Los estadounidenses ante el cambio climático.
Vía Grist se llega a un estudio que segmenta la opinión pública de los iuesei en relación al cambio climático.
El estudio divide el continuo de posturas posibles en seis grupos. En una interpretación libre para la blogosfera son:
- Los alarmistas (The Alarmed) 18 %
- Los preocupados (The Concerned) 33 %
- Los prudentes (The Cautious) 19 %
- Los despreocupados (The Disengaged) 12 %
- Los dubitativos (The Doubtful) 11 %
- Los negacionistas (The Dismissive) 7 %
Continuando con las reflexiones propuestas por el autor de la reseña antecitada:
- las categorías no son estancas y son una de las formas posibles de estudiar el continuo de posturas ante el cambio climático.
- llama la atención que los negacionistas admitan que no han pensado mucho sobre el asunto, a la vez que declaran estar bien informados.
- ¿por qué los medios de comunicación presentan la cuestión basándose en testimonios de los alarmistas y los negacionitas? solo son la cuarta parte de las posturas posibles.
- la postura adoptada en relación al cambio climático, en muchos casos, es independiente de las evidencias científicas.
- una gran parte de los estudiados que dudan sobre el consenso científico en relación al cambio climático.
Así las cosas, resulta interesante saber que el principal argumento negacionista cala hondo, a pesar del esfuerzo de las organizaciones internacionales en este punto.
Por cierto, el estudio describe estas categorías y hace un perfil detallado de cada una de ellas: es una segmentación de audiencias en toda regla, para que sepas qué y como vender a cada uno.
RLMA incluye resúmenes de normativa.
El Repertorio de Legislación de Medio Ambiente (RLMA) del Área de Información y Documentación Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid incluye resúmenes de algunas de las normas que podemos encontrar en esta base de consulta de normativa ambiental.
Los primeros documentos disponibles son los que acompañaron los dos últimos boletines de información ambiental relativos a las últimas disposiciones legales publicadas e incluidas en RLMA. A modo de ejemplo, podemos encontrar un sencillo resumen que nos aproxima al Reglamento 66/2010 relativo a la Etiqueta Ecológica.
A pesar de la sencillez de su aspecto, RLMA es una potente herramienta de consulta, tanto para empresas como para ciudadanos particulares. La aplicación cuenta con un sistema de sugerencias para que los usuarios puedan hacer sus aportaciones y notificar oportunidades de mejora.
RLMA también tiene utilidad, para organizaciones que opten por la implantación y certificación de sistemas de gestión ambiental, tanto ISO 14001 como EMAS a la hora de cumplir con el punto relativo a identificar y mantener actualizados los requisitos legales ambientales que les sean de aplicación. En este sentido, RLMA aparece, por ejemplo, entre los buscadores de legislación que se proponen desde iniciativas como el Servicio Industria Verde de Alcalá de Henares.
Primavera a la vuelta de la esquina.
A pesar de los últimos nubarrones, los indicadores son claros. Basta con alejarse un poco del gris cemento para comprobarlo.
el narciso es el primer anuncio de la primavera:
y los almendros se empiezan a llenar de flores, con la fugaz visita de alguna abeja, tan tímida que no se deja fotografiar:
No digas que no te lo hemos avisado. Que no te pillemos en mayo cantando aquella de Sabina. Esta vez no va a sucederte a ti.
Nadie te va a robar el mes de abril.
Ambientologosfera: ambientólogos con blog.
Ambientologosfera: dícese de la parte del subsistema blogosférico ocupada por los contenidos digitales aportados por Licenciados en Ciencias Ambientales.
Aprovechando el corporativismo que este fin de semana se apodera de mí y el sentimiento de culpa que me causa no mantener una lista de enlaces en condiciones, tiro por aquí esta entrada que tenía pendiente. Va de ambientólogos, esas personas relacionadas con las Ciencias Ambientales, que escriben blogs. En particular de Licenciados en Ciencias Ambientales con blog. Somos unos cuantos, al menos que tenga fichados, que, espero, después de esta saldrán algunos más. Si algo nos une es únicamente la titulación común. A partir de aquí cada uno de su padre y de su madre:
- Fotoblogs, como los de Sergio y Diego.
- Corporativismo, como Víctor y compañía o la ambientóloga cien por cien.
- Especialistas, que si cabezas llenas de pájaros, que si medio rural, que si a vueltas con la basura...
- Generalistas, con opinión para casi todo (aquí estamos unos cuantos)
- El blog denuncia.
- El fricazo que se cuela en un blog tecnológico para darle ese toque multidisciplinar...
Total que cualquiera se pone a clasificar, suponiendo que mereciese la pena hacerlo. Eso sí, teniendo en cuenta la dispersión que nos gastamos los ambientólogos ¿sería posible recopilar todas las entradas de temática ambiental de la ambientologosfera? Es un reto que nos planteamos entre unos correos y que no tiene respuesta, de momento hay una primera aproximación en este planeta de blogs.
El sistema funciona agregando entradas que estén en categorías o etiquetas relacionadas con el medio ambiente, descartando las aventuras ciclistas, los escarceos amorosos o las novedades tecnológicas que salpican los blogs originales. Y aquí viene la primera dificultad, una mala noticia para la web 3.0: los ambientólogos tienen la manía de no etiquetar ni clasificar sus contenidos o hacerlo de formas tan peculiares que no hay quien las sistematice.
Una solución para aquellos que quieran participar en el experimento es proponerles utilizar una etiqueta común para que agreguen al planeta aquellas entradas que crean relevantes. "ambientolgosfera" podría estar bien. Seguro que no están todos los que están, pero con esto doy por tirada la piedra, el que quiera que se apunte. Y a ver si nos animamos a escribir que algunos tienen telas de araña en sus feeds.
Por supuesto, no todos los contenidos ambientales de la web los escriben ambientólogos, pero es que la oferta de agregadores y planetas ecológicos y medioambientales ya está bastante bien representada.
Tampoco puedo dejar de agradecer a aprendices la ayuda prestada.
Moderador de lujo en ambientalia.
Ayer me escapé un rato para asomar por Ambientalia 2010: I Congreso Estatal de Sostenibilidad. Sí, está claro que los ambientólogos, puestos a bautizar saraos no tienen quien les ponga freno. Allí tuve la oportunidad de saludar a varios compañeros a los que tenía la pista algo perdida y de asistir a una mesa moderada por el ambientologo.com.
Supongo que las ponencias y las crónicas sobre el evento irán estando disponibles por este enlace. Así que me voy a centrar en el buen hacer del moderador. Normalmente, en cualquier jornada que se precie, el personaje que se encarga de llevar el hilo conductor y limitar los turnos de palabra suele dedicarse a hacer la pelota a los ponentes y a meter cuñas publicitarias sobre el patrocinador que le ha llevado a ocupar el puesto.
No había tenido ocasión de ver a Emilio en ese papel y ayer me llevé una grata sorpresa al descubrir lo que puede dar de sí el asunto. Llegué a mesa puesta, así que me perdí la presentación, pero durante el transcurso de las ponencias el moderador fue controlando los tiempos, manteniendo a los ponentes dentro del tiesto. Entre intervención e intervención permitía alguna pregunta, remitiendo al debate posterior a aquellas que no daba tiempo a hacer sobre la marcha. Llegado el momento hizo una oportuna broma que preparó un ambiente distendido para la participación del público asistente...
Despachado a gusto el patio de butacas, llegaron las preguntas del moderador. Yo había llenado mi cupo de preguntas impertinentes, pero tenía alguna que prefería dejar en la recámara. Pero, para mi sorpresa, con la elegancia del que sabe lo que se hace, Emilio se puso a disparar preguntas comprometidas: una para cada ponente. No tiró a matar, pero si sacó lo mejor de cada una de las ponencias presentadas, poniendo el punto de atención en ese elemento clave que, a pesar del camino andado, nos demuestra que queda mucho por hacer.
Por cierto, cualquier día de estos me hago un twitter... #Ambientalia
pero… ¿tiene arreglo?
A primera vista, la campaña estosololoarreglamosentretodos parece un ingenuo ejemplo de lo que los fricazos llaman wishfull thinking o pensamiento ilusorio.
Pero cuando te enteras de que la cosa está financiada con 4 millones de euros y fomentada por las Cámaras de Comercio, te das cuenta de que no es más que otro perverso ejercicio de gatopardismo (¿premonitorio que recientemente regalasen la peli con un diario de tirada nacional?). Especialmente si la respuesta es un buen puñado de grupos de facebook y páginas web capaces de reunir más seguidores que la propuesta "original". Pero... ¿realmente "esto" tiene arreglo?
Si el mes pasado Richard Heinberg se centraba en argumentar cómo los esfuerzos de las distintas potencias se centran más en ser la última en caer, que en salir de la crisis, su última entrega es una reflexión sobre la vida después del crecimiento. Lo hace de un modo introspectivo, reflexionando sobre su propio posicionamiento respecto al modelo de desarrollo en el que vivimos. Apunta ideas muy interesantes:
¿Es posible volver a la normalidad? ¿Qué pasa si la economía normal de finales del siglo veinte, de aparentemente crecimiento infinito estaba anclada en una serie de condiciones que no se pueden perpetuar? Tal vez la "normalidad" se ha disipado y ha sido sustituida por una "nueva normalidad". Richard Heinberg propone que estamos en una transición desde una fase expansiva de la economía a una situación posterior al crecimiento. Un proceso análogo al de una planta adulta o un ecosistema maduro, donde se establecen unas condiciones de equilibrio que mantienen cierta estabilidad, en detrimento del crecimiento acelerado y la productividad de las etapas anteriores. Lo expresa con cuatro ideas:
- Hemos llegado al final del crecimiento tal y como lo conocíamos: la crisis posiblemente marca una ruptura con las últimas décadas, durante las que se adoptó la visión poco realista, de un crecimiento económico perpetuo necesario y posible. Hay límites incuestionables a ese crecimiento y los hemos encontrado.
- Conocimiento de los factores básicos que conformarán lo que venga a sustituir el crecimiento: aunque no sepamos qué economía y modo de vida serían deseables después del crecimiento, sabemos que se puede empezar a trabajar para mantener la sociedad en los márgenes de la sostenibilidad.
- La economía puede funcionar durante siglos y milenios con escaso o nulo crecimiento: así fue durante la mayor parte de la historia y podrá ser en el futuro. El fin del crecimiento no significa el fin del mundo.
- La vida sin crecimiento económico puede ser plena, interesante y segura: es importante no perder de vista que una economía sin crecimiento o en equilibrio sigue permitiendo el desarrollo de habilidades prácticas, la expresión artística, el avance de la tecnología... Se trata de redefinir objetivos: sustituir más por mejor. Aumentar la calidad de vida de las personas reduciendo su consumo. ¿Por qué no redefinir el mismo concepto de crecimiento?
Richard Heinberg afirma que la transición a sistema posterior al crecimiento económico experimentado en las últimas décadas es inevitable. Y que está en nuestra mano idear y planificar ese nuevo modelo.
The transition to a no-growth economy (or one in which growth is defined in a fundamentally different way) is inevitable, but it will go much better if we plan for it rather than simply watching in dismay as institutions we have come to rely upon fail, and then try to improvise a survival strategy in their absence.
In effect, we have to create a desirable “new normal” that fits the constraints imposed by depleting natural resources. Maintaining the “old normal” is not an option; if we do not find new goals for ourselves and plan our transition from a growth-based economy to a healthy equilibrium economy, we will by default create a much less desirable “new normal” whose emergence we are already beginning to see in the forms of persistent high unemployment, a widening gap between rich and poor, and ever more frequent and worsening financial and environmental crises—all of which translate to profound distress for individuals, families, and communities.
En este punto, volviendo a la campaña de las principales economías patrias, me planteo ¿arreglarlo entre todos? ¿por qué no aprovechar para cambiarlo? Es el momento de concentrar nuestro esfuerzo en construir un futuro diferente, no deberíamos pararnos a escuchar cantos de sirena ni volver la mirada atrás.
En este sentido, la reflexión de Richard Heinberg continua con su experiencia personal, un recorrido desde las evidencias del final de un modelo de desarrollo a la incipiente transición a uno nuevo. De los límites del crecimiento a las ciudades de transición. Pasando por el cénit del petróleo. En definitiva, una lectura muy recomendable para todo el que realmente tenga inquietudes en relación con el momento económico que vivimos o esté buscando alternativas pasa salir de la crisis en la que vivimos.
Me llama la atención como desde distintos puntos de vista se llegua a conclusiones similares en cuanto a lo que nos espera los próximos años:
Richard Heinberg sobre el Peak Oil:
As early as 1998, Campbell, Laherrère, and others were discussing a Peak Oil impact scenario that went like this. Sometime around the year 2010, they theorized, stagnant or falling oil supplies would lead to soaring and more volatile petroleum prices, which would precipitate a global economic crash. This rapid economic contraction would in turn lead to sharply curtailed energy demand, so oil prices would then fall; but as soon as the economy regained strength, demand for oil would recover, prices would again soar, and the economy would relapse. This cycle would continue, with each recovery phase being shorter and weaker, and each crash deeper and harder, until the economy was in ruins.
Marc Vidal sobre la economía española:
la metáfora que ejemplifica mejor la realidad es la de imaginar una pelota cayendo por unas escaleras. A cada rebote parece que supera la altura del escalón anterior, sin embargo, sigue cayendo. Al final se deposita en el firme y rueda en el sótano.
Si no han tenido suficiente aquí tienen algunas citas selectas del viaje de Heinberg:
And so predictably a book saying that growth cannot and will not continue beyond a certain point proved profoundly upsetting in some quarters, and soon Limits to Growth was prominently “debunked” by public relations efforts organized by pro-growth business interests. In reality, this “debunking” merely amounted to taking a few numbers in the book completely out of context, citing them as “predictions” (which they explicitly were not), and then claiming that these predictions had failed. The ruse was quickly exposed, but rebuttals often don’t gain nearly as much publicity as accusations, and so today millions of people mistakenly believe that the book was long ago discredited. In fact, the original Limits to Growth scenarios have held up quite well
...
I quickly realized that Peak Oil would likely be the first non-negotiable global limit to growth. The hazy forecast that industrial society would hit a wall sometime in the 21st century was suddenly focused to a painful specificity. Growth had acquired a hard expiration date.
Of course, oil does not pose our only societal limit, or even the most important one in the bigger scheme of things: climate, water, and topsoil are clearly more crucial in the long run.
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I soon realized that the Industrial Revolution was really the Fossil Fuel Revolution, and that our modern food system is based on cheap fossil energy. Further, the entire phenomenon of continuous economic growth—including the development of the financial institutions that facilitate growth, such as fractional reserve banking and the marketing of derivatives—is ultimately based on ever-increasing supplies of cheap energy.
...
Meanwhile, volatile oil prices would frustrate investments in energy alternatives: one year, oil would be so expensive that almost any other energy source would look cheap by comparison; the next year, the price of oil would have fallen so far that energy users would be flocking back to it, with investments in other energy sources looking foolish. Investment capital would be in short supply in any case because the banks would be insolvent due to the crash, and governments would be broke due to declining tax revenues. Meanwhile, international competition for dwindling oil supplies might lead to wars between petroleum importing nations, between importers and exporters, and between rival factions within exporting nations.
...
Yet at the Copenhagen climate conference in December, 2009, the priorities of the most fueldependent nations were clear: carbon emissions should be cut, and fossil fuel dependency reduced, but only if doing so does not threaten economic growth.
The cruel irony, obvious to my Peak Oil-aware colleagues but apparently not to the delegates at Copenhagen, was that the decades-long era of rapid economic growth based on increased fossilfueled production and consumption is over anyway. The world's last chance to collectively, cooperatively negotiate a turn away from the precipice was being squandered for the sake of a goal that was no longer achievable.
...
The world has entered a new era. The project of awakening and warning policy makers and the general public was worthy of the investment of all the effort we could muster. In fact, it would have been negligent of the Limits to Growth authors, Colin Campbell, Jean Laherrère, and thousands of climate and environmental scientists and activists (myself included) not to give it our best shot. But it is now too late to avert a collapse of the existing system. The collapse has begun.
It is time for a different strategy.


