¿Quién se responsabiliza de mis residuos?
Esta podría ser la respuesta larga a la entrada en el blog de ASEGRE titulada "La irresponsabilidad medioambiental de España", que culpa, como no podría ser de otra manera, a los "poderes públicos" de la deficiente gestión de residuos en nuestro país. También podría ser la continuación de "Ecoembes caca", pero estaría metiendo en el mismo saco a dos organizaciones que, efectivamente, no son comparables. Quizá podría ser una carta abierta sobre la materia, pero requeriría un poco más de elaboración. Así pues, se queda como queja amarga y pregunta al aire de un ciudadano cansado de que le tomen el pelo las empresas privadas y los poderes públicos.
Puedo estar de acuerdo con la necesidad de destinar, por parte de la Administración, más recursos a la inspección y cumplimento de la legislación en la materia. Lo que no quita que me resulte infantil ver al representante de una organización, que agrupa a las empresas cuya razón social es recuperar el valor contenido en los residuos, acusando de irresponsables a todos de puertas para fuera y no haga un poco de autocrítica. Si los gestores de residuos son tan responsables ¿por qué sigue llegando mi chatarra electrónica a Ghana?
Puedo asegurar que jamás he ido allí, y menos a dejar un ordenador viejo. Si las empresas que se dedican a la gestión de residuos viven del dinero que obtienen de gestionarlos ¿cómo es posible el tránsito que tiene el punto limpio de mi barrio después de la hora de cierre de la instalación? Me parece curioso que una materia prima tan valiosa se deje a su suerte, permitiendo su expolio impune. ¿No será que las empresas que explotan los puntos limpios viven de algo distinto que de hacer llegar los ordenadores obsoletos al siguiente eslabón de la cadena de reciclaje?
Basta mirar el diario o boletín oficial de turno (cuando existe el concurso público) y hacer números: la gestión de residuos de los particulares no es un negocio. El negocio es conseguir los contratos con la Administración que adjudica los servicios de recogida o tratamiento. El resultado de esa recogida o tratamiento no le interesa a nadie. Al menos a nadie que gestione una empresa de residuos: ha pasado una década y en lugar de adaptar el modelo de negocio a la realidad seguimos culpando al ciudadano particular de no saber separar. O a la Administración. El caso es que nadie cuestiona las campañas de responsabilidad social de esas corporaciones que tienen adjudicada la recogida de residuos. Claro, será porque, con su esmerada y eficiente gestión, favorecen que los contenedores se vacíen de manera informal, permitiendo que gente sin acceso a una precaria nómina en alguna de las empresas del grupo pueda subsistir sacando cartones del contenedor o revendiendo los metales de frigoríficos reventados a pedradas en el descampado junto al punto limpio. Me imagino que el indigente o el parado que completa el subsidio arañando cobre de televisores, jubilados por la obsolescencia programada, tampoco llevan a Ghana toneladas de equipos informáticos.
La legislación está sobre la mesa. Los grupos de presión empresariales participan en su elaboración e influyen decisivamente en su articulado final. Igual que los políticos que aspiran a jubilarse en puestos directivos o consultivos de esas mismas empresas y otras cercanas. Así, en lugar de contribuir a la simplificación y optimización del entramado legal, colaboramos en mantener el río revuelto... Los pescadores ganan en una surtida casuística de requisitos autonómicos, variaciones locales e interpretaciones perniciosas: salvo honrosas excepciones, el contrato con un gestor de residuos está lleno de clausulas cuyo único objetivo es llenar la hucha de una parte gracias a la ignorancia de la otra. Hasta el punto que al industrial le sale más rentable asumir el riesgo de incumplir la normativa, que entregarse a los brazos de un pirata que actúa con la patente de corso, obtenida en una ventanilla de registro.
En cualquier caso, las empresas de gestión de residuos están obligadas a conocer y cumplir las normas. Pero, el negocio manda, y parece más rentable llevar la basura a Ghana o enterrarla en cualquier parte algo más cerca que recuperar esos recursos que, supuestamente, justifican las tasas e impuestos que asumimos todos los consumidores y ciudadanos para seguir manteniendo el circo.
--
La foto es de un servidor, con los pertinentes arreglos de Carlos Cortés.
Consejos para el horticultor aficionado: calienta y estira.
El fin de semana estuve rindiendo mi particular tributo a San Isidro. Últimamente, en un pequeño espacio que el abuelo solía dedicar a huerto, hago mis pinitos. La especie elegida para probar es el ajo, básicamente porque no requiere riego y con pocas labores se consigue sacar una cosecha digna. Por eso el ajo es una de las recomendaciones para el horticulor principiante.
El caso es que llevaba sin aparecer por el huertecillo desde enero, cuando, siguiendo las recomendaciones de la sabiduría popular, planté los ajos. Y el aspecto de la selva que había crecido con las lluvias de esta primavera es indescriptible, tal y como se muestra en la instantánea:

Quizá algún avezado botánico sea capaz de reconocer las plantas de ajo en la imagen. El caso es que tuve que empezar arrancando a mano la maleza, ya que cualquier operación con el azadón hacía peligrar la cosecha, perfectamente camuflada en una diversidad de plantas oportunistas que ocuparon el espacio laboriosamente preparado para mis queridos ajos. Después de un primer desbroce, sí metí la azada para seguir eliminando los competidores que habían estado restando agua y luz a la deseada cosecha. Por supuesto, toda la biomasa retirada de la plantación se reaprovecha previo compostaje, si bien, para optimizar el proceso, ya le tengo echado el ojo al que será el próximo elemento en el huerto: un compostador a base de palets.
El resultado final fue el que aparece en la siguiente imagen.

Sí, podría haber organizado un poco mejor los surcos. También podría haberme encargado de esas hierbas que en breve dejarán semillas en la tierra para que mi próxima cosecha de ajos también crezca bien acompañada, pero.... después de una laboriosa mañana de hortelano, prácticamente no podía con mi alma. Y todo a pesar de haber tenido asistencia de una aguadora que se encargó de mantenerme hidratado, un avituallador que me proveyó de mantecados para recuperar energías, una ergonomista que velaba por mi higiene postural y un aprendiz que, literalmente, daba sus primeros pasos por el huerto (la familia que cuida el huerto unida, permanece unida).
Por cierto, las agujetas y pinchazos en músculos que no sabía que existían en mi cuerpo todavía persisten tres días después, por eso, amigo aficionado, no está demás, entre todos los consejos que te den de cara al cultivo de tu huerto que anotes otros dos: calienta antes de empezar y estira al acabar. Eso y protección solar.
Por mi parte sólo queda esperar a que lleguemos al verano para recoger los ajos, con la confianza puesta en que el abuelo, que no está para andar con la azada, me enseñe a trenzar una ristra, a ver si con un poco de suerte repetimos la cosecha del año pasado:

#15-M eres tú.
Si bien es algo que venía ocurriendo desde hace tiempo, en las últimas semanas hemos venido asistiendo a la radicalización del mensaje que criminaliza el "movimiento 15-M". Los políticos que hace un año lo consideraban como un grupo de indignados que pedía la regeneración de la vida política, ahora los acusan de rancios partidistas o radicales violentos que quieren acabar contra el gobierno. La prensa se esfuerza de acotar el 15-M, como si fuese algo concreto, un grupo cerrado con líderes y representantes. Esto permite a las distintas líneas editoriales posicionarse a favor o en contra, en la línea de los intereses del grupo de poder que financia el medio de comunicación de turno.
Pero el 15-M es otra cosa. Y cualquiera que se acerque sin prejuicio puede comprobarlo. Salvo que sea una figura pública que tenga la necesidad de etiquetar el movimiento como algo malo y no deseable. En este caso saldrá por televisión haciendo declaraciones con las que quedará en evidencia ante cualquiera que haya participado en cualquier asamblea de barrio, pero, eso sí, promoverá etiquetas en redes sociales que, en sí mismas, demuestran una ignorancia tan grande como #El15mNOnosrepresenta.
Efectivamente 15-M no representa a nadie. 15-M no es una banda de antisistemas violentos buscando gresca. No es la algarada gratuita convocada por un grupo de malos estudiantes. El 15-M tampoco es una manifestación multitudinaria en la madrileña Puerta del Sol. Por supuesto que hay mucha gente que ha intentado aprovecharse de la indignación pasa sacar tajada y han salido escaldados, pero es que el 15-M no utiliza las redes sociales para vender publicidad contextual, si no para intentar cambiar un sistema corrupto e injusto en el que unos pocos se forran a costa del trabajo y el esfuerzo del 99%.
Es la posibilidad de salir a la calle a representarte a ti mismo. Es expresar tu indignación por un sistema que han quebrado, con ánimo de lucro, los que llaman crisis a la estafa que vivimos. Es protestar contra subidas injustas de los servicios públicos. Es gritar que no te representan esos políticos que ganan elecciones con un programa que no cumplen, que toman medidas para quitarte derechos que regalan en forma de privilegios a sus amigos de "los mercados". Es conocer a tus vecinos y compartir con tus iguales.
Pero, si sólo lo ves por la televisión o en las hojas de tu periódico, pensaras que 15-M son cuatro gatos desalojados por cientos de agentes de la autoridad de la Puerta del Sol, cuando la delegada del gobierno decidió desalojar la plaza, horas después del toque de queda. ¿Cuantas ciudades españolas se han levantado con acampadas en sus plazas más míticas al día siguiente? ¿Cuantas ejecuciones hipotecarias se han paralizado en el último año? ¿Cuantas asambleas de barrio se celebran a diario en nuestras calles? ¿Cuantas marchas indignadas han vivido las calles de nuestro país?
Algo está pasando y toda la brutalidad de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado no van a poder evitarlo. Puede que no sea esta legislatura, ni la siguiente, pero no hay prisa: algo está cambiando, para siempre y tú puedes participar sin miedo.
Pensando en el próximo #GWMeeting
Hoy, el día después, hay resaca de #GWMeeting. A pesar de las dificultades del reto, creo que cumplí el objetivo de hablar con todos y cada uno de los asistentes. No fue fácil, ya que @DaviZEscobar y un servidor estábamos muy interesados en la experiencia de @molcru sobre una situación a la que en breve nos enfrentaremos y por la que, quiera o no aceptarlo, pasará más pronto que tarde el amigo @iagua.
A pesar de la batalla que dio @DanielOrtiz86 para conseguir la mención ISM, @ambientologa fue la que mejor vaticinó lo que viviríamos en el encuentro:
Si 140 caracteres se te quedan cortos, te dan sed y hambre, el @ISMedioambiente propone un 3x1 en el #GWMeeting: comer, cañear y conversar.
— Yaiza Sesé (@ambientologa) mayo 10, 2012
La pena es que se llevase al necesario organizador del baile que nos faltó para culminar la velada, pero... otra vez será. Eso sí @Txemacg aprovechó el viaje para invitarnos a su última apuesta ambientenet.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid @cintallano se nos ha plantado en los madriles a pasar las castizas festividades del patrón de los hombres del campo. Otra que vino de lejos, de ese lugar donde tienen como referencia para entrar o salir de la capital el caballo de la plaza del Doctor Marañón, fue @Marmaroya. También pudimos charlar con el que puede presumir de haber sido el presidente de La Tierra @LuisGuijarro72 y disfrutar de la compañía de las mejores anfitrionas: @Luci_Fernandez, @beambif y @Malvarcita.
@paleartico nos hizo un hueco en su apretada agenda, y contamos con la experiencia de emprendedores como @raque_ar o @carlosjdemiguel y otros que podrían estar en la tesitura como @virigoyen. Tuvimos incondicionales de saraos ambientales, como @carpling_es y una buena representación de ambientólogos, como @JairoFRC, @LauMediavilla, @Roberto_R_R. También algún que otro crápula que con @eduperero y @LauraRubioR se quedaron cerrando bares y haciendo coñas sobre followers y publicidad contextual. La #waterpeople fluyó por la velada con representantes como @Ana_Pinedo.
Lo pasamos bien, eso sí, se echo en falta a alguno que estuvo en el primer encuentro, como por señalar un poco @javimtezmolina, @Sergio_SMS o @jlopezfernandez pero lo bueno es que pronto habrá otra ¿no?
Este jueves: GWMeeting, the return!

Estamos a dos días de la segunda edición del GWMeeting: el encuentro tuitero ambiental. En la primera edición lo pasamos bien, así que... esta no nos la podemos perder bajo ningún concepto.
Se trata de un encuentro informal de personas interesadas en medio ambiente y redes sociales, algunos usuarios asiduos de Twitter, otros no tanto. La condición de entrada es estar dispuesto a compartir conversación y pasarlo bien.
No todos los asistentes son tuiteros, los hay que simplemente quieren compartir un rato cenando y charlando sobre medio ambiente... bueno, las malas lenguas que incluso bailando Paquito Chocolatero. Pero, para comprobar esos rumores habrá que asistir.
Leyendo el Real Decreto-ley 17/2012, de 4 de mayo, de medidas urgentes en materia de medio ambiente.
Ayer se le tocó el turno en el Consejo de Ministros y hoy se publica en el Boletín Oficial del Estado. Ya es oficial y público el Real Decreto-ley 17/2012, de 4 de mayo, de medidas urgentes en materia de medio ambiente. En un primer vistazo diagonal no parece tan urgente ni tan sostenible como pretende, pero estas cosas hay que leerlas con mucha calma y apenas está saliendo la primera de las doce páginas del texto por mi impresora.
El nuevo texto introduce modificaciones en las siguientes normas:
- Texto refundido de la Ley de Aguas aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio.
- Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
- Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados.
- Ley 24/1988, de 28 de julio, del Mercado de Valores.
Básicamente las medidas tienden a recuperar el poder central del Estado en materia de aguas y espacios protegidos. Igualmente, en materia de residuos se da un balón de oxígeno un modelo de gestión que no está funcionando a la vista de las estadísticas maquilladas que ofrece. Las disposiciones que sí parecen más urgentes, según la información de los últimos días, son las que se refieren al desarrollo del comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero.
Lo que me apena de esta norma es que el Gobierno ha demostrado un fuerte desprecio a las previsiones de la normativa europea y estatal sobre participación pública en procesos de toma de decisiones en materia de medio ambiente. Desde que se anunció que se aprobarían modificaciones en la legislación ambiental, hemos visto a distintos grupos de interés protestando por lo que les afectaba a cada uno pero, ni ecologistas ni profetas de la recogida separada de envases, han reclamado un proceso abierto a toda la sociedad para la modificación, tal y como está previsto en la Ley 27/2006, de 18 de julio, por la que se regulan los derechos de acceso a la información, de participación pública y de acceso a la justicia en materia de medio ambiente:
Para promover una participación real y efectiva del público en la elaboración, modificación y revisión de los planes, programas y disposiciones de carácter general relacionados con el medio ambiente, las Administraciones Públicas, al establecer o tramitar los procedimientos que resulten de aplicación, velarán porque:
a) Se informe al público, mediante avisos públicos u otros medios apropiados, como los electrónicos, cuando se disponga de ellos, sobre cualesquiera propuestas de planes, programas o disposiciones de carácter general, o, en su caso, de su modificación o de su revisión, y porque la información pertinente sobre dichas propuestas sea inteligible y se ponga a disposición del público, incluida la relativa al derecho a la participación en los procesos decisorios y a la Administración pública competente a la que se pueden presentar comentarios o formular alegaciones.
b) El público tenga derecho a expresar observaciones y opiniones cuando estén abiertas todas las posibilidades, antes de que se adopten decisiones sobre el plan, programa o disposición de carácter general.
c) Al adoptar esas decisiones sean debidamente tenidos en cuenta los resultados de la participación pública.
d) Una vez examinadas las observaciones y opiniones expresadas por el público, se informará al público de las decisiones adoptadas y de los motivos y consideraciones en los que se basen dichas decisiones, incluyendo la información relativa al proceso de participación pública.
Quizá la norma publicada hoy no altere significativamente el régimen jurídico del medio ambiente, (ya os lo contaré cuando me lo lea despacio), pero si es un indicador claro del deterioro democrático que vivimos, donde no interesa para nada la opinión de los ciudadanos afectados y se legisla, en lugar de para defender el interés general, para contentar a "los mercados" y a los grupos de poder.
El delicado árbol de la vida.
Sí, retomo la sección de pelis que te puedes ahorrar con una un poco más actual que las últimas: "El árbol de la vida". Delicado hablar de esta peli sin destriparla, debe tener el guión más corto de la historia del largometraje. Da la sensación de que el guionista murió haciendo el trabajo y, como tributo, el director, que también hizo lo propio cuando estaba con el suyo, rodó unas cuantas escenas que alguien montó juntas para hacer una cinta homenaje a ambos.
En resumen, la película son poco más de dos horas de presentación de diapositivas místicas de paisajes, cielos de libro de religión, dinosaurios y formaciones estelares. De vez en cuando aparecen escenas de actores posando. Algunos incluso desarrollan papel durante unos minutos. Y como empieza se acaba. Bueno, peor que empieza, porque te queda alguna duda sin resolver, del estilo: si cojo todas las fotos y vídeos de mi disco duro y las meto en un programa informático que las junte de forma aleatoria ¿conseguiría algo mejor que lo que acabo de ver?
A pesar de todo, seguro que será un éxito de ventas en las estanterías de los supermercados que ofrecen discos dvd con escenas de chimeneas, peceras y demás excusas para tener la televisión encendida despilfarrando recursos energéticos. Es la película perfecta para una siesta de pijama y orinal: tiene todo bueno de los documentales de naturaleza y casi todo lo peor de las películas de sobremesa: paisajes bucólicos y escenas inconexas que no requieren mucha atención.
Y como dicen que una buena entrada bloguera tiene que tener cuatro párrafos, aprovecho para decirles que no esperen en la pantalla más de lo que puedan leer en cualquier sinopsis de la película.
Gracias por parar el Metro de Madrid.

En la jornada de ayer se deslizó por los medios de comunicación la noticia: 13 trenes del metro fueron parados a eso de las 8:30 de la mañana. Un "sabotaje" atribuido a activistas en protesta por la subida de las tarifas del transporte público. Si realmente fue una acción de protesta, me gustaría dar las gracias a las personas que las llevaron a cabo por tan genial respuesta al abuso que estamos sufriendo todos los ciudadanos a cuenta de las medidas de ajuste para satisfacer a los mercados.
- Gracias por hacer que salga la presidenta de la Comunidad de Madrid diciendo que no se van a ir de rositas. Así vemos todos el doble rasero de la misma persona que pretende cambiar la legislación para favorecer la instalación, en el territorio que gobierna, de un turbio negocio, que se movería con dinero negro procedente de la corrupción, y en el que se fomentaría la prostitución, condiciones laborales cercanas a la esclavitud.
- Gracias por demostrar que las leyes sólo se aplican contra los ciudadanos. La publicidad sobre el precio del metro se consideró engañosa y yo no he visto que se tomen medidas contra ningún cargo político responsable del dispendio de dinero público destinado a implantar en el cerebro del personal una idea falsa para justificar una subida de tarifas inadmisible.
- Gracias por demostrar que hay mucha gente que no tiene nada que perder: si no tienes empleo, estás embargado por el banco y no has podido formar una familia a cuenta de una precaria trayectoria laboral, la amenaza de una multa económica no parece ser una traba para luchar por aquello en lo que crees. 13 personas han demostrado que pueden hacer algo para llamar la atención y el sistema no tiene herramientas para evitar que vuelvan a hacerlo.
- Gracias por poner a prueba el código penal: en caso de que realmente se decida aplicar esta vía ¿qué clase de sanción penal se puede exigir a alguien que no ha hecho ningún daño salvo al orgullo político de los mercados?
- Gracias por demostrar lo poco atentos que están nuestros representantes a nuestros problemas: Todos los días hay gente tirando de los frenos de emergencia y desbloqueando las puertas de trenes del metro en Madrid y todos los días se van de rositas ¿por qué lo de hoy es diferente? Quizá porque normalmente los políticos, desplazándose en esos coches oficiales que pagamos entre todos, no se enteran, no sufren a diario retrasos injustificados de 15 y 20 minutos de los que nadie se responsabiliza...
- Gracias por protestar contra la tarifa: el metro de Madrid es caro, pese a que cada día los usuarios soportan más publicidad ¿donde van los ingresos que generan los anuncios de las paredes, las pantallas, los vagones, incluso el nombre de las estaciones? A ver si investigan eso y publican los resultados, creo que interesa bastante más que la identidad de los que parearon ayer los vagones y, supuestamente, es información a la que cualquier ciudadano debería poder acceder.
- Gracias por poner a prueba la normativa sobre protección de datos de carácter personal y los derechos al honor y la intimidad ¿cuanto tardarán en aparecer imágenes de las personas que pararon los trenes acusadas de ser violentos antisistema? ¿Entraremos todos en las listas negras?
- Gracias por demostrar que, a cuenta de los abusos que estamos sufriendo, otro camino es posible. Tal vez en España no tenemos la cultura suficiente como para seguir la opción islandesa. Tal vez no estemos todavía en el extremo de seguir el camino griego. Pero las cosas se están llevando, por parte del poder, a un límite en el que la ciudadanía tiene que responder de alguna manera. La escalada de violencia de los mercados contra las personas está empezando a ser insoportable.
Por terminar, gracias por demostrar que se puede protestar de forma pacífica. Que se puede responder a una situación de expolio. Y que se puede hacer sin hacer daño a otros, ganando la simpatía de los iguales y dejando en evidencia el papel de los políticos, títeres de los mercados, que no nos representan.
De Españistán a la Simiocracia.
Os dejo un par de vídeos de Aleix Saló que dan, en clave de humor, con las claves de la crisis que estamos viviendo:
El primero no es nuevo, pero da pistas para el segundo, se centra en la burbuja inmobiliaria:
En el segundo se habla sobre las decisiones que nos llevan a la situación económica que vivimos:
Nueva edición del curso ISM de legislación ambiental.
Estos días estamos empezando una nueva edición del curso de legislación ambiental en el Instituto Superior del Medio Ambiente (ISM). Es un curso a distancia, a través del campus virtual de ISM. Cuando Santiago Molina me propuso participar en el proyecto pensé que estaba loco ¿un curso on-line de legislación ambiental? ¿quién va a querer hacer eso? Por mi trayectoria profesional se lo importante que es conocer y cumplir la legislación ambiental en cualquier empresa, pero mi experiencia me había demostrado hasta ahora que no había mucha gente interesada en acercarse a las leyes, estudiar los reales decretos o saber qué relación tenían con las directivas y los reglamentos europeos o cómo se integraban en un sistema de gestión ambiental.
Es más, era mi nicho de especialización profesional, mi valor diferencial frente a otros profesionales muy buenos o muy especializados en aspectos técnicos, pero que obviaban la legislación y requerían de alguien que se la "tradujese" para poder incluirla en sus proyectos o para evitar problemas con la Administración o frente a clientes y proveedores.
A día de hoy ya van unas cuantas ediciones del curso, bastantes alumnos que se han acercado a ISM a completar su formación para poder entender y manejarse con la legislación ambiental que marca las condiciones básicas en las que tienen que desarrollar su actividad profesional en medio ambiente. A través de la plataforma virtual vamos desarrollando los contenidos y los ejercicios prácticos, con un foro, más o menos animado según la edición, en el que compartimos inquietudes y comentamos problemas cotidianos o las últimas noticias sobre los cambios en la legislación ambiental. A través de los canales privados de comunicación también se presentan dudas inconfesables que fueron el motivo del interés por el curso de algún profesional en activo.
Hay alumnos verdaderamente brillantes, que no tendrán ningún problema en encontrar un trabajo en este tiempo de crisis económica y ambiental en el que jugar fuera de las reglas del juego es totalmente insostenible y una estrategia que lleva, inevitablemente, al fracaso de las organizaciones que, por desconocimiento o como intento de reducir costes, ignoran la profusa, confusa y difusa legislación que regula aspectos tan variados como las autorizaciones necesarias para poner en marcha (o clausurar) una actividad, las emisiones gaseosas a la atmósfera, el vertido de aguas residuales o la gestión de residuos urbanos e industriales.
Así pues, vamos a por otra edición, en la que el equipo de profesionales que formamos el cuerpo docente del curso estamos a disposición de un nuevo grupo de alumnos, pendientes de dotarles con las herramientas necesarias para afrontar las curvas y los baches del camino del Derecho ambiental.

