la rosca para ver si acelera el necesario carril bici en ejes como la calle Alcalá, Gran Vía - Princesa y, ya puestos, Ascao - Marqués de Corbera y García Noblejas.
Intentaré estar un poco pendiente de lo que se mueve en las organizaciones biciclistas de la ciudad.
