productor de sostenibilidad pintarlo de verde (o azul) únicamente cambiaría el color

24nov/100

Al CONAMA hay que ir en bici.

Del 22 al 26 de noviembre se está celebrando en Madrid la décima edición del Congreso Nacional del Medio Ambiente. Ayer pasé a tomarle el pulso y aquí os dejo unas notas con impresiones variadas. Si habéis llegado buscando información sobre contenidos del CONAMA mejor este enlace.

Sólo tenía la mañana libre y se me pasó petardeando con amigos y conocidos. A penas tuve tiempo para picotear un poco en dos de las actividades del programa. Lo bueno de que en esta edición CONAMA se encuentre con la web 2.0, es que se puede hacer un mejor seguimiento de lo que ocurre en cada una de las salas del Palacio de Congresos. El ruido que se está generando en twitter pone de manifiesto que el evento sigue vivo y tiene capacidad de seguir creciendo. Es una buena noticia, si bien en el apartado de adopción de las nuevas tecnologías cabe destacar algunas de las observaciones que se han hecho en twitter y que ponen de manifiesto que CONAMA sigue sin ser un sarao 2.0 (ni falta que hace): se echa de menos retransmisión en directo y más interacción dentro - fuera. Lo dicho, un pequeño paso que promete recorrido futuro y que está muy a la medida de los que nos encontramos cómodos en el 1.5.

Un paso que ya está superado es la accesibilidad en bicicleta. La edición anterior del CONAMA dejó claro el compromiso con este medio de transporte. Hoy lo que se podría poner en duda es el interés de los asistentes. Esta mañana, soleada y de temperatura bastante agradable, sólo había aparcadas tres bicicletas a la puerta del Palacio de Congresos. ¿Qué nos pasa? Ahora más que nunca, al CONAMA en bici. Mi experiencia, por si anima: el trayecto Ascao - Palacio de Congresos me ha llevado poco más de un cuarto de hora, la mitad de tiempo que me hubiese tomado llegar en transporte público. La ruta es bastante plana si salimos por el eje Hermanos García Noblejas - Arturo Soria y buscamos la calle de Juan Ignacio Luca de Tena.  A pesar de la tirria que los tengo, hoy me he decidido a probar uno de los tramos de acera bici que más funcionales me han parecido hasta el momento: el tramo entre la calle López de Aranda  y el puente de Felipe Juvara. Antes y después, en la medida de lo posible, mejor por la calzada.

Otra cosa que se deja ver en CONAMA es el efecto de la crisis. Era palpable en la edición anterior y sigue acechando en la sombra. Al menos entre los expositores, se nota menos apoyo institucional: los políticos parecen tener otras prioridades a la hora de gastarse los cuartos ¿dónde irán a hacerse la foto ahora?. Aparentemente, el hueco dejado ha sido ocupado por distintas empresas y organizaciones privadas. Sin un flujo monetario importante, un evento como el CONAMA es imposible de mantener con el formato actual. Así pues,  si mi percepción es correcta, la entra de capital privado a sustituir la inversión pública puede ser un signo de madurez bastante esperanzador, sobre todo para los que, como el que escribe, vamos de gorrones por la vida. Al margen de la coña, CONAMA no es una feria y el público está muy segmentado por lo que la presencia de organizaciones privadas demuestra que, a pesar de todo, sigue habiendo algo de interés en la materia.

En cuanto a pichigüilis, la cosa sigue floja, lo que seguro que ayuda a reducir el impacto ambiental del Congreso. Como cosa chula la "calculadora solar - tarjetero - boli" de la Red Española de Ciudades por el Clima o el chubasquero de EMASESA. No es como aquel amarillo que en su día repartió Red Eléctrica, pero es lo que hay. Plantas, que suelen ser el pichi estrella de este sarao, con un poco de suerte, en el expositor de la Comunidad de Madrid atendido por la gente de FIDA. Sí hay mucha literatura, especialmente en los expositores de las Administraciones. Destacable la ocasión para hacerse, en el stand del MARM, con la versión en papel de aquellas publicaciones de la etapa de Ministerio de Medio Ambiente que siempre tuviste en pdf y jamás te atreviste a comprar o imprimir. También me ha llegado, de la mano de Alicia Torrego (gracias por todo), el resumen ejecutivo del informe "Cambio Global España 20020/50. Energía, Economía y Sociedad". Espero que pronto tengamos disponible para comentar y enlazar el pdf del documento completo, estaremos atentos a la web del Centro Complutense de Estudios e Información Medioambiental.

Y ahora a otra jornada CONAMA, ayer me dejé a gente sin saludar y sin desvirtualizar, a ver si poco a poco...

17sep/090

Los olores de Pueblo Nuevo.

Recicla papel en el metroHace poco leía sobre el mapa de olores de Manhattan. Desconozco si existe alguna iniciativa similar relativa a la ciudad de Madrid. Pero si existiese algo así, la estación de metro de Pueblo Nuevo debería ocupar un lugar privilegiado.

El característico aroma se cuela en el vagón a medida que el tren de la línea 7 se aproxima a la parada. Delata a los pasajeros menos asiduos, afanados en buscar entre sus compañeros de viaje al autor del escape gaseoso.

Es un olor difícilmente descriptible... a la par que evocador. A medida que transito por el anden y los pasillos del trasbordo a la línea 5 vienen a mi mente todas esas campañas de fomento del uso de este modo de transporte colectivo. Que si el metro vuela, que recicles papel, que si la línea no se cuantitos es sostenible... sí, bien mirado, puede que las emanaciones gaseosas de la estación de Pueblo Nuevo sirviesen para abastecer energéticamente a toda la red de metro.

¿De dónde sale el olor? A saber... todo indica a los despachos de los gestores encargados de la cosa pública. La pestilencia en Pueblo Nuevo es un claro indicador de que la clase política habita un plano de la realidad distinto al del resto de sus vecinos. Si alguno de ellos fuese usuario del metro, si alguno hubiese pasado si quiera alguna vez en su vida por la estación de Pueblo Nuevo, tomaría medidas para evitar la hedionda experiencia a sus votantes potenciales.

Está visto que la movilidad sostenible es sólo una semana al año con la que ocupar las portadas de la prensa.

8ago/090

El carril bici avanza en verano.

carril bici en la elipa

Si ha tenido un aliciente ir en bicicleta al curro este mes de julio ha sido ver el ascenso del carril bici por la Avenida de Marqués de Corbera.

Lleva un buen ritmo, como su polémico hermano de García Noblejas. Pero con mejor pinta. Este se ha ejecutado ocupando la calzada, modificando el alcantarillado... es una actuación urbanística en toda regla, como debería ser una infraestructura de este estilo.

Acompaña al creciente número de aparcamientos para bicis que se están instalando por toda la ciudad... todo invita a un nuevo curso con más ciclistas en las calles. Y es que la crisis también trae cambio de modelo en lo que a movilidad se refiere.

Durante las próximas semanas no voy a seguir observando los progresos de la obra, me voy de vacaciones. Y seguramente estaré tan desconectado de blog, móvil, feisbuc y correo electrónico como de Madrid. O tal vez no... pero desde luego no van a ser una prioridad. En cualquier caso, nos vemos a la vuelta.

2jun/092

Pero, los transgénicos ¿son tan malos?

“La Tierra proporciona recursos suficientes para las necesidades de todos, pero no para la codicia de algunos”

Mahatma Gandhi

Alorza me da una ocasión de explicarme y no la desperdicio:

¿qué tienen de malo los cultivos genéticamente modificados?

Pues, posiblemente, no tengan nada de malo. O tal vez sí.

Me inquieta que, contra los argumentos de los sí opinan que tienen algo de malo, nos bombardeen con mentiras. Una de las líneas a favor de la extensión de los cultivos de transgénicos era que no afectan a los ecosistemas naturales. Y resulta que sí es posible que las características genéticas introducidas en los cultivos transgénicos estén pasando a otros seres vivos. Desde mi punto de vista, personal e intransferible, la falta de transparencia sobre el asunto se me antoja argumento suficiente como para cuestionar los transgénicos.

Mi particular aversión a los transgénicos viene de algún estudio relativo a que genes de los alimentos transgénicos pueden pasar a las bacterias presentes en el aparato digestivo (seguro que hay referencias mejores, pero estas son la que tengo a mano ahora). Desconozco el riesgo para el equilibrio bacteriano que la sucesión ecológica estableció en mi intestino y sus consecuencias sobre la salud (de los seres humanos y de cualquier animal alimentado con transgénicos, bien en producción agraria, bien en la naturaleza). Y me inquieta no tener información concluyente al respecto.

Teniendo en cuenta que el argumento monetario es uno de los más potentes en la defensa de la agricultura transgénica me pregunto ¿se ha valorado el coste de las posibles resistencias a antibióticos inducidas por esta transmisión, a través de la alimentación transgénica, de nuevos genes a las bacterias que conviven con nosotros ?

¿Acaso no lo son todas las variedades que consumimos?

Podemos estar de acuerdo en que todas las variedades que consumimos han sido seleccionadas por el ser humano a lo largo de milenios de agricultura. A Mendel no le hizo falta saber lo que era un gen para sentar las bases que permitirían importantes mejoras en la producción agraria.

Durante siglos de agricultura se han conseguido variedades específicas que permiten producciones óptimas en lugares concretos. Sin necesidad de pasar genes de unas especies a otras. La definición de especie introduce el concepto de reproducción con descendencia viable. Hasta ahora, los híbridos agrarios se perdían con la muerte del individuo debido a la imposibilidad de transmitir a otras generaciones o a especies cercanas las características forzadas con fines productivos.

Vale, Monsanto = Micro$oft, pero ¿podría haber una compañía que modificara cultivos por altruismo = Linux?

Si entendemos el altruismo como la búsqueda de óptimos globales, la respuesta corta, efectivamente, es no.

El equivalente a Linux en este caso tiene dos variantes (siguiendo con el símil informático, igual la primera es Molinux y la segunda Debian):

En cualquier caso, no se trata de volver a la cavernas, es cuestión abordar la agricultura desde una óptica amplia, incluyendo parámetros como nutrición, sostenibilidad y dignidad.

tenemos grupos de investigación y conservación de variedades locales de especies cultivables.

¿Por qué no?

No se si es posible hacer ingeniería genética altruista. Entiendo que cambiamos genes en los cultivos para conseguir, egoístamente, características que nos interesan en esas plantas. Y que lo hacemos con criterios de rentabilidad monetaria.

Por ejemplo, preparamos semillas resistentes a determinados herbicidas, de modo que, supuestamente, los agricultores que cultiven sus semillas transgénicas tienen una ventaja competitiva al poder fumigar con un producto que afectará a cualquier vegetal que no sea lo que han plantado.

También hemos sido capaces de desarrollar sistemas de cultivo que acaban con la vida de insectos que juegan un papel clave en la polinización, tanto de especies vegetales de interés agrícola como de especies silvestres. Pero vincular el síndrome de despoblamiento de las colmenas con la agricultura transgénica o productos empleados en ella es sólo una hipótesis de trabajo. Es más, con dos millones de dólares cada tres meses podemos conseguir colgarle a esa línea de investigación el adjetivo de conspiranoica e influir en las medidas legales que se puedan tomar en relación a los productos puestos en el mercado por nuestra industria. Me resulta bastante curioso que mientras un país prohíbe el uso de un producto en el país vecino se utiliza con toda normalidad. En cualquier caso ¡viva la biodiversidad!

La alternativa: optar por una agricultura respetuosa con el entorno, capaz de producir alimentos sin alterar las propiedades del suelo, sin contaminar el agua y sin esclavizar personas a los caprichos del sistema financiero internacional.

Otra pregunta, ¿cómo saltan los genes de los cereales a las hierbas?

No lo se. Supongo que será un proceso similar al que han explotado los agricultores del mundo para conseguir las variedades que existían antes de que empezásemos a jugar a mezclar genes. La selección natural y la sucesión ecológica tienen sus propios mecanismos de evolución e intercambio de genes. Antes de la ingeniería genética era relativamente difícil que saltasen de una especie a otra. Ahora en un laboratorio y, vuelvo a insistir, a criterio de los intereses de una empresa multinacional, los saltos genéticos no los decide el azar.

¿Cuál es el vector que los introduce?

Tampoco tengo una respuesta concreta para esto. En la naturaleza no se dan las condiciones constantes de laboratorio y cualquier cosa puede ocurrir. ¿Una bacteria intestinal de un ratón de campo? ¿Alguna sustancia en el organismo de algún insecto polinizador? ¿Alguna radiación ultravioleta más alta de lo normal? A saber… mutaciones hay todos los días. Lo que resulta ingenuo es obviar que la naturaleza se abre camino (¿esto era de una peli de ciencia ficción?, me perdonen).

El hambre en el mundo fue un buen argumento para justificar la "revolución verde" de Norman Borlaug. Y parece que también lo está siendo para la "revolución transgénica" y la extensión de los organismos modificados genéticamente. Así pues, abanderando el asunto del hambre podemos gastar 50 millones de dólares en posicionar productos patentados en mercados emergentes o en fortalecer modelos de desarrollo distintos al nuestro.

La segunda opción no sabemos rentabilizarla monetariamente, por lo que no parece interesar a los generosos filántropos de nuestro entorno. Retomando el simil informático, en lugar de invertir la pasta que les sobra en mejorar los sistemas operativos libres locales están regalando portátiles con su propio sistema privativo instalado (¿también salía de una película?).

No podemos tener desarrollo sostenible, sin aplicar cuidadosamente el principio de cautela. Mi duda es ¿están relacionados los problemas nutricionales de la población humana con la capacidad productiva de los agrosistemas? ¿estamos tomando decisiones con criterios adecuados?

26may/092

La bicicrítica en imágenes.

Tenemos unas cuantas galerías de fotos y vídeos rulando por internet de aquel evento biciclista interplanetario ¿se acuerdan?

A la colección se añade ahora otro montaje molón. No sólo porque recopila los mejores momentos, también porque salgo durante unas facciones de segundo y... bueno, si no estuvieron allí no dejen que se lo cuenten:


Salud, poesía y justicia, tengan ustedes. ¿Nos vemos mañana el jueves?

23may/092

Una mascarilla te vendría bien

mascarillas autofiltrantesNormalmente, en mis trayectos urbanos en bicicleta suelo llevar una mascarilla. Un día que  no llevaba un motorista con el que coincidí en un semáforo en  Francisco Villaespesa, me saludó y me dijo esa frase "Una mascarilla te vendría bien". La contaminación atmosférica es un tema que ya me preocupaba antes, pero subir Marqués de Corbera a finales de agosto, a eso de las cuatro menos cuarto de la tarde, detrás del 28, da otra perspectiva a la cosa. Le hace a uno tomarse en serio las alertas de superaciones de umbrales de contaminantes.

Tengo claro que las mascarillas higiénicas, las más baratas y que se encuentran en cualquier lado, no sirven para nada: en algunos envases se puede leer claramente un mensaje que advierte que no sirven para protección contra partículas. Lo mismo ocurriría si utilizásemos un pañuelo o una bandana, que me han llegado a ofrecer en algún comercio "especializado" en deportistas. Tampoco nos vamos a ir a un equipo de respiración autónomo, pero parece interesante disponer de algo que permita montar en bicicleta sin acumular en mis pulmones todas las emisiones de los vehículos de Madrid.

En este sentido, me gustan las mascarillas autofiltrantes que cumplen con el estándar FFP2 de la norma UNE EN 149 me parecen una buena alternativa. Son las que se han puesto de moda con el asunto de la gripe. Estas mascarillas se pueden encontrar en una amplia variedad de establecimientos, desde las estanterías de ferreterías a tiendas especializadas en ropa de seguridad laboral, pasando por alguna farmacia y centros comerciales. Las distinguimos de otras buscando en alguna parte del envase o sobre la propia máscara la referencia "FFP2".

En teoría, pueden retener algunos de los contaminantes que, sin su uso, pasarían directamente a mis pulmones. En concreto, una parte importate de partículas en suspensión y algunos compuestos orgánicos volátiles, que son dos de las cosas que salen de los tubos de escape formando el humo. En la imagen la diferencia de una mascarilla nueva y una con un par de semanas de uso.

9may/092

¿2546 criticones?, me parecen pocos

Vehículos libres de emisiones de CO2Gracias al descubrimiento del blog de eulez, he sabido que alguien contó 2546 participantes en la criticona, el sábado pasado. Se me hacen pocos. La sensación de estar en el cruce de Alcalá con Gran Vía y no ver ni el principio ni el final de aquel pelotón de bicicletas era espectacular.

He de confesar que, utilizando la fotografía aérea de nomecalles, he estimado (aplicando un criterio conservador) superficies cubiertas de bicicletas de entre 4.000 y 5.000 metros cuadrados (la citada entre Cibeles y el edificio de Telefónica en Gran Vía, la curva bajada Paseo del Prado - Atocha - Paseo del Prado, el nudo que se formó en Moncola...). El problema es asignar una densidad adecuada para el cálculo. Si aplico un marco de 2 X 2 metros (una bici cada cuatro metros cuadrados) me salen todavía menos de esos 2546 bicicríticos, así que me quedo con la primera cifra, que me hace más ilusión.

Supongo que la gracia de esto es utilizar distintas estimaciones, como en esas manifestaciones en las que según si hablan los organizadores, el gobierno o la oposición las cifras bailan en varios órdenes de magnitud. ¿2546? yo digo 25000 ciclistas y lo justifico diciendo que estaba colapsado todo el eje de Princesa - Gran Vía (superficie de más de 10.000 metros cuadrados con una densidad de 25 ciclistas cada 100 metros cuadrados).

¿Cuanta gente había? Los números no me preocupan. Sí me inquieta que el evento no tuviese repercusión en los medios, más ocupados en mantenernos en estado de shock que en ilusionarnos con alternativas a nuestro modo de vida en crisis. Por eso y para que sepas que aquello ocurrió y que estuvimos allí, tienes una buena recopilación de enlaces por aquí y más material por allí.

3may/094

La Criticona: unas fotos

Ayer estuve pedaleando en La Criticona.

Seguro que en Madrid todavía caben unas cuantas más, pero había bastantes bicicletas.

Como para formar un atasco de ciclistas en Moncloa.

No es la primera vez que subo pedaleando por Gran Vía acompañado, pero, a diario, un poco antes de las ocho de la mañana, no suele haber tanto ciclista. Se me caía la lagrimilla cuando pasaba por delante de la plaza de Santa María Micaela rodeado de cientos de personas dando pedales...

¡Cuanto tiempo hacía que no charlaba con Edu!

Todo un evento.

Por aquí dejo algunas fotos de La Criticona.

Y aquí las de la bicicrítica de abril de 2009.

1may/092

Bicicletas a cascoporro

bicis a cascoporro

¿Cuantas bicis caben en Madrid? La convocatoria de este puente de mayo pretende dar respuesta a esta pregunta.

Ayer, como cada último jueves de mes tuvimos una buena aproximación. El resto de este largo fin de semana está lleno de propuestas bicicleteras.

El punto álgido es la convocatoria del sábado a las 18.00 en la Plaza de Cibeles: "La Criticona", allí nos vemos.

27nov/080

Frío, en contra y cuesta arriba

Ha sido el viento. Ha podido conmigo.

El lunes y el martes estuve haciéndome el machote. Que si dando pedales no se pasa frío, que si cuatro gotas no estorban... pero la vuelta a casa se me hizo muy cuesta arriba.

No sólo la subida Marques de Corbera - Francisco Villaespesa - Ascao. También los dos autobuses del 28 entre los que me quedé pillado y sus humos. Pero sobre todo el aire: frío y en contra.

Todos los elementos confabulando son muchos elementos. Si se me hubiese ocurrido dejarme llevar tampoco hubiese llegado a ninguna parte.

Me tomo unas vacaciones en como ciclista urbano. Al menos por el resto de la semana (seguramente incluyendo la convocatoria bicicrítica de esta tarde) y posiblemente la próxima. Salvo que Mónica López y Jacob Petrus pronostiquen lo contrario.

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